

(Segunda Parte)
Entre los días 24 y 27 de septiembre de 2024 en la UAM-I y el IIS-UNAM se llevaron a cabo jornadas de diálogos y colaboración institucional. La herencia oculta convocó a personas de ECOSUR, el COLEF, la UAM-I, el Colectivo Mi Valedor, la Colectiva Cartográfica de los Surestes Globales, el Laboratorio de Intervenciones Transfronterizas y de la UNAM. La primera parte brindó una breve relatoría del trabajo realizado en torno a tres de cuatro días de discusiones, presentaciones y actividades. En esta segunda parte se presenta la continuación de esta relatoría con el cuarto día del evento y culminará con algunas reflexiones, críticas y notas.
En el cuarto día, Analiesse Hurtado comentó la incorporación de elementos digitales para retomar el proceso de refronterizacion por parte de las comunidades triqui. Brenda Duarte, compartió como los migrantes hacen política y expreso la gran pregunta ¿Por qué hacerlo? Matthew Lorenzen propone estudiar los procesos de gentrificación rural y periurbana que se relaciona con el proceso de desplazamiento cultural y comercial. Además del estudio de los cambios del espacio rural, entre ellos, el despoblamiento rural. Adrián Hernández, compartió el proyecto de investigación sobre la gentrificación que tienen el departamento de Sociología de la UAM-I con diversas universidades.
En un segundo momento Abdel Camargo y Sergio Prieto presentan a través de un proyecto de mapeos migrantes el Laboratorio de Investigación Transfronterizo y el Observatorio de Migración Transfronteriza. Proponen una metodología que acerca a comprender las subjetividades de las personas migrantes. Que si bien el proceso migratorio entrecruza sus vidas no dejan de ser personas. Así a través de la experiencia, la memoria y la expresión retoman el sentido de vida de las personas en proceso de movilidad. Dulce Cordero presentó su trabajo de maestría a través de los mapeos migrantes y las cartografías corporales. Cuestiona el concepto migrante como de corte neutral y propone una reivindicación a través del uso de fugitivas. Las fugitivas: Maura, Fátima y Daniela realizaron “contracartografias” y en conjunto encontraron otras formas de representar recorridos y territorios con un relato mapa. Su investigación entrecruza y triangula temas de género en la investigación y para las personas que se fugan. Delphine Prunier, presentó su investigación sobre espacios de expulsión en Honduras. Compartió los retos que implica un campo que entrecruza un tiempo breve, pero también el aporte de Eriberto y Paulo como intermediarios “Fixers”. Lo que resultó en la creación de un podcast “La Cosecha de la Hidra” que estudia a las personas en los espacios de expulsión. Juan Antonio del Monte: recupera la experiencia a través de un documental a poblaciones que viven en las calles que fueron deportadas. En general, cuestionó el extractivismo académico-visual, las fronteras entre la academia, el arte y el periodismo. Gabriela Fenner Sánchez, compartió la creación de mapas como un proceso que permite concesiones y convenciones: el mapa “Centroamerica se mueve” como ejemplo de ello. Karla Ballestero postuló los posibles usos de la imagen: foto etnografía, cine etnografía, análisis de la representación, la foto provocación, entre otros.
Aunque aquí se presenta una suerte de “relatoría” lo que se palpaba es que las Jornadas respiraron un ambiente transversal que permitía el diálogo entre pares. Muchas de las actividades proponían la colación entre estudiantes-profesorado como los talleres de racismo o el taller autogestionado por parte de las y los estudiantes. Esta última actividad de autogestión se llevó a cabo en el tercer día. Aquí el estudiantado realizó un poco de yoga, compartieron sus problemáticas en torno a la investigación, adoptaron profesores para la actividad y culminaron con propuestas estéticas. Los resultados fueron coplas cantadas al ritmo de “café con pan”, un cadáver esquicito y un performance. Los tres acompañaban problemas de investigación entre la textualidad de escribir: metodología, teoría, conceptos y la meta-textualidad de lo que implica escribir: problemas económicos, emocionales, de género en campo, de financiación y de la persona frente a la hoja en blanco.
Algunas críticas en torno a las Jornada Transfronterizas Segunda Edición es la necesidad de ampliación sin prisa que puede correr hacia distintos rumbos; la direccionalidad prospectiva en consenso de las y los organizadores serán una luz para la continuidad de un espacio de confianza entre la grieta y el puente; la búsqueda de ramificaciones vertebrales para eventos futuros no será una tarea sencilla por las fuerzas sociales ya concentradas en este esfuerzo interinstitucional y; la consecución de difusión-producción-capacitación de un evento que percibo como de espacios mediados por la paridad puede tender verticalidad si no se cuida el espíritu ecuanimidad.

Cuatro son las notas que guardaré bajo el pecho. Primero, “el investigador tiene que ser como el carrizo”: flexible y fuerte. Flexible frente al cambio que se presenta en el campo y fuerte para sostener argumentos, teorías, críticas y metodologías. Segundo, “la tortuga que tiembla”: el carácter de protesta, revuelta, revolución y reforma no pueden perderse en el trabajo de la y el científico social, las condiciones estructurales no nos permiten el movimiento ágil frente a los sistemas establecidos, pero llegará el momento y hay que prepararnos para dicho mometum. Tercero, las “Relaciones Internacionales como disciplina no tienen una metodología fija”, lo que permite una riqueza frente a otras disciplinas, la orfandad y el descompromiso son transformadores. Finalmente, “hay que transformar todo lo que nos pasa”, el quehacer de la investigación social gira en torno a problemáticas sociales que cruzan a la persona que investiga. Los problemas emocionales, las dificultades personales, las experiencias gratas y non-gratas deben ser transformadas “ya sea en actitudes humanas” o propuesta estético poéticas. Lo estético, permite comprender lo bello y lo feo, lo moral, lo bueno y lo malo, lo sacro y lo profano, lo legal y lo ilegal. El principio transformador de las Jornadas son estéticas, una estética transfronteriza.
*Momoxca, internacionalista, escritor y migrantólogo.

