Los foros de consulta para transformar el régimen del agua en México

 

La semana pasada tuve la oportunidad de participar como ponente en el último de los foros con los que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) concluyó la consulta para la creación de la Ley General de Aguas y la identificación de reformas a la Ley de Aguas Nacionales. Los foros “Transformando el Régimen del Agua en México” fueron realizados en las 13 regiones hidrológicas en las que administrativamente se divide al país, el último lo organizó el Organismo de Cuenca Balsas en el Tec de Monterrey campus Cuernavaca.

En estos foros se escuchó la opinión y las necesidades de diversos sectores de la población, se plantearon posturas en temas como el derecho humano al agua, la no contaminación, el ordenamiento de las concesiones, los delitos hídricos, la cuota de garantía, entre otros. El objetivo, a decir de la Conagua, es que México cuente con un marco jurídico que responda a las necesidades actuales en materia hídrica, cambie la visión de la gestión del agua y garantice el acceso universal al agua como un derecho humano.

Según la información oficial, se recibieron y analizaron 310 ensayos que derivaron en 252 ponencias en los 13 foros en los que participaron más de 5 mil asistentes: legisladores, académicos, industriales, agricultores, representantes de organizaciones sociales, prestadores de servicios de agua y ciudadanos interesados en los temas hídricos.

En los foros no hubo en realidad una confronta de ideas y argumentos, cada ponente tuvo 10 minutos para exponer su punto de vista, sin preguntas y respuestas, y sin interacción con el auditorio (más allá de aplausos o abucheos). Los foros le sirvieron a la Conagua (si es que no se hicieron solo para cumplir el requisito formal de hacer una consulta pública) para identificar las diferentes posturas sobre los temas que ya mencioné.

Deseo sinceramente que este esfuerzo por fin derive en una Ley General de Aguas, reglamentaria del párrafo sexto del artículo 4º constitucional. En 2012, cuando se incluyó el Derecho Humano al Agua en la constitución, se dio un plazo de un año para que se promulgara la ley que establecería las bases y los lineamientos para lograr esta aspiración. Pero han pasado 13 años de aquello y no se han alcanzado los consensos o las condiciones necesarias para lograrlo, a pesar de que en este periodo ha habido recomendaciones de la Organización de las Naciones Unidas y resoluciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Ni así se ha logrado concretar.

Intentos ha habido, y muchos, al menos uno por cada legislatura: la llamada “Ley Korenfeld”, la “Ley Pichardo”, otras dos propuestas encabezadas por los entonces presidentes de las Comisiones de Recursos Hidráulicos de la Cámara de Diputados Feliciano Flores y Rubén Muñoz, otra por parte de la Diputada Xóchitl Zagal y al menos una impulsada por el colectivo “Agua para todos”, entre otras.

Dos cosas me llaman la atención de este nuevo intento. Una, que ahora es encabezado por la propia Conagua y no por los legisladores, lo que hace pensar que por fin se avanzará partiendo de la perspectiva práctica, técnica-operativa. Y dos, que se reconoce (otra vez por fin) que la Ley General de Aguas debe ser complementaria a la Ley de Aguas Nacionales, esta última es reglamentaria del artículo 27 constitucional, existe desde 1992 y debe ser reformada pero no sustituida por la Ley General de Aguas. Esta debe reglamentar el 4º constitucional en lo referente a los derechos humanos al agua y al saneamiento.

Un reconocimiento a la Conagua por la organización de estos foros, ojalá que de verdad las políticas públicas de este gobierno surjan de las experiencias y las necesidades del pueblo de México, y que eso nos lleve a generar los medios idóneos para garantizar una gobernanza del agua justa y cercana para todas y todos los mexicanos, con el fin de consolidar el marco jurídico que México requiere para garantizar el derecho humano al agua, al tiempo que se desarrolla una gestión sustentable, ordenada y justa del agua.

*Profesor, consultor y gerente general de AQUATOR

Juan Carlos Valencia Vargas