
A través de una estrategia conjunta entre Gobierno del Estado, instituciones académicas y productores, Morelos puso en marcha el primer mapa de fertilidad que cubre la totalidad de sus suelos agrícolas, desarrolló una plataforma digital agropecuaria de acceso gratuito y operó 44 módulos de producción agroecológica en 15 municipios, con reducciones de hasta 95 por ciento en el uso de glifosato y 30 por ciento en costos de producción. A ello se suman inversiones en maquinaria, créditos y rehabilitación de caminos rurales para fortalecer la infraestructura productiva.
En el marco de su rendición de cuentas, la gobernadora Margarita González Saravia informó que, a través de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario (Sedagro), se impulsó un diagnóstico integral de los suelos del estado con el acompañamiento del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT). Este ejercicio, sin precedente a nivel nacional, permite a las y los productores tomar decisiones técnicas más precisas, optimizar fertilizantes, elevar rendimientos y reducir costos.
Como complemento tecnológico, Sedagro, con respaldo de la Agencia de Transformación Digital del Estado de Morelos (ATDEM), desarrolló la Plataforma Digital Agropecuaria SIG–Tlakuali, que concentra mapas interactivos, datos georreferenciados e información estadística para apoyar la planeación productiva en todas las regiones.
El vínculo con la academia se fortaleció mediante 17 seminarios y capacitaciones, realizados entre febrero y noviembre de 2025, dirigidos a productores, personal técnico, estudiantes y autoridades municipales. Además, se firmaron convenios de colaboración con la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), el CIMMYT y el Centro de Desarrollo de Productos Bióticos (CEPROBI) del Instituto Politécnico Nacional, así como con la Universidad Tecnológica del Sur del Estado de Morelos (UTSEM), el Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario (CBTA), el Instituto de Capacitación para el Trabajo del Estado de Morelos (ICATMOR) y la Dirección General de Educación Tecnológica Agropecuaria y Ciencias del Mar (DGETAyCM), para vincular investigación científica y necesidades productivas.
En la transición agroecológica, el estado operó 44 Módulos Integrales Locales para la Producción Agroecológica (MILPA) en 15 municipios, incluidos Territorios de Paz y Buen Vivir. En estos espacios se disminuyó hasta en 95 por ciento el uso de glifosato y pesticidas, además de reducir hasta en 30 por ciento los costos de producción mediante prácticas sustentables e insumos naturales.
En infraestructura y equipamiento, se destinaron 40 millones de pesos para maquinaria y equipo en distintas ramas productivas. En coordinación con la Secretaría de Desarrollo Económico y del Trabajo (SDEyT), se adquirieron dos cosechadoras de caña y cinco cribadoras de maíz, con inversión superior a 17 millones de pesos.

A través del programa Crédito a la Palabra se dispersaron más de 42 millones de pesos para productores de maíz y sorgo, y por primera vez se incluyó a quienes cultivan arroz, aguacate, higo, nopal, agave y ornamentales, además de los sectores apícola, acuícola y pecuario.
En suma, con una inversión de 27.5 millones de pesos se adquirió la primera Central de Maquinaria, que permitió intervenir más de 171 kilómetros de caminos saca cosecha en 12 municipios, mejorando la conectividad rural y reduciendo costos logísticos para el traslado de insumos y productos agrícolas.


