

La Universidad Autónoma de Estado de Morelos (UAEM) obtiene cada año recursos que provienen de los gobiernos federal y estatal, además de sus ingresos propios; todos ellos son auditados cada año por al menos cinco órganos fiscalizadores, explicó la rectora, Viridiana Aydeé León Hernández a los lectores de La Jornada Morelos.
Expuso que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) lleva a cabo la auditoría de Recursos del Gasto Federalizado Transferidos a las Universidades Públicas Estatales, con la finalidad de Fiscalizar que la gestión y el cumplimiento administrativo, legal y financiero de los recursos sean aplicados conforme a las reglas de operación del convenio marco de colaboración.
A su vez, dijo, la Entidad Superior de Auditoría y Fiscalización (ESAF) del Congreso del Estado de Morelos, revisa la Cuenta Pública y fiscaliza el ejercicio de los recursos estatales que se transfieren a la universidad cada año.
Además, abundó, la UAEM tiene un auditor externo para estados financieros designado por la Junta de Gobierno, que lleva a cabo Auditoria Financiera y Presupuestaria del Ejercicio correspondiente, en el cual se revisa e informa de la situación financiera, estado analítico del activo, estado analíticos de la deuda y sus variaciones, y otros pasivos.
El Órgano Interno de Control de la UAEM; también nombrado por la Junta de Gobierno, revisa las auditorías internas a los subsidios federal y estatal y el ejercicio de otras áreas relevantes en la institución, refirió.
Otras auditorías operativas y académicas

Además, existe la figura de otro auditor externo, que tiene a su cargo la revisión y atestiguamiento para la emisión del dictamen de obligaciones patronales ante el Instituto Mexicano del Seguro Social.
La rectora destacó que adicional a las auditorías a los recursos públicos, hay otras que se practican de forma cotidiana, por ejemplo “al sistema de gestión integral en las normas ISO 9001:2015 en Calidad, ISO 14001 en Gestión Ambiental, e ISO 27001 de Gestión de Seguridad de la Información”.
También, resaltó las auditorías educativas en el marco de las evaluaciones y acreditaciones a los programas educativos por organismos evaluadores de tercera parte. “En este sentido, se ha ido consolidando la cultura de la rendición de cuentas, transparencia y mejora continua”, concluyó.

