
Cuernavaca volvió a hacer historia al superar su propia marca del récord del taco acorazado más grande del mundo, alcanzando 85.80 metros de sabor con una tortilla de maíz azul elaborada en una sola pieza, guisados típicos y arroz morelense. Convirtiendo la explanada del Palacio de Cortés en una gran mesa para los cientos de voluntarios, empresarios, estudiantes de gastronomía y cocineras tradicionales que participaron.



