Morelos y más

 

Manuel Buendía Tellezgirón, in memoriam

Hace unas horas la plataforma de Netflix presentó un nuevo documental. Se trata de una producción de la empresa La costa del Golfo propiedad de los actores Diego Luna Alexander y Gael García Bernal con el apoyo de la Luminate Ford Fundation. Los charolastas han dedicado parte de su tiempo a producir materiales de alto interés social. Recordemos a su Canana Films promotora de documentales en gira para verse en diversas salas en todo el país por medio de Ambulante. Ahora a través del streaming nos liberan Estado de Silencio, largometraje de corte informativo dedicado a analizar a través de cuatro periodistas-protagonistas la situación de la libertad de trabajo y expresión en México.

El material forma parte del género documental que hoy por hoy se hace presente cada vez con más fuerza en las transmisiones abiertas, cerradas y por streamings, al igual que por la radio y los modernos podcasts. El género documental ha llegado para quedarse. Ha dejado de ser el relleno de madrugadas y hoy forma parte ya de la manera colectiva de informarse y educarse pero también entretenerse en el más puro de los sentidos: detenido y en espera. También significa divertido. A eso le agregamos que el documental también goza de una lectura de alta credibilidad y confianza de quienes lo miran.

Estado de Silencio es una propuesta seria que rebasa con mucho el puro interés de “contar” algo. Documenta y promueve una reflexión profunda de algo muy serio que está ocurriendo hoy mismo en todo el país expresado de muy diversas maneras.

María de Jesús Peters y Juan de Dios García Davish de Chiapas; Marcos Vizcarra de Sinaloa, y Jesús Medina de Morelos cuentan con detalle su personal historia provista de drama y verdad. Relatan su circunstancia con el mismo valor, que según se puede ver en el documental, lo difícil que se vuelto hacer su trabajo periodístico.

Dice Diego Dionisio Luna en la presentación del documental que “nosotros, los productores no hacemos periodismo. Nos asomamos por un huequito y les decimos a los demás lo que vemos”. Así ocurre a lo largo de todos los minutos del material dirigido por Santiago Maza (Duda Razonable). Los relatos son respaldados por comentarios y opiniones de especialistas, de analistas, de reporteros y voceros de organizaciones gremiales que conforman el marco adecuado para reflexionar y valorar los casos presentados.

Coinciden los periodistas Peters, García Davish, Vizcarra y Medina en que el solo ejercicio de su profesión les ha robado horas de familia; que han sido muy mal pagados (pauperización del periodismo le llaman); pero sobre todo no tienen ninguna certeza de ser respetados. Su seguridad física se encuentra in extremis bajo riesgo. Todos han sido amenazados con odio y también han sido traicionados. En el material se escuchan incluso intimidaciones telefónicas muy violentas y se sabe también de la traición de “amigos”. Destaca la falta de interés absoluto de la autoridad. En ningún caso hay confianza en la obligación del Estado de proteger a los periodistas para desarrollar su mínimas tareas.

La pareja de productores, protagonistas juveniles de “Y tu mamá también” del ganador del Óscar, Alfonso Cuarón, han producido un documental que vale la pena verlo al menos un par de veces y hacer una meta-lectura generadora de conciencia que nos lleve a preguntarnos: ¿Cómo es que llegamos aquí? ¿Por qué México es el país de más alto riesgo para los periodistas en todo el mundo ? De entre las decenas de miles de asesinados y desaparecidos hay una cuota alta de informadoras e informadores. ¿Por qué están creciendo las llamadas «zonas silenciadas” en la geografía nacional?

El relato de los cuatro casos mostrados coincide en que todos llegan a cuestionarse si deben seguir haciendo lo que hacen y poner en riesgo a sus propias familias. Coinciden en lo defectuoso o estéril que es el conocido como “Mecanismo de Protección” para brindarle seguridad a los periodistas. Poco ayuda o de plano no sirve. Los cuatro están de acuerdo en seguir adelante y honrar sus convicciones. Por su parte los analistas, comunicadores y los voceros de las organizaciones también coinciden en que agredir a la prensa, matar periodistas es quitarle a la sociedad el derecho a estar informada.

Concluye el documental con la presencia de los más recientes mandatarios, Calderón, Peña y López Obrador. Nada de lo que se ofreció desde esas altas tribunas han favorecido en modo alguno al quehacer periodístico e incluso cuando se llega a cuestionar al gobierno por la falta de condiciones mínimas para ejercer de reportera o reportero se les acusa de orquestar complots a través campañas de desprestigio del poder público.

Estado de Silencio muestra escenas a modo de recuerdo-homenaje de Miroslava Breach corresponsal de La Jornada en el Estado de Chihuahua; de Javier Valdez también corresponsal de La Jornada en alguna época en Sinaloa; y de Lourdes Maldonado en Tijuana quien semanas antes de su asesinato le pidió al Presidente de la República su protección. Nunca se hizo nada. Los tres muertos arteramente por hacer su trabajo periodístico. Estado de Silencio no es un repaso de nota roja ni relato amarillo de escándalo de cuatro profesionales de los medios. Se trata de la reflexión profunda y responsable de productores, cineastas y periodistas que lamentan el estado actual del quehacer informativo bajo un clima de alta inseguridad y bajo el acecho del poder del narcotráfico, de la trata de personas, del tráfico de migrantes; del robo de combustibles, secuestradores y extorsionadores, todos ellos bien organizados con el total desinterés del sector público e incluso con complicidades confirmadas.

Finaliza el documental con Jesús Medina caminando por un sendero del bosque de Tetela del Volcán, Morelos con un cartel de advertencia clavado en un árbol: PELIGRO dice con letras grandes. La última escena con humor negro son los créditos de dirección a cargo del asesinado Javier Valdez, y de la Producción a cargo de Miroslava Breach y de Humberto Millán Salazar, ambos también asesinados tiempo atrás. Broma macabra diría Joaquín Sabina. (Sugiero conocer la entrevista de Gabriela Warketin en la XEW de esta semana y el Podcast sobre el tema coproducido con el Periódico “El País” para abundar en la conversación que Estado de Silencio quiere provocar. La dupla Gael-Diego estrenaron también hace unos días su producción “La Máquina” sobre las adicciones y el daño cerebral de un boxeador, véala vale la pena, complementa la intención crítica de esta exitosa pareja. Está en Disney Channel.

*Director General de Factor D Consultores

Imagen: Netflix

Fernando González Domínguez