Como La Jornada Morelos había adelantado, el pleno de la LVI Legislatura del Congreso aprobó por unanimidad la reforma judicial para el estado que permitirá, además de la elección popular de jueces y magistrados, restructurar a profundidad el sistema local de impartición de justicia.

Propuestas similares, la federal y en varios estados, sufrieron el rechazo y censura de gran parte de la oposición y Morena y sus aliados tuvieron que imponer sus mayorías para conseguir la aprobación, así que construir la unanimidad en Morelos no solo facilitará el tránsito en los cabildos para la validación de los cambios constitucionales, también deberá considerarse un logro mayor.

Para conseguir la unanimidad operaron principalmente los coordinadores parlamentarios de Morena, Rafael Reyes Reyes, y de Acción Nacional, Daniel Martínez Terrazas las dos bancadas mayores en el Congreso local. A través de ambos se pudo dar cauce a muchos de los aportes que desde el análisis local y el aprendizaje que permitió la revisión de reformas judiciales en los estados hicieron diputados de prácticamente todas las fuerzas políticas.

Entre los aportes destaca el establecimiento de requisitos puntuales para ser candidatos a jueces y magistrados. Quienes aspiren a ser nominados tendrán que presentar exámenes de conocimientos jurídicos, demostrar experiencia en la materia, además de honorabilidad. En Morelos no habrá insaculación para seleccionar candidatos al Poder Judicial.

Una vez que se acordó el establecimiento de requisitos para la nominación de candidatos, que también prohíbe la intromisión de los partidos políticos, la construcción de acuerdos fue sencilla para conseguir la unanimidad en la aprobación de la reforma, como la mayoría de las iniciativas relevantes aprobadas por la Legislatura.

Más tarde en la sesión que duró más de cuatro horas, los diputados también construyeron unanimidad en otro tema relevante para Morelos. A propuesta de la diputada Luz Dary Quevedo Maldonado, de Movimiento Ciudadano, se sometió a discusión un punto de acuerdo para exhortar a la Fiscalía General de Morelos a reponer las fallas en la carpeta de investigación y volver a solicitar a la Cámara de Diputados el desafuero de Cuauhtémoc Blanco Bravo, acusado de violación en grado de tentativa y a quien no se le ha podido formar causa penal dada la inmunidad de que goza. También se pide a la Fiscalía ofrecer medidas de protección a la presunta víctima a quien se ha dejado sola.

Al punto de acuerdo se sumaron todas las fuerzas políticas con representación en el Congreso de Morelos de forma unánime. En el caso de Morena y sus aliados del Verde y Nueva Alianza, resultó significativo que los legisladores se pararan juntos en tribuna (como antes había hecho la bancada de Acción Nacional) para sumarse al exhorto y demandar que no se solape ni proteja a nadie.

Si en la sesión del Congreso fue impactante la definición que Luz Dary Quevedo hizo del caso como “el rostro más cruel del pacto patriarcal”; lo que realmente debió sorprender a quienes observaron la sesión fue la secuencia en que los legisladores de Morena y sus aliados tomaron la tribuna no para defender al diputado federal que su partido postuló y hoy está acusado de violación en grado de tentativa, sino para sumarse al pronunciamiento definiendo el caso como de la mayor gravedad y una demanda que merece ser atendida a la brevedad.

Otra unanimidad igual de importante y definitiva.

La Jornada Morelos