

La reunión de ayer entre funcionarios de primer nivel del gobierno de Morelos como el secretario de Desarrollo Económico, Víctor Sánchez Trujillo con el alcalde de Cuernavaca,José Luis Urióstegui Salgado y parte de su gabinete, en la que se revisaron los proyectos de obra pública estatal para la capital de Morelos en el 2025, es una gran noticia no solo porque se ha tomado la colaboración entre los gobiernos estatal y municipal para beneficio de los habitantes de la capital, que había sido olvidada por ya más de una década las administraciones gubernamentales, sino mucho más por la magnitud de las obras que se programan y que bien podrían, junto con el trabajo municipal, volver a darle un futuro a la ciudad.
Aunque se revisó una decena de proyectos, los más relevantes por su importancia en términos de potenciadores del desarrollo local y regional son los de la rehabilitación completa del mercado Adolfo López Mateos, y la construcción del Centro de Convenciones de Cuernavaca, ambos de gran envergadura y con requerimientos de recursos que serían imposibles para el ayuntamiento de Cuernavaca.
Así, la intervención del gobierno de Morelos en la integración de los grandes proyectos debe valorarse, especialmente si se considera que la colaboración había desaparecido hace muchos años.
El rescate del Adolfo López Mateos constituiría cumplir una deuda histórica con más de cuatro mil comerciantes que viven en riesgo permanente dado el deterioro de las condiciones del centro de abasto inaugurado en 1964. En el mercado, más allá del trabajo y esmero de los comerciantes y la calidad de sus mercancías, nada funciona: la instalación eléctrica es un riesgo constante de incendios; su bóveda vio sus mejores años hace muchos y más que refugio es un peligro en algunas zonas; el sistema de drenaje es un riesgo sanitario; deben habilitarse un sistema de tratamiento de aguas residuales; no existe orden real en la operación de los comerciantes que a menudo son víctimas de los efectos del ambulantaje o abusos de algunos vendedores y bodegueros. Orden interno y mejora de infraestructura son pendientes que se dejaron crecer por décadas, pero permitirán la intervención integral del espacio gracias a la suma de voluntades de los gobiernos estatal y municipal y los comerciantes.
El Centro de Convenciones de Cuernavaca es un proyecto de muy largo aliento. Si bien el estado cuenta con una sede para asambleas, congresos, exposiciones y otros eventos de alta concurrencia, inaugurado en 2006 en Xochitepec; después de 18 años de funcionamiento debe reconocerse que los requerimientos de la demanda de turismo empresarial y de convenciones para Morelos no han sido totalmente satisfechos por la actual infraestructura. La ubicación de un Centro de Convenciones en Cuernavaca, el más amplio núcleo urbano de Morelos y el que mayor capacidad tiene para hospedaje y otros servicios como alimentación, entretenimiento y comercio que demanda el turismo empresarial y de espectáculos, no sólo ampliará la oferta local en la materia, sino también contribuirá al crecimiento económico de una de las zonas más exitosas de la ciudad, la de las grandes plazas comerciales al oriente de la Ciudad, y beneficiará, sin duda, a las industrias hotelera, restaurantera y de servicios en toda la zona conurbada.
Algo que nos enseña esta nueva colaboración es que pasan cosas buenas cuando los gobiernos se ponen de acuerdo y ponen a la ciudadanía al centro de las decisiones.


