La visita de Zoé Robledo director del Instituto Mexicano del Seguro Social a Morelos no fue solamente de cortesía. El funcionario tenía una agenda clara de lo que debía pedir y a lo que se iba a comprometer en beneficio de la derechohabiencia de Morelos, pero también de la población sin acceso a seguridad social que hoy puede atenderse en el IMSS Bienestar.

Por muchos años, el IMSS en Morelos ha buscado establecer nuevas unidades de medicina familiar a fin de disminuir la saturación que padecen las que hoy atienden a una población estimada en 800 mil usuarios. El proyecto ha estado limitado por la falta de terrenos donde instalarlas, por ello el llamado, que la gobernadora, Margarita González Saravia inmediatamente atendió, a buscar en conjunto espacios de alrededor de una hectárea para construir las unidades que ayudarán a mejorar la atención a la derechohabiencia.

Pero también, y esto es vital para la mejora de la institución, hubo espacio para la autocrítica. Sin menoscabo de la importancia del IMSS para la salud, la vida y el bienestar social de millones de mexicanos, el director reconoció tres áreas en que se debe mejorar: la calidad de la atención; los tiempos de respuesta, que dependen en gran medida de la posibilidad de tener más infraestructura y de cubrir todas las plazas del Instituto; y al abasto de medicamentos, materiales y equipos, para lo que en el primer semestre de este 2025, el IMSS deberá tener en Morelos un segundo almacén. En los tres se trabaja y se mantiene una vigilancia permanente.

La posibilidad de instalar nuevas unidades del IMSS en Morelos favorecerá una paulatina y sensible mejora de la atención que hoy ofrece el Seguro Social a pacientes y familiares, les acercará servicios de prevención, atención y tratamiento de las enfermedades y con ello puede contribuir sensiblemente a la salud de Morelos. Por ello la respuesta inmediata de la gobernadora y el compromiso de buscar juntos, IMSS y gobierno de Morelos, los predios donde se instalarían nuevas unidades. Lo que abre esperanzas a miles de pacientes que deben aguardar largos plazos para recibir atención médica.

Otro punto, vital para la población abierta (la que no tiene acceso a la seguridad social) es el compromiso que el IMSS ha asumido con el fortalecimiento del sistema IMSS-Bienestar, la alternativa de atención para la mayoría de la población de Morelos. En el acto, Robledo Aburto reconoció la eliminar la disparidad que aún existe en la atención entre las instituciones públicas del sector salud. La idea es erradicar la desigualdad en el trato y que los beneficiarios del IMSS-Bienestar sean atendidos igual de bien que en cualquier otra institución de seguridad social.

Robledo Aburto aseguró que la instrucción de la presidenta, Claudia Sheinbaum, es fortalecer al IMSS-Bienestar. Y el fortalecimiento es vital para poblaciones como la de Morelos, donde el 66.3% de la fuerza laboral no tiene acceso a la seguridad social, por lo que el acceso a servicios médicos de calidad para la población abierta es vital.

Queda claro que, para el fortalecimiento de los dos sistemas de atención a la salud es necesaria la concurrencia del gobierno de Morelos; lo que vuelve muy relevante el compromiso de la gobernadora de trabajar en conjunto con el IMSS, una coordinación que tendría que dar resultados en el corto, mediano y largo plazos.

La Jornada Morelos