I.DENUNCIA. Es la clave, la llave maestra para que el sentir ciudadano sea conocido por las instituciones garantes de la legalidad, el buen derecho, el debido proceso y el acceso efectivo a la justicia.

La cultura de la denuncia es una que no tiene dique alguno en éstos tiempos, el quehacer público está bajo el escrutinio de los gobernados que en las redes y demás medios de comunicación encuentran el eco a sus demandas, inconformidades, quejas y señalamientos surgidos por el negligente, omisivo o ilícito actuar de quienes están obligados por Ley a responder en tanto de posibles vulneraciones a la confianza que les es depositada y que en un abuso rapaz, contribuyen al estado de cosas negativo y de especial atención inmediata.

Así el esquema de verificación, auditoria, investigación, resarcimiento y sanción en el que gira el engranaje social y oficial para contener y remediar un flagelo que traspasa fronteras y carcome las entrañas de la administración de recursos destinados para el bien común. La línea de acción e intervención efectiva se obtiene con meridiana claridad y precisión desde la normativa que aplica en este tópico, los sistemas nacional y estatal anticorrupción y sus componentes institucionales, tienen frente a sí, el gran reto de consolidar la Transformación que se ha diseñado para el ejercicio de la vida pública en toda la nación.

II.AUTONOMIA. Traducida como la capacidad de tomar decisiones y actuar por sí mismo, sin estar sujeto a la influencia o control de otros, tiene sus particulares connotaciones y niveles de interpretación, máxime cuando que dicha capacidad no debe sobrepasar el interés común ni el principio más elemental del ejercicio transparente, objetivo y honesto en el servicio público o privado. Ningún órgano, dependencia o institución pública puede coexistir de forma totalmente autónoma e independiente, menos en un sistema de gobierno democrático, máxime cuando que la autonomía nunca debe ser confundida con aquel libertinaje a la ultranza de otros tiempos en que, con sustento en ella, se produjeron los peores saqueos y actos viles de corrupción.

El máximo valor de la referida extensión de conducta, se tiene resuelto al saber que en estos tiempos la coordinación y colaboración efectivas, mandatan a quienes, desde la normatividad que obliga o somete al imperio de la ley a las instituciones, tiene que procurar un cumplimiento a cada exigencia social que va desde las necesidades más apremiantes y tangibles, hasta aquellos pendientes sumados en deudas sociales que están encuadrados en el marco de la legalidad, transparencia y justicia efectiva. La colaboración interinstitucional, cooperación y estrategia de coordinación, es hoy por hoy, la herramienta más inteligente de frente al pueblo para generarle resultados a quienes contribuyen con sus impuestos con la dinámica diaria del andamiaje institucional. Así la contraloría social es un hecho relevante.

III.LIBERTAD. Sumadas todas las conocidas y por conocer, la de pensamiento, de asociación, reunión, movilidad, entre otras, llegando a la que representa el poder de la población para hacer valer su voz, así la de prensa, información, comunicación y expresión en todas sus modalidades.

En momentos de temas torales y trascendentes a nivel global, vemos como se transforma la dinámica social que aparejada a la de los sistemas políticos, a cada segundo impone las más finas y profundas filosofías para tratar de comprender los constantes cambios; así la calificación que se tiene en cada una de las generaciones catalogadas por letras o etiquetas emblemáticas.

Es este valor humano universal el que se pondera en los gobiernos democráticos del país y Morelos, generando las mejores condiciones de apertura y dialogo; somos testigos de las novísimas formas de comunicación entre gobernantes y gobernados de los distintos niveles, la otrora ley mordaza no existe más, y menos en un ámbito de libertad de expresión en donde la única restricción se da cuando no se expresan las ideas.

IV.CAMBIOS. Todo cambio conlleva la oportunidad de replantear los posibles escenarios, las estrategias más sofisticadas y, sobre todo, el mejoramiento de los espacios dotados de un funcionamiento al servicio del pueblo desde la cosa pública.

Las circunstancias que se viven a lo largo y ancho del país, demuestran que la transformación no solo es en la forma de actuar sino más bien, su estructura esencial descansa en la psiquis humana, los ideales y la basta memoria de lo que ocurrió ayer para aprender de los errores y cambiar para beneficio de la población entera son el pilar de los mandamientos para la clase política.

1000 PALABRAS. LO QUE SIGUE PARA Morelos es lo mejor, las mujeres son la prioridad y los adultos mayores unidos a las generaciones de niños y jóvenes, transitan en un escenario de mejor futuro y solidaridad real desde el quehacer gubernamental expuesto al escrutinio y la calificación de los gobernados.

Leonel Díaz Rogel