La agudeza del trazo, la elegancia de la línea y una mirada crítica capaz de retratar su tiempo con ironía y sofisticación definen la obra de Ernesto “El Chango” Cabral (1890–1968), uno de los dibujantes más influyentes del siglo XX en México y con gran eco internacional, su trazo sofisticado marcó un antes y un después en la ilustración editorial, la caricatura política y la gráfica cultural del país. 

En reconocimiento a esa trayectoria, el Museo Universitario de Arte Indígena de la UAEM abrió una exposición retrospectiva que, por primera vez en la ciudad, presenta obras originales del caricaturista. Con un acervo que supera los 25 mil trazos, la muestra permite recorrer distintas etapas de su producción y reencontrarse con la fuerza estética de quien introdujo, a través de sus ilustraciones, corrientes como el Art Decó y el Art Nouveau en México. 

Impulsada por Oralba Castillo Nájera, compañera de vida de Ernesto García Cabral Sanz hijo, la curaduría estuvo a cargo de Dany Hurpin y Patricia Salas, en un acto presidido por Cecile Camil de Abe, promotora cultural en la entidad, y por el director del recinto, Wilfrido Ávila. La muestra permanecerá abierta al público hasta el 18 de marzo en la sala Mtro. Guillermo Monroy Becerril. 

Un revolucionario y cosmopolita  

En la inauguración, en la que estuvieron presentes amigos de La Jornada Morelos, la promotora cultural Cecile Camil ofreció una detallada semblanza del artista. “Su contribución como caricaturista dio continuidad a la emblemática tradición de la sátira política en los cartones de la prensa mexicana en su retorno a la segunda década del siglo XIX. Fue un crítico sagaz del maderismo, pero también un cronista que ilustró a la Revolución Mexicana y a sus protagonistas”, expresó. 

Cecile Camil recordó también los episodios que marcaron su trayectoria fuera del país y su sensibilidad cosmopolita: “No en vano García Cabral fue, a través de sus ilustraciones, entre otras cosas, de los introductores del Art Decó y el Art Nouveau en México”. Y añadió que evocar su figura es también reconocer que “los tiempos convulsos han sabido ser semilleros de inspiración de talentos notables”, aludiendo al contexto histórico que nutrió su mirada crítica. 

Las facetas de su talento  

ya con la exposición abierta al público, Oralba Castillo destacó que el rasgo esencial de Ernesto “El Chango” García Cabral fue su extraordinaria “línea”, un trazo elegante, preciso y moderno que le valió el reconocimiento de artistas como José Clemente Orozco y Diego Rivera, quienes lo consideraban el mejor dibujante de México. Al detallar el contenido de la muestra, subrayó la diversidad de materiales reunidos: “Tenemos caricatura ya en los años 50, porque él trabajó en el Revistas de Revistas, Excélsior, Novedades; también tenemos una muestra de cada uno de ellos”.  

Sobre su sátira política, subrayó: “Entonces era muy sutil para sus críticas, pero no dejaba de hacer una crítica mordaz, siempre con humor. Tenemos también carteles de cine, porque en los años 50 él fue de los cartelistas más importantes y tenemos todo eso, lo tenemos aquí ahorita”. “Es la primera vez que tenemos una exposición tan completa… es la culminación de García Cabral en Cuernavaca”, dijo, al recordar que el acervo fue resguardado por Ernesto García Cabral Sanz, hijo del artista. 

Adelantó que, “espero hacer una conferencia aquí mismo en el museo e invitar a algunas gentes que puedan hablar de Cabral”, comentó, mencionando entre los posibles invitados a Alejandro Aranda y Daniel Hurpin. Y reiteró la invitación al público: “Que vengan, que vengan, porque es el testimonio de toda una época de México”. 

¿Qué nos dice su obra? 

Entro los amigos que subrayaron la vigencia de la obra, Gabriela Videla destacó la estilización de las figuras y la originalidad de sus composiciones, mientras que la periodista Graciela Barabino recordó que sus primeros dibujos los hizo en la arena de la playa y que sus viajes por Europa lo pusieron en contacto con las tendencias artísticas. “Había todo el movimiento en esa época en París, escritores, había todo el mundo surrealista y todo eso le tocó a él”, señaló, aludiendo a la influencia cosmopolita que nutrió su estilo. 

El artista Leonel Maciel fue más allá: “Ernesto Cabral indudablemente ha sido uno de los grandes dibujantes de México, y no nada más México, yo me atrevo a decir que del mundo”. Describió su trazo como una “línea suelta, libre, sin tapujo de nada, capaz de fluir con serenidad o volverse caprichosa cuando la obra lo exigía”. Subrayó además su dominio del pincel en la publicidad cinematográfica: “Nada más viendo los carteles vemos que además el hombre sabía usar el pincel para hacer publicidad. Esos retratos de Tin Tan son extraordinarios”. 

Maciel contextualizó su trabajo dentro de la generación que incorporó el art déco en México, junto a nombres como Diego Rivera y Roberto Montenegro, y evocó también a Saturnino Herrán para ubicar a García Cabral dentro de una tradición artística que dialogaba con Europa sin perder identidad propia. “A este mundo, a esta pléyade, pertenece el Chango Cabral”, afirmó. 

Por su parte, el director de Cultura de Cuernavaca, Jorge Cázares Clement, añadió que el caricaturista “es un referente, quizás ahorita ya muchos jóvenes no lo ubiquen, pero en la época en que la ilustración no era entendida como una expresión artística como tal, inclusive se despreciaba un poco, el maestro Cabral realmente llegó a imponer esa calidad de artista y de expresión artística. Es una exposición imperdible”. 

El curador Dany Hurpin resaltó el carácter observador del artista, marcado por sus viajes y por haber vivido momentos cruciales como el inicio de la Primera Guerra Mundial en Europa. “Yo creo que sus experiencias le ayudaron a tener como esta finura en un análisis de la sociedad y es lo que él puede transmitir en sus dibujos”, comentó, al señalar su gusto por el tango en sus viajes a Argentina.  

Finalmente, Hugo Juárez subrayó que la presencia de la familia Cabral y la apertura del acervo en Cuernavaca consolidan esta retrospectiva como un referente gráfico en distintos ámbitos del cine a la caricatura política, y permiten apreciar no sólo su obra, sino también objetos personales que acercan al público a su cotidianidad. Así, la exposición no sólo honra a un maestro del trazo, sino que reafirma su lugar en la historia visual de México. 

Dany Hurpin y Patricia Salas, junto a Oralba Castillo Nájera y Cecile Camil de Abe, durante la inauguración. Foto: AG.
La muestra comprende desde originales, bocetos, serigrafias, una instalación con objetos personales del artista y portadas que dibujo para Revistas de Revistas. A la derecha la primera que hizo. Foto: AG.
Sus viajes por Europa y Argentina marcaron su obra con influencias cosmopolitas del Art Decó y el Art Nouveau, además de dejar ver su gusto por el tango. Foto: AG.
Desde 1918 y durante 25 años, Ernesto Cabral ilustró cada semana las portadas de Revista de Revistas de Excélsior, donde su estilo Art Déco y Art Nouveau, mexicanizado con sello propio, marcó época e incluso impuso moda. Fotos: AG.
Jazmin Aguilar