Martha Gual Díaz y María de Jesús Ordóñez Díaz

La flor de nochebuena es una especie nativa de México, crece en cañadas y sitios escarpados, naturalmente se distribuye en el país por la parte norteña en Chihuahua y Durango, por el Pacífico Sinaloa, Colima, Jalisco, Michoacán, Guerrero y Oaxaca, por el centro Hidalgo, México y Morelos, por el Golfo de México y sureste, en Veracruz, Campeche, Tabasco, Quintana Roo y Yucatán en bosques de pinos y encinos o robles (PinusQuercus), (Quercus), en tropicales estacionales (caducifolio o subcaducifolio) y en siempre verdes (perennifolio), así como en matorral; en altitudes que van entre los 200 a los 2200 m.

Cuetlaxóchitl en náhuatl significa, flor que se marchita, flor de fuego o flor de cuero; entre los Aztecas el intenso color rojo se asociaba a la sangre de los sacrificios ofrendados a Huitzilopochtli (dios sol, colibrí zurdo o del sur), sus flores decoraban el altar de la diosa Tonatzin y los jardines de Netzahualcóyotl y Moctezuma.

El 8 de diciembre los aztecas celebraban el Panquetzaliztli, fiesta dedicada Huitzilopochtli dios de la guerra y la agricultura, les daba la victoria y la fertilidad de la tierra, además, guio a los mexicas en su migración a Aztlán. La nochebuena acompañó esta fiesta y la Tlaxochimaco, fiesta dedicada a los muertos, se creía que los espíritus de los guerreros muertos se alimentaban de su esencia floral. En el siglo XVII los frailes franciscanos en Taxco la utilizaron para adornar el nacimiento y se convirtió en el símbolo de la Navidad. En 1825 Joel Robert Poinsett, botánico y primer embajador de Estados Unidos en México, en Taxco colectó esquejes de nochebuena y los mandó al jardín Bartram en Filadelfia; allí la llamaron Poinsettia en honor a Poinsett. Años más tarde, Robert Buist la exportó a Europa. En 1899, el Vaticano la convirtió en decorado oficial de la Navidad al colocarla en la Basílica de San Pedro. En 1909, un inmigrante de origen alemán llamado Albert Ecke inició el cultivo masivo de nochebuenas en Encinitas, California. A partir de esto, logró hacer diferentes experimentos con la planta hasta lograr diferentes colores. Por esto, su familia posee más de 500 patentes de la Nochebuena, las cuales puedes visitar en su rancho en California. Su cultivo se ha extendido por Europa, Asia y América, convirtiéndola en el segundo ornamento floral más vendido en el mundo, solo detrás de las orquídeas. En 2017 México declaró el 8 de diciembre, Día Nacional de la Nochebuena.

Fue domesticada principalmente por su servicio ambiental como ornamental, por lo mismo, de gran importancia económica en nuestro país, se expresa de manera herbácea, aunque llega a convertirse en pequeños árboles. Está considerada en una categoría de riesgo internacionalmente por la lista roja (preocupación menor), refiriéndose a sus poblaciones silvestres, se le llama comúnmente nochebuena, noche buena, flor de Navidad o flor de Pascua, y su nombre científico es Euphorbia pulcherrima (Willd.) ex Klotzsch. pulquerrima significa la más bonita. La Dra. Laura Trejo Hernández del instituto de Biología de la UNAM enfatiza la importancia de proteger el germoplasma mexicano y fomentar el desarrollo de variedades propias que impulsen la competitividad de la industria local.

Es muy apreciada por las comunidades rurales de México, pues su presencia en épocas decembrinas en la mayoría de los hogares mexicanos y en múltiples países, la encontramos cultivada en los hogares de comunidades rurales especialmente en sus huertos familiares, en sus milpas, en sus patios o traspatios. Además de su belleza,

Es una planta que cumple múltiples propósitos de uso, principalmente sus hojas, flores y látex (secreción lechosa que produce cuando se lastima y forma parte de su defensa de cicatrización), en la alimentación humana, como símbolo en ceremonias o rituales (por ejemplo en festividades de navidad), en la medicina popular se ha empleado como estimulador en la producción de leche en madres lactantes, para curar las anginas inflamadas, contra los mezquinos en piel de las manos (provocada por hongos) y para contrarrestar la erisipela (infección bacteriana en la piel), principalmente. Así, como su aporte funcional ambientalmente hablando, es empleada para cercas o postes vivos, por su belleza que instaura en los lugares que ocupa, y la alimentación, sombra y refugio que presta a la biodiversidad animal que les proporciona. Aunque para el ganado bovino es tóxica por el contenido de una proteína vegetal toxica (toxalbumina) presente en toda la planta.

En 2020 México produjo más de 16 millones de plantas de Nochebuena, siendo Morelos, Michoacán, Puebla y la Ciudad de México los principales estados productores, el 40% de los ejemplares que se venden en México proviene de los estados de Morelos y el resto de Puebla, Michoacán, Estado de México, Jalisco y Ciudad de México. Esta industria genera 3,500 empleos directos y más de 7,500 indirectos durante la temporada navideña. A nivel mundial, Estados Unidos lidera el mercado con ingresos superiores a los 250 millones de dólares anuales, seguido por países europeos como Alemania y Holanda.

Aunque la Nochebuena es originaria de México, la mayoría de las patentes de cultivares pertenecen a empresas extranjeras. Esta realidad pone en desventaja a los productores nacionales, quienes enfrentan una competencia desigual en los mercados internacionales.

La Jornada Morelos