

¡Hoy puede ser un gran día. Plantéatelo así!
Fernando González Domínguez*
En unas horas la Princesa Leonor de Borbón y Ortiz, entregará los Premios Princesa de Asturias como corresponde a su investidura y como siempre ocurre en tiempo y forma desde 1980 cuando nació la Fundación española a iniciativa del periodista Graciano García. En la ceremonia estará acompañada de su padre el rey Felipe VI y su señora madre la Reina Letizia Ortiz Rocasolano.
Los premios se entregan puntualmente en octubre en el teatro Campoamor de la ciudad de Oviedo, capital del Principado. Se reconocen ocho categorías ( Comunicación, Sociales, Artes, Letras, Ciencia y Tecnología, Cooperación Internacional, Concordia y Deportes). Se entrega un diploma, 50 mil euros y una pequeña estatua del escultor barcelonés Joan Miró. Será la ceremonia número 45.

En esos años han sido galardonados cerca de quinientos personajes e instituciones del más variado origen: músicos, poetas, locos, científicos, políticos, funcionarios de dependencias, programas y equipos deportivos entre muchas actividades de todo el mundo. Lo han recibido -sólo por dibujar un panorama-: Nelson Mandela, Bill Gates, Rafa Nadal, Woody Allen, Martin Scorsese, Fernando Alonso, la Selección de Futbol de España, Ennio Morricone, Joaquín Rodrigo, Elizabeth Taylor (no como actriz sino como luchadora contra el VIH) . Fueron Premios Príncipe Ryszard Kapuscinski, Bob Dylan, Leonard Cohen, Pedro Almodóvar, Stephen Hawkins, Vargas Llosa, Murakami, Susan Sontang, Paco de Lucía. También lo han sido muchas instituciones de clase mundial de amplia y reconocida trayectoria como la Real Academia Española, los cuerpos de paz de la ONU conocidos como Cascos Azules, la UNICEF, Sanitarios contra Covid 19, Les Luthiers, la Fundación Olímpicos para los Refugiados y el Programa Fullbright, entre muchos otros. Aunque los nombres de los científicos, economistas y funcionarios poco dicen, su obra habla por sí sola. Decenas de ellos también han sido investidos con toda justicia. La UNESCO ha declarado que considera a esta una “excepcional aportación de los Premios al Patrimonio Cultural de la Humanidad”.
De esos quinientos galardones México ha recibido 17 reconocimientos. Lo recibió el Doctor José Narro Robles en su calidad de Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México; el Fondo de Cultura Económica; la Revista Vuelta; el Premio Nobel Octavio Paz y la iniciativa pacificadora en Centroamérica denominada Grupo Contadora. También fueron acreedores el escritor Carlos Fuentes; la Feria del Libro de Guadalajara, El Colegio de México y los científicos Bolívar Zapata, Marcos Moshinsky , Emilio Rosenblueth y el mismísimo escritor y fotógrafo Juan Rulfo. El próximo 6 de noviembre Netflix estrenará “Pedro Páramo” en el debut de Rodrigo Prieto como director. Ha sido director de fotografía de múltiples éxitos: El Irlandés, 21 gramos, Babel, Argo con laureados cineastas. Le toca la batuta.

El cantautor Joan Manuel Serrat Teresa es uno de esos ocho premiados en esta ceremonia 2024. Lo recibe por la categoría de las Artes entre escritoras, fotógrafos, deportistas y organizaciones e investigadores diversos. Cuesta trabajo pensar en algún personaje público tan querido por quienes le conocen. Por quienes le han escuchado cantar y decir sus canciones, y contarnos los poemas de otros grandes autores. Hoy todos nosotros que tanto le queremos desde lejos le haremos una “Fiesta”, su fiesta como su propia canción. ¡Vamos subiendo la cuesta!

Los invitados serán mamá Ángeles y Josep padre, que le formaron en la militancia social desde niño. Le heredaron una preocupación social genuina. Su abuelo, sus tititas y su tío Alberto están convocados. Manuel “Queco” su primogénito y su madre Merche Domenech también estarán. Irán Candela mamá y sus hijas María y Candela que tanto le procuran hoy mismo al orgulloso esposo y padre Joan. También irán a esta fiesta García Lorca, Antonio Machado, Miguel Hernández, Rafael Alberti, Pablo Neruda, Sabines, Galeano y de más colosos de nuestra lengua común versionados por Serrat. Vendrán a “La Fiesta” Manuel Vázquez Montalbán y Mario Benedetti, sus amigos. Los cantantes Miguel Ríos, Ana Belén, Víctor Manuel y Luis Eduardo Auté.
Abrazado de José Alfredo Jiménez llegarán Joaquín Sabina, aún vivo, y Camilo Sesto, que en paz descanse, tequila en mano llegarán a cantarle las mexicanas mañanitas al nuevo Príncipe de Asturias en su aniversario 60 de carrera y su cumpleaños 81 por ocurrir en unos días. Adolfo Suárez, Felipe González y Rodríguez Zapatero también están invitados. Amaya y los primeros Mocedades aceptarán la invitación acompañados del productor y compositor Juan Carlos Calderón después de haberle producido su “Mediterráneo” y años después a Luis Miguel “Entrégate” entre varias canciones. Además de ellos iremos todos sus “amigos atorrantes que llegamos tarde a donde nunca pasa nada”. Pablo y Silvio aquí estarán. Será un pachangón asturiano-mexicano-catalán para hacerle saber al condecorado que el gusto es nuestro.

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El galardón reconoce la unidad en torno a la Casa Real Española y qué mejor ejemplo el que un catalán de cepa lo reciba con agrado y con justicia. Sin diferencias radicales como cuando canta en catalán y en castellano según se sienta en el foro. Cuando Joan Manuel se enteró de la designación del jurado lo tomó con “alegría, gratitud, con emoción y sorpresa. No lo tenía previsto. Es un buen colofón” para 60 años de carrera, atinó a declarar de bote pronto.
Su madre fue Ángeles Teresa, campesina aragonesa migrante por la guerra, desde su pequeño Belchite, Aragón a Poble-Sec en Catalunya. Su padre catalán fue obrero en la Compañía de Gas, se llamó Josep Serrat. El cantautor emprendió una larga carrera como autor, cantante y actor desde que le solicitara una oportunidad a Salvador Escamilla en su programa Radioscope e interpretara “Una Guitarra” en la radio local de su natal Barcelona. El Nano o el chico de Poble-Sec se inició en la cantada al tiempo que se despedía de una primera vocación de técnico agrónomo, su primera profesión.

Nació justo a la mitad de la Segunda Guerra Mundial que dejaría a los nacionalistas españoles en el abandono alemán con quienes se había aliado para derribar a los republicanos. La familia Serrat Teresa creció en un ambiente de pobreza y división española entre las dos Españas, ellos del lado derrotado. Sufrieron el cruel racionamiento de la posguerra pero felices de compartir con la familia un pequeño espacio donde siempre había alrededor de quince comensales compartiendo casa y mesa . Más tarde lo harían también oyendo en la radio la música de uno de los 16 trovadores de la nueva canción que formaban Els Setze Jutges. Serrat tenía el número 13, cabalístico pues fue el único cantante de ese grupo que triunfó y luego cobró buen dinero por cantar. Inicialmente – cita del libro biográfico de Margarita Riviére, como otros datos aquí referidos- Serrat apenas cobraba 400 pesetas por tres días de presentaciones en la radio a la semana. El futuro sería mas generoso.
Al Nano -como le dicen sus cercanos- le hemos reconocido con nuestra Águila Azteca. Francia lo hizo con La Legión de Honor. Es parte del ejército de paz de embajadores ibéricos que han traído a México cosas buenas que no merecen disculpa alguna. Sus preocupaciones sociales son universales y no propiedad de juicios locales. Basta revisar su biografía y las relaciones entre nosotros y los españoles de bien.

