La gobernadora Margarita González Saravia encabezó la destrucción de drogas y armamento asegurado durante los operativos de seguridad realizados en la región, la mandataria destacó la importancia de las acciones conjuntas entre las corporaciones policiacas, las fuerzas federales y las secretarías de gobierno y educación para proteger a los jóvenes de la incidencia de las drogas, un flagelo que sigue afectando a la juventud morelense. 

La gobernadora enfatizó que la labor de todas estas instituciones es fundamental, ya que “el trabajo que realizan para proteger a los jóvenes de las drogas es salvar vidas”. En este sentido, subrayó la trascendencia de la destrucción de sustancias ilegales y armamento, como un acto que refleja la lucha contra la delincuencia organizada y sus efectos devastadores sobre la juventud. 

Durante su discurso, González Saravia llamó a los jóvenes, resaltando que las drogas no solo afectan el cerebro y las capacidades físicas, sino que pueden destruir vidas. “A los jóvenes les digo que es muy importante que tomen conciencia de que eso que estamos destruyendo ahora, los destruye por dentro. Muchos de sus compañeros quedan en el camino, no solo porque les afecta el cerebro, sino también por los elementos físicos que no les permiten continuar con la vida, y muchos pierden la vida en el proceso”, expresó con un tono serio y reflexivo. 

La mandataria también aprovechó la ocasión para reconocer el esfuerzo colectivo de todos los actores involucrados en la lucha contra el narcotráfico, agradeciendo el trabajo realizado por las corporaciones policiacas, las fuerzas federales, y las secretarías de gobierno y educación en la construcción de una sociedad más segura. “Somos todos responsables de no permitir que la delincuencia destruya a nuestros jóvenes”, reiteró. 

El acto de destrucción de drogas, además de ser una muestra de la fuerza institucional, fue un recordatorio del impacto destructivo que las sustancias ilícitas tienen en la vida de los jóvenes y la necesidad urgente de redoblar esfuerzos para evitar que caigan en las garras de la delincuencia. 

Angélica Estrada