

El sistema fronterizo estadounidense es un laberinto con una puerta entreabierta para las personas migrantes. En primer lugar, el 4 de junio de 2024 Joe Biden firmó una orden ejecutiva para colocar una “limitación” al derecho de asilo en Estados Unidos. La acción ejecutiva permite colocar medidas de contención en la frontera con México a personas migrantes que solicitan asilo, lo cual ocurre cuando los cruces irregulares superen los 2,500 por día y se permitirán las solicitudes cuando el sistema de asilo baje a 1,500. En segundo lugar, el 17 de junio Biden anunció un programa para brindar ciudadanía a 500 mil migrantes para cónyuges que hayan vivido en Estados Unidos por 10 años y menores de 21 años con padres ciudadanos también serían elegibles (Reuters, 2024). El carácter de puerta abierta/cerrada parece contradictorio, sin embargo, es parte de un proceso de aceptación y asimilación segmentada en época de elecciones, aquí algunas notas.
Hay quienes argumentan que modificar las políticas migratorias no tiene un efecto a largo plazo sobre el control de los flujos migratorios (Papademetriou, 2003). En general, se argumenta que estas medidas sólo colocan en situaciones de más riesgo a la persona migrante, en tanto que buscan maneras clandestinas para continuar con su proceso de movilidad. Esta idea puede ser plausible en tanto que en momentos como el IRCA o durante el Programa Bracero las tendencias migratorias se modificaron de manera breve con una aceptación relativa y después con una limitación abierta.
En años recientes, el asilo en Estados Unidos se convirtió en una estrategia de movilidad. Con la acción ejecutiva de Joe Biden de junio se limitó el derecho a solicitar esta condición. Algunos efectos de esta medida es que las solicitudes de refugio en México han disminuido un 40% (Hernández Osorio, 2024) y las detenciones en Estados Unidos un 42% (Caro, 2024). Esto no quiere decir que las personas migrantes dejan de moverse, sino que se encuentran varados en espacios de espera en todo América Latina. Tampoco significa que la acción ejecutiva de Joe Biden sea el único mecanismo mediante el cual se persuada al migrante de no cruzar, en general, los procesos de militarización y apuesta por control remoto de la migración han limitado los sistemas de movilidad global.
Algunos medios (Reuters, 2024) califican la posible legalización de los migrantes cónyuges y sus hijos como una medida electoral, al punto de llamarlo una «ciudadanía electoralista». No es casualidad que se trate de limitar el acceso al asilo a aquellos migrantes que aún no entran al sistema de ciudadanos de Estados Unidos, pero que se pretenda dar la ciudadanía a algunas personas elegibles que están más cerca del electorado. Ambas medidas se llevan cerca casi en las mismas fechas y son un mensaje claro de segregación segmentada. Por una parte, Biden “limita” /viola el derecho de asilo internacional bajo un paraguas de cuota, por otra, pretende entreabrir un sistema de acceso a la ciudadanía a aquellas personas que ya han pasado por una especie de “proceso de selección” en Estados Unidos.
Este “proceso de selección” no es más que la posible selección de un grupo de personas asimiladas o que se han adecuado a Estados Unidos bajo ciertos criterios como el concubinato o la línea de la sangre. La idea de una “puerta entreabierta” o de un “laberinto” no es casualidad y tampoco novedad. Algunos estudios de la asimilación segmentada (Portes, Guarnizo y Landolt, 2003) ya han postulado que existen múltiples fronteras al llegar a Estados Unidos. No sólo es cruzar una línea imaginaria territorial física, incluso dentro de la Unión Americana algunas personas gozan de ciudadanía, lo que les permite acceso a educación y trabajo. Otras personas cuentan con la figura del asilo como medida de protección internacional pero que no es prerrogativa de derechos al nivel que alguien con ciudadanía. Otras fronteras como la racialización, la clase y las múltiples variables que conforman un carácter complejo de capitales sociales, políticos, económicos y culturales se conjugan como una concatenación y yuxtaposición de capacidades individuales y colectivas para llegar a la tierra prometida.
*Momoxca, internacionalista, escritor y migrantólogo.


