Aunque siguen lejos de la meta esperada, son esperanzadoras las primeras cifras dadas a conocer por la Secretaría de Turismo del gobierno de Morelos respecto al periodo vacacional de verano.

Los datos muestran un incremento paulatino pero sostenible en ocupación hotelera y derrama económica, además de ilustrar los trayectos favoritos y otra información útil para la evaluación y los ajustes necesarios en las políticas de promoción y fomento al turismo en el estado.

La información evidenció, para este verano, la recuperación del turismo familiar que en Morelos había disminuido en los últimos años.

Parte de este aumento se debe a la situación económica de las familias en la región centro de México, que favorece a los destinos más cercanos y menos costosos, como los que ofrece Morelos, sobre otros sitios emblemáticos para el turismo, como las playas. Pero otra es la mejora paulatina de la percepción sobre los atractivos del estado, uno de los primeros resultados de una incipiente campaña de promoción coordinada por el gobierno estatal, los ayuntamientos y los empresarios del sector.

El turismo familiar ofrece ventajas como la fidelización y la derrama económica segura; y adicionalmente, se traduce en ambientes de paz y respeto a los sitios que se visitan; estas características hacen una muy buena noticia el aumento de familias que visitan Morelos.

Pero el fomento al turismo familiar no debe darse con el descuido de otros segmentos turísticos cuya promoción o fomento podría distraerse al enfocar los esfuerzos en la atracción de las familias.

Morelos tiene una enorme oferta turística que debe fortalecerse y ampliarse aún más si el estado ha de apostarle a esta actividad como uno de los principales detonantes de su economía. Los turismos de parejas y romance, eventos sociales, aventura, naturaleza, cultural, educativo, deben ser fortalecidos igual que se tendrá que hacer con el de convenciones, el comunitario, el gastronómico, y todas las experiencias que, por sí mismas o combinadas se deben impulsar en el estado no solo porque tiene la vocación, sino porque hay gente interesada en dedicarse a ello.

Cierto que no es un asunto sencillo, los grandes catálogos suelen confundir a los espectadores, pero campañas dirigidas a segmentos específicos ayudan a fortalecer a cada uno de ellos. Y si bien la apuesta del gobierno estatal parece tomar en cuenta estas particularidades del mercado, puede ser que los diversos sectores de prestadores de servicios turísticos en Morelos se sientan eventualmente menospreciados, olvidados o desplazados por los reajustes que se hacen en las campañas de promoción.

Probablemente de esos ajustes que han empezado a provocar reacomodos en los resultados del sector, deriven las quejas de algunos prestadores de servicios que, al no registrar incrementos en su afluencia, consideren que los datos del sector no deben provocar optimismo.

Lo cierto es que, el global de los datos muestran un crecimiento en el flujo de visitantes, tanto en materia de excursionistas como de turistas y, aunque aún estamos lejos de las cifras de los mejores años del turismo en Morelos, apuntan a una recuperación constante del sector en general. Las particularidades de cada segmento serán, seguramente, motivo de atención para los próximos periodos de asuetos.

La Jornada Morelos