

Esto que les voy a contar está escrito según las santas escrituras, y para ser más específicos en el relato bíblico del Génesis 4:
Caín después de haber matado en un arranque loco de celos a su hermano Abel, obtuvo por Dios el castigo divino una existencia errante, lo que significaba una vida de exilio y de vagabundeo, en otras palabras, de un corazón que difícilmente podría hallar quietud, sosiego.
Existen otras versiones no confirmadas que afirman que al final de mucho andar Caín logró establecerse al este del Edén.
Una de las cosas que Dios le dio a Caín antes de condenarlo a su castigo fue una marca, una marca de computadora Lenovo que él posteriormente tuvo que pagar a plazos cortos en Elektra, también Dios por la razón o la fuerza, (no lo sabemos) le enseñó programación HTML y Javascript.
Fue así que Caín se volvió un nómada digital, y así, empezó su vida de vagabundeo hasta que llegó a la tierra de Nod, mejor conocida cómo la tierra brava de Temixco, y desde ahí comenzó a trabajar. Lo que él hizo fue desarrollo web para empresas y personas que nunca conoció en su vida y que jamás hubiera reconocido aunque hubiesen estado en la misma fila del super mercado.
Caín ya con más ahorritos y habiendo terminado de pagar su Lenovo, se mudó a la CDMX. dónde conoció a otros nómadas digitales, y sin querer él y los otros y cómo si fuese un chanfle del capitalismo voraz, empezaron a gentrificar muy duro la zona, desde alzar los precios del alquiler, hasta pagar 90 pesos por un corn milkshake, llámese atole en zonas provincianas menos pretenciosas.

Los nómadas digitales a menudo invitaban a Caín por unos drinks para celebrar el gusto de su libertad y su nulo arraigo por una patria específica, se nombraban así mismos ciudadanos del mundo. A Caín en el fondo no le encantaba su trabajo, pero a bien le habían hecho saber, lo importante de su trabajo era que le daba para coleccionar experiencias, que tenía que vivir lo más que podía, tomar fotos con sus ojos y almacenarlas como si fuese una polaroid humana.
En esa misma inercia Caín ya hasta había planeado sus próximas vacaciones en Tailandia donde probaría el bufo, un sapo alucinógeno que lo ayudaría a libarse de su ego.
Una de sus compañeras de trabajo era la atractiva Lilith y Caín empezó a interesarse por ella, tuvieron varias citas y todo iba bien, pero al tiempo Lilith le explico a Caín, que no quería nada serio, y que lo más seguro es que acabarían en un situacionship, Caín principiante en tales menesters, le preguntó qué era eso, y ella con paciencia quirúrgica le contestó que un situacionship era el limbo emocional que reinaba en la época, que estaba muy de moda, se trataba de una danza de cortejo que rara vez llegaba a formalizarse, donde ambas partes se interesaban por el otro pero no tanto. Y que era de lo más normal que se esquivaran de vez en vez, otorgando a ambos más libertad. Caín asintió con la cabeza, claro coleccionar experiencias le dijo a Lilith, y se despidió de ella de un beso en la mejilla para seguir vagando.
No pudiendo acomodarse bien el corazón en el pecho Caín llegó a la tierra de Tulum donde conoció a otro tipo de nómadas de cabello largo encebado que cada mañana salían a la playa para recibir con un bowl como recipiente el sol del amanecer. Según ellos se alimentaban de sus rayos y así podían prescindir de cualquier otro tipo de alimento.
A Caín a este punto la vida le parecía un sinsentido terrible, si tan sólo no hubiera arrojado esa piedra a su hermano, y por qué Dios, no había terminado con su vida, mejor hubiera sido eso pensó ¿Qué clase de castigo es ese?
Al final se dijo que lo más sencillo era inmiscuirse en esa locura colectiva, decidió rendirse y caminó por el resto de su vida cada mañana con los nómadas de cabello encebado a recibir el sol, mientras algunos de ellos entonaban un canto tortuoso; pachama padre sol, gracias a la vida, gracias al amor.
Al fin Caín había llegado al este del edén

