A la libertad por el saber, en la tierra que nos une

 


Cuando sus edades rondaban entre los 15 a los 30 años, los jóvenes ateneístas (Antonio Caso, Alfonso Reyes, José Vasconcelos) participaron en 1906 en la revista Savia Moderna. Un año después, en el taller del arquitecto Jesús Tito Acevedo, crearon la Sociedad de Conferencias. Que pasará a llamarse a fines de 1909 el Ateneo de la Juventud. En 1912 se convierte en el Ateneo de México y al finalizar el año será la Universidad Popular Mexicana.

El influjo de Karl Krause, a través del profesor José María Vigil fue decisivo, y quedó de manifiesto en esta generación que tenía muy claro que a la libertad de los pueblos se llega por el saber de sus ciudadanos. A la libertad por el saber será el lema que los discípulos de Vigil: Caso, Reyes y Vasconcelos pondrán a El Colegio Nacional, la institución que fundaron en 1943.

Karl C. F. Krause (1781-1832) filósofo alemán en la Universidad de Gotinga, donde fue profesor de Arthur Schopenhauer, quien lo reconoce como uno de sus más admirados mentores. Krause también destacó como un luchador social a principios del siglo XIX. Reivindicaba la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, los derechos a la educación libre y gratuita, los derechos de los animales y la naturaleza.

El pensamiento krausista tuvo gran influencia en España y por esa vía, también en Hispanoamérica. Su principal discípulo y traductor al español fue Julián Sanz del Río, quien introdujo la filosofía krausista en la Universidad Central de Madrid (hoy Complutense). Sanz del Río logró conformar un grupo de brillantes discípulos entre los que destacaron: Francisco Giner de los Ríos y Laureano Figuerola. Ellos fueron cesados de sus cátedras en la Universidad Central por defender, basados en la filosofía krausista, la libertad de cátedra y negarse a enseñar dogmas religiosos y políticos. La Institución Libre de Enseñanza (ILE) logró mantenerse independiente del Estado español gracias al apoyo de populares intelectuales como: Santiago Ramón y Cajal, Ramón Menéndez Pidal, Leopoldo Alas (Clarín), José Ortega y Gasset, Gregorio Marañón y Antonio Machado, entre otros. La ILE tuvo una destacada presencia en España durante poco más de 60 años de labor (1876-1936).

La ILE recibió la influencia de la Universidad Popular hacia 1899. La Universidad Popular se suele atribuir al filósofo poeta danés Nicolai F. S. Grundtvig (1783-1872) quien se inspiró en el Informe para la Organización General de la Instrucción Pública, formulado en 1792, en plena Revolución Francesa, por el marqués de Condorcet (1743-1794). Condorcet fue amigo epistolar de Thomas Jefferson, dado que eran coetáneos (nacieron el mismo año). Cultivó también la amistad del genial matemático alemán: Leonhard Euler y de Voltaire, quién llamó a Condorcet el pequeño gran «filósofo universal» y ardiente defensor de la libertad de las personas. Trabajó desde niño como discípulo de d’Alembert, quien se apoyó ampliamente en él, para la elaboración de sus entradas en La Enciclopedia.

Condorcet fue una notable polímata, como producto natural de su siglo bien llamado de las luces. Autodidacta se fue formando en filosofía, historia antigua, derecho, política y varias ramas de las matemáticas, que en su tiempo tuvieron un extraordinario desarrollo. Se destacó como un agudo visionario que anticipó con mucho el uso de las matemáticas en la solución de problemas sociales, al grado que bien podría ser postulado como el santo patrono de las matemáticas en dichas disciplinas. Por ejemplo, todavía se estudia en nuestros días la Paradoja de Condorcet o Paradoja de la votación. Condorcet estaba convencido que cada uno debería poder estudiar lo que quisiera en cualquier momento de su vida, desde la infancia hasta la vejez, sin más requisito que el deseo de aprender.

Su tesis central consistía en que la educación debe de servir de manera permanente para crear ciudadanos libres. Escribió Condorcet en su Bosquejo del cuadro histórico: «habéis reservado al pueblo el derecho de elegir. Pero la corrupción, precedida de la calumnia le dictará su elección. Por eso debe ser libre y gratuita la instrucción que es el arma infalible para la mejora social y política».[1] No hay que olvidar que también fue un republicano radical y anticipado precursor en la defensa de los Derechos Humanos, de los derechos de las mujeres, los negros, los extranjeros y de los animales.

La idea de una Universidad Popular es concebida como una institución abierta sin ánimos de lucro y dirigida en especial a todos aquellos que carecen de una educación formal escolarizada, pero que mantienen vivo su afán de aprender a lo largo de su vida.

La Universidad Popular Mexicana fundada por los jóvenes ateneistas tenía como lema: «Si el pueblo no puede ir a la universidad es la universidad la que está obligada a ir al pueblo.» Esta es nuestra fuente de inspiración para crear en El Colegio de Morelos la Universidad Virtual Intercultural Iván Illich, como una vía del pueblo de Morelos para ir, en la tierra que nos une, ¡a la libertad por el saber!

  1. Velázquez Delgado, Jorge, La idea de progreso en Condorcet en Cuadernos sobre Vico, 2014, Sevilla, https://revistascientificas.us.es/index.php/Vico/article/view/13619/11721

Braulio Hornedo Rocha