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En el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama, establecido por la Organización Mundial de la Salud para crear conciencia sobre la importancia de la detección temprana, el diagnóstico oportuno y el tratamiento efectivo de la enfermedad, vale la pena hacer una reflexión sobre los avances y pendientes que en Morelos se registran en esta lucha.

En términos de números, hay un aparente descenso de la incidencia del padecimiento en Morelos. De los 98 casos registrados en el 2023, a los 55 reportados en los primeros 10 meses del 2025, parecería que hay una reducción en la incidencia, o en la detección y notificación de casos. Pero la tasa de mortalidad por cáncer de mama en Morelos alcanzó 21.2 defunciones por cada cien mil mujeres de 20 años y más durante 2024, una cifra muy superior al promedio nacional de 18.7 por cada cien mil.​

La información y la concienciación sobre prácticas de autoexploración es una de las estrategias más importantes para la detección temprana del padecimiento. Así que parte de lo que debería revisarse es el resultado que tienen las campañas de prevención emprendidas por los gobiernos y por particulares.

En términos de la sociedad, debe reconocerse que, si bien hay esfuerzos importantes y notables para difundir la importancia de la autoexploración y hasta para recaudar fondos para la investigación y atención de pacientes con cáncer de mama; estos esfuerzos se dan en campañas que, por su propia definición tienen una temporalidad breve, aunque recurrente, así que los resultados son limitados.

En la parte de los gobiernos, las autoridades sanitarias tienen una difusión más permanente en torno a la autoexploración, que entra en una fase intensiva durante octubre con resultados que han mejorado, pero siguen siendo insuficientes; especialmente si se considera la relevancia que cada administración gubernamental da o deja de ofrecer al tema.

Por ejemplo, después de una bastante floja administración en materia de salud durante el periodo de Cuauhtémoc Blanco como gobernador, en lo que va de este año el sector salud en Morelos ha practicado alrededor de siete mil mastografías y más de 35 mil acciones preventivas en mujeres sin seguridad social; a las que deben sumarse miles de acciones realizadas por los Institutos Mexicano del Seguro Social y el de Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado. El número de estudios aumentó en el 2025 un 20% respecto a los realizados en el año anterior. Además, se ofrecen talleres de autoexploración para diferentes sectores de Morelos como parte de las acciones de autodetección de factores de riesgo.

Las campañas han mejorado la cultura de prevención y detección temprana, pero persisten barreras sociales y de acceso, particularmente en municipios rurales.

La tarea para los próximos años, sin duda empieza por el fortalecimiento de la cultura de autoexploración y mastografía, ampliando horarios de atención en unidades de salud y desplegando más unidades móviles en zonas de difícil acceso; de forma que no solo durante octubre se concentren las acciones, sino que se realicen con la misma intensidad durante todo el año.

También es importante que los organismos de salud, públicos y privados integren tecnologías de información para el seguimiento de pacientes, desarrollen programas de capacitación continua para todo el personal de salud y establezcan indicadores de calidad en los procesos de atención.

Y se requiere consolidar un sistema de registro estatal de cáncer de mama que incorpore servicios de genética y consejo oncológico; promueva políticas de salud pública que reduzcan brechas de inequidad en la detección y tratamiento, y reduzcan sustancialmente la tasa de mortalidad por una enfermedad que puede tratarse si se detecta a tiempo.

La Jornada Morelos