Un gigante (ídolo) con pies de barro

 

El «gigante con pies de barro» tiene su origen en un pasaje bíblico que narra un sueño que tuvo Nabucodonosor rey de Babilonia. Soñó una estatua gigantesca compuesta de diferentes materiales: La cabeza era de oro, el pecho y los brazos, de plata, el vientre y los muslos, de bronce, las piernas, de hierro pero los pies de barro. En su sueño vio que una piedra golpeó los pies de la estatua y toda se derrumbó.

La metáfora «gigante con pies de barro» se usa para señalar una aparente fortaleza o poder que, descansa sobre fundamentos débiles e inestables. Se aplica principalmente a instituciones, gobiernos, imperios o empresas, que, aunque parezcan invencibles, tiene una debilidad interna que las puede derrumbar.

Me permito usar esta metáfora para comparar a nuestro mundo que, con toda su tecnología es un gigante con pies de barro. La humanidad ha alcanzado niveles impresionantes de desarrollo tecnológico como la comunicación instantánea, exploración espacial, avances médicos, inteligencia artificial y más.

Sin embargo, todo ese avance se sostiene sobre bases frágiles. La tecnología crece, pero el planeta se deteriora, la desigualdad social crece, la energía que mueve al mundo depende de recursos no renovables y está latente la amenaza de una inestabilidad económica y política a nivel global.

Nos han hecho creer que vivimos en un mundo poderoso e invencible gracias a la tecnología, pero la verdad es que estamos viviendo a espaldas de un gigante con pies de barro. Basta una falla en la cadena de suministros, una crisis ambiental, una guerra cibernética o una pandemia para que todo se tambalee.

Las bases que sostienen la modernidad han evidenciado su fragilidad e inestabilidad. Como ejemplos están la reciente pandemia del Covid 19, la amenaza de una hecatombe nuclear, una guerra comercial que amenaza el equilibrio económico y un calentamiento global que por hoy es la mayor amenaza visible y real a la humanidad, entre otras.

Pregunté a la Inteligencia artificial ¿Cuál es esa mayor debilidad que amenaza a la humanidad? Su respuesta me sorprendió, pues asevera que “tal vez, la más profunda y peligrosa amenaza de la humanidad sea la desconexