

Juliana García Quintanilla y Paloma Estrada Muñoz
El Miquixtli tiene un significado cultural profundo para los pueblos indígenas. Es un mosaico de memoria y tradición, recordando las generaciones pasadas, para hacerlas presentes y lograr construir un mundo mejor para las generaciones futuras. Es un canto de vida para recordar a quienes nos precedieron. Los derechos humanos se han conquistado mediante la lucha a través de los días y los años. Por ello es que abrevar en nuestras raíces comunitarias permite valorar el amor y la solidaridad que nos fortalece ante un sistema capitalista que trata de imponer el individualismo, la competencia y las violencias de todo tipo que lastiman la dignidad humana. Por ello es que desde la Comisión Independiente de Derechos Humanos impulsamos la participación consciente y organizada en estos días de flor y canto, como ocurrió en la séptima Asamblea de la Unión de Municipios y Comunidades Indígenas y Afromorelenses realizada en Alpuyeca, en la instalación del Instituto de pueblos indígenas y afromorelenses, en el Diplomado de Derecho Indígena de la UAEM o en las ofrendas realizadas en el zócalo de Cuernavaca y el mismo Alpuyeca.
Ante el grave incremento del feminicidio en Morelos, realizamos éste Miquixtli para todas las mujeres víctimas de la violencia machista y misógina que destruye vidas y daña profundamente las relaciones sociales. Recuperar la tradición cultural comunitaria de nuestros pueblos originarios para iluminar el camino de quienes han sido privadas de la vida y que no deben ser olvidadas, sino mencionar a cada una de ellas y seguir luchando hasta lograr que haya justicia en todos y cada uno de los casos para evitar que continúen ocurriendo.
Ningún caso de feminicidio debe permanecer impune. Por eso es importante que la sociedad proteste y se organice, exija y se movilice en las calles y plazas, porque no se puede ser indiferente ante tanta violencia que termina afectando a toda la sociedad. Basta de feminicidio en Morelos. ¡Ni una más!
Durante 24 años la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos hemos documentado la grave violencia feminicida prevaleciente en Morelos para alertar a la sociedad, para que se tome conciencia y se actúe en todos los niveles con el fin de poner un alto a las violencias que sufren las mujeres y se garantice un acceso a una vida digna, plena, justa y en igualdad de condiciones. Mientras las autoridades no apliquen todas las medidas de prevención, atención, sanción y erradicación del feminicidio en Morelos, no se harán efectivos los derechos humanos ni se garantizará el acceso de las mujeres a una vida libre de violencia como lo establece la ley en nuestro país.
Cada muerte violenta de mujeres es una afrenta a las víctimas y al conjunto de la sociedad, la impunidad únicamente beneficia a quienes cometen éstos crímenes y daña terriblemente los mejores sentimientos de las personas y termina destruyendo la posibilidad de mejores relaciones sociales de convivencia.

Nuestro canto a la vida es también un recuerdo para ellas. Por eso en éstas fechas en que traemos a la memoria colectiva las ausencias definitivas de quienes ya han muerto, queremos ofrecer éstas flores de cempaxúchitl a las mujeres víctimas de feminicidio, en ésta ceremonia tradicional del Miquixtli, que es una expresión de la cultura de nuestro pueblo que no olvida a sus seres queridos. Fortalecer los lazos comunitarios de la vida que nos permiten reivindicar la lucha por la alegría, la verdad y la justicia.
Hoy rendimos homenaje y exigimos justicia, que todas las medidas establecidas en la Declaratoria de Alerta de Violencia de Género (AVG) en Morelos sean cumplidas.
Cada día en México 11 mujeres son víctimas de la violencia feminicida, del machismo, del odio por ser mujeres, y del sistema patriarcal capitalista que domina las relaciones de género y la impunidad de quienes cometen éstos crímenes y no son sometidos a la justicia, por lo que no hay medidas de prevención, atención ni sanción que permitirían erradicar el feminicidio y garantizar a las mujeres una vida libre de violencia, como lo establece la Alerta de Violencia de Género.
Todas ellas tienen nombres y rostros, historias que no debieron ser truncadas violentamente. La violencia cotidiana lacera gravemente los derechos humanos de las personas que la viven directamente y termina afectando al conjunto de la sociedad.
Es urgente y necesario cambiar las estrategias y las políticas prevalecientes actualmente, para terminar con la impunidad y lograr que haya justicia, atendiendo las causas de la violencia e inseguridad.
Es claro que si se aplicaran todas las medidas de la Alerta de Violencia de Género por las autoridades tendríamos un panorama distinto en Morelos. Seguiremos exigiendo que no haya simulación ni negligencia en la atención, investigación y sanción para erradicar el feminicidio y garantizar el acceso de las mujeres a una vida libre de violencia.
También en Alpuyeca se llevó a cabo una ofrenda para recordar y acompañar a todas las personas que se nos adelantaron en el camino. Y los recibimos con flor y canto, con luz y con esperanza, con semillas de pipián y calabaza que alimentan nuestras almas, con chocolate y pan, frutas diversas y humito de copal que envuelve todo lo que es sagrado.
Así honramos y agradecemos a quienes cooperaron para celebrar a nuestros fieles difuntos, como a los comerciantes y al grupo artesanal de Alpuyeca, porque la comunidad es trabajar para el bien común, sigamos haciendo comunidad, y como decía Don Juan Estrada Guadarrama, quien fuera unos de los fundadores del Consejo Promotor de la Iniciativa legislativa para Crear el Municipio, a un año de que se nos adelantó en el camino: Que viva el municipio indígena de Alpuyeca, el lugar más hermoso de todo el universo!

Imagen cortesía de las autoras