En los inicios de los 70`s el joven de 27 años -con una trayectoria crítica al sistema español- se encerró en la Abadía de la Moreneta con otros 300 artistas e intelectuales que protestaban por lo que se llamó El Proceso de Burgos. El escándalo fue mundial por el juicio sumarísimo a miembros de ETA, dos sacerdotes y dos mujeres que fueron condenados a largas reclusiones por 50 años, cadenas perpetuas e incluso la pena de muerte para algunos, así na´más. En caliente se dice. Serrat y otras y otros valientes artistas se atrincheraron en son de protesta y fueron fichados y señalados por las botas de la dictadura franquista. Gracias a los monjes que ayudaron a escapar a la tercera noche de protesta por atajos del monte que sólo ellos conocían el asunto no llegó a más. Lograron el objetivo de llamar la atención mundial.
El mito urbano dice que en ese encierro compuso su canción mas escuchada : “Mediterráneo” (“Amo el Mar” fue su primera opción de nombre. La revista Rolling Stone la declaró la mejor canción en idioma español de todos los tiempos, en el 2006) Aunque ambas situaciones ocurrieron con semanas de diferencia, la letra de la pieza es más que biográfica y celebra la vida en medio de la muerte real que se respiraba en esa España de entonces. El resultado de las decenas de protestas por las injusticias del Proceso de Burgos para muchos es el inicio de la caída del anciano Franco cuya muerte permitió las primeras elecciones en casi cuarenta años.
Serrat fue censurado en el año 1968 habiendo sido electo para representar a España en el festival de Eurovisión. Se le impidió cantar algunas frases en catalán. Él mismo decía que el castellano también era su idioma pues su madre, migrante aragonesa a Catalunya hablaba “castilla”. Joan quería hacer un guiño a los puristas en Barcelona que le exigían sólo hablar y cantar en catalán como una respuesta a los censores de Francisco Franco. Hubo de renunciar a esa representación y Massiel fue la cantante sustituta de Joan. Regresó de Inglaterra con el primer lugar participando con la pieza La,la,la. María de los Ángeles Félix, Massiel también fue censurada con sus Rosas en el Mar meses atrás.
En 1974 se decretó una censura y veto a Joan Manuel por parte de la radio y la televisión oficial lo que ayudó a que participara cada vez más en festivales y presentaciones en el extranjero. Gana el Festival de la Canción Popular en Rio de Janeiro como mejor intérprete, mejor letra y mejor música con su canción “Penélope”. Esto le abrió las puertas de Argentina, Uruguay y Chile a pesar de muchos inconvenientes con los gobiernos militares. Antes en España y con el más puro sello Serrat estuvo semanas completas en el número uno de las listas de audiencias, y de los más vendidos con “Aquellas Pequeñas Cosas” honrando justo las cosas más simples. Mario Benedetti prologa un libro biográfico y dice : “Ejemplar y seductora conjunción del humor y el amor. También el desamor. Suma y resta interna de la condición humana elevada a la altura del canto”.( Con el escritor uruguayo produjo su “El Sur también Existe”. “Nos hablábamos diario por teléfono desde Madrid o Barcelona a Montevideo o a Buenos Aires).
La incursión de Serrat en México derivó en una aventura inesperada : hubo de exiliarse aquí por la presión de la bota franquista que llegó a llamarle “ el Mariachi de Echeverría”. Durante su larga estancia en México recorrió parte de nuestra geografía dando conciertos “a bajo costo” donde se pudiera y viajando kilómetros en su camión llamado “La Gordita” por una amiga que le apoyó en esa difícil etapa del exilio. Hizo lazos fuertes y creó en estas décadas un público fiel y numeroso desde su primera presentación en la UNAM, su primera vez en México, hasta el concierto de despedida en el Auditorio Nacional en el 2022 en el que logró un lleno total de setentones y maduras mamás y tías no tan jóvenes que se hicieron acompañar de una nueva generación que empieza a conocerle.
El gobierno mexicano que concluyó recientemente sus funciones heredó un reclamo a todas luces injustificado a la nueva administración. Se pide una disculpa a un reino que ya no existe por agravios a un país que no existía. Menudo enredo para nada. El reconocimiento del Principado de Asturias del Reino de España a esos escritores, científicos, y las instituciones mexicanas honrados con este Premio en los últimos cuarenta años es la mayor muestra de concordia entre dos naciones que reanudaron relaciones rotas por la guerra civil española del siglo pasado y que como dicen las canciones de Serrat crecimos con dos Españas. Restaurada la democracia reestablecimos relaciones a iniciativa de ambos pueblos. Las disculpas no dejan de ser puras ocurrencias que al mismo Joan Manuel le extrañarían.
Si Joan acepta el reconocimiento de ese reino lo debemos calibrar desde aquí también y sumarnos al júbilo de un público, de un pueblo que sabe que Serrat es un hombre probo y agradecido con México que le diera asilo cuando el generalísimo le persiguió. ¿Para qué pedir disculpas al pasado?, si el presente reino desde hace 45 años, ha reconocido el talento y el valor de nuestros próceres y nuestras mejores instituciones. Mejor disculpa no existe.
A sus ochenta años cumpliditos Joan será reconocido con enorme justicia dentro escasas horas y minutos allá en Oviedo. Es el reconocimiento a su obra, a la manera que dio a conocer la de otros grandes personajes y a la lucha sin cuartel que desde jovencito emprendió contra la tiranía de Franco y todo lo que represente abuso e injusticia. Lo suyo es la ternura y la verdad.
Dice el jurado sobre su decisión unánime sobre este premio que: “por un trabajo de honda raíz mediterránea se aúna el arte de la poesía y la música al servicio de la tolerancia, los valores compartidos, la riqueza de la diversidad de lenguas y culturas, así como un necesario afán de libertad. Defensor del diálogo frente a la crispación, la obra de Joan Manuel Serrat es un exponente de su irrenunciable vocación de tender puentes entre países y generaciones”. ¡Hoy puede ser un gran día. Duro con él!
*Director General de Factor D Consultores

