

Después de 17 días de que el alcalde Santos Tavarez asumió el cargo en el municipio de Emiliano Zapata, por fin se presentó a hacer la entrega de las oficinas el expresidente, Sergio Alba Esquivel. Al término de la tensa reunión, los escoltas del último agredieron a reporteros, terminando el asunto en golpes y manoteos.
Santos Tavarez declaró al concluir el proceso que se harán “las observaciones correspondientes para no caer en responsabilidades. Vamos a irnos con todo y quien la tiene que pagar, que la pague”, advirtió. Entre otras irregularidades “notorias” destacó la inversión de casi cien millones de pesos en el Palacio Municipal, “como ven, no sirve el aire acondicionado, se nos inunda, se nos cayeron los plafones; y es demasiado dinero… si no son unas oficinas dignas, un Palacio bien construido”.
También expuso que a partir del acto de entrega-recepción empieza a correr el plazo de 45 días para que el nuevo ayuntamiento haga todas las observaciones que derivarían de las presuntas irregularidades, muchas de ellas ya detectadas. “físicamente nos hemos encontrado con el parque vehicular en muy mal estado… que no es la cantidad de autos que pensábamos o que decían algunas áreas haber entregado. Porque cada área hizo su entrega, faltan algunas todavía… pero no son las unidades que dicen haber entregado”.
Alba Esquivel dijo tener la conciencia tranquila, aseguró que son falsas las denuncias sobre irregularidades en su administración que incluyen la presunta repartición de bonos entre regidores y personal de confianza al final del trienio; aunque reconoció que hubo una gratificación a los trabajadores que sumó tres millones de pesos.
Los reporteros intentaron obtener más información del exalcalde, quien cortó de tajo la entrevista, los comunicadores lo siguieron por la escalera y los pasillos hasta la salida del recinto y luego unos pasos por la calle hasta otro inmueble mientras el exfuncionario era acompañado por al menos tres sujetos; al llegar a la puerta dejaron salir al exalcalde; él mismo y los otros empujaron a los reporteros con quienes se hicieron de palabras y manotazos por algunos segundos. Por lo menos dos reporteros, Pedro Tonantzin y Héctor Raúl González recibieron golpes durante los hechos.


