

Como parte de las actividades inaugurales de la Feria Internacional del Libro Malcolm Lowry, se llevó a cabo el conversatorio “Bajo el volcán y Cuernavaca”, un encuentro que reunió a figuras clave en la difusión de la obra del escritor británico: los escritores Rubén Darío Higuera y Alberto Rebollo, el editor Dany Hurpin, y el cineasta Óscar Menéndez, todos integrantes de la Fundación Malcolm Lowry, creada en 2002.
El diálogo estuvo cargado de memorias, anécdotas y afectos literarios, que rindieron homenaje al autor de Bajo el volcán, novela escrita en Cuernavaca y publicada en 1947, cuya complejidad y belleza la han convertido en un clásico universal. “Me parece importante, estando en la Feria del Libro, hablar del libro Bajo el volcán, porque es un libro que lamentablemente no se lee mucho, pero quienes lo leen se enamoran de Lowry. Es un libro mágico”, expresó Rubén Darío Higuera, quien recordó su propia iniciación lectora con la novela: “A los 17 no pude pasar del primer capítulo; a los 21 lo leí completo y fue como una revelación. Desde entonces no me he despegado de Lowry”.
Higuera reflexionó sobre cómo la obra requiere paciencia y obstinación para ser leída, pero al mismo tiempo deja una huella imborrable: “Quedé fascinado, feliz de haber conocido una de las obras más grandes de la literatura”.
La herencia literaria y cinematográfica
Durante el conversatorio, los ponentes recordaron que la Fundación Malcolm Lowry ha organizado 18 coloquios internacionales dedicados al autor, incluyendo uno en Lisboa en 2019. Alberto Rebollo, galardonado con el Premio Nacional de Bellas Artes de Malcolm Lowry 2002, habló un poco de su novela (que también se presentó como parte de las actividades de la feria), Los demonios del mezcal, obra inspirada en la vida del escritor británico: “Bajo el volcán es solo una parte de la vida de Lowry; mi novela intenta abarcarla toda, desde una mirada literaria y novelada”, explicó.
Rebollo también recordó el reconocimiento internacional del autor: “Me invitaron a la Universidad de Liverpool a publicar un ensayo en un libro dedicado a Malcolm Lowry, y en 2012 la Universidad de la Ciudad de México me publicó Bajo en embrujo del volcán, ensayo que ganó un premio”. Al finalizar tu participación, entre las varias anécdotas que compartió, Rebollo recordó una reflexión de Eusebio Ruvalcaba sobre la literatura mexicana: “Cuando le preguntaban cuál era la mejor novela mexicana, decía que Bajo el volcán”. Ante las refutaciones de que Pedro Páramo era la que debía levarse ese título, “añadía que Pedro Páramo, de Juan Rulfo, no era una novela al uso, sino un poema; por eso la de Lowry ganaba esa mención; aun así, para cualquier lector, ambas obras son fundamentales”.

Por su parte, el cineasta y apreciado amigo de este periódico, Óscar Menéndez, relató su experiencia en la realización de la única película mexicana basada en la novela, por la cual es acreedor del Premio Nacional de Periodismo 1988. “Gracias a Bajo el volcán, el mundo conoció Cuernavaca. En cualquier círculo literario, cuando mencionas la ciudad, la asocian de inmediato con Lowry”, afirmó. Menéndez recordó también la participación de Miriam Robinson, guionista del filme, destacando su aporte como mujer en la adaptación. “Ella tenía la sensibilidad para tratar el asunto del amor incomprendido de Malcolm; gracias a Miriam tenemos una obra completa”.
Sobre la filmación de la película, también relató los retos logísticos y la dedicación del equipo: “Las filmaciones se preparaban con mucho tiempo, porque en ese entonces, contábamos con la cámara de la presidencia que uno de nuestros colegas se traía a Cuernavaca los fines de semana. Nos levantábamos a las tres de la mañana para filmar las escenas del volcán al amanecer, y por eso la película tiene vistas maravillosas del volcán”.
Entre la memoria y la edición
El editor Dany Hurpin compartió la experiencia de La Cartonera, proyecto editorial que ha publicado cuatro títulos relacionados con el autor inglés, entre ellos uno dedicado a John Spencer, quien en los años ochenta intentó rescatar la antigua casa de Lowry, hoy Hotel Bajo el Volcán, para convertirla en un centro cultural.
Durante su intervención también destacó el referente literario que marco Lowry en Cuernavaca: “Tenemos la fortuna de que Malcolm Lowry haya vivido aquí, que se haya inspirado en esta ciudad para escribir su novela. Es una de las mejores obras sobre México, aunque no esté escrita por un mexicano”, expresó Hurpin, subrayando la relación entre la obra y el entorno morelense que la vio nacer.
Lowry, un fuego que sigue ardiendo
El conversatorio cerró con una reflexión colectiva sobre la vigencia del autor y las nuevas lecturas de su obra. “Bajo el volcán es una novela inagotable”, concluyó Rubén Darío Higuera. “Se mantiene intacta en su grandeza, y cada lectura revela un nuevo nivel de profundidad. Quien entra en el mundo de Lowry, ya no puede salir de él”. Entonces, desde aquí, desde la Feria Internacional del Libro de Cuernavaca, concordaron, lo más importante es que las personas puedan acceder a ese libro. “Y ojalá cada uno de ustedes que está acá pudiera ir, buscarlo y enamorarse por la magia de Malcolm Lowry como escritor, y por los personajes tan maravillosos que él nos dibuja en la novela”, concluyeron.

El cineasta Óscar Menéndez relató la experiencia de filmar la adaptación mexicana de Bajo el volcán, obra que le valió el Premio Nacional de Periodismo en 1988. Foto: Jazmin Aguilar
Alberto Rebollo, premio Malcolm Lowry 2002 y autor del libro Los demonios del mezcal; junto al cineasta Óscar Menéndez y el editor Dany Hurpin, grandes amigos jornaleros. Foto: Jazmin Aguilar

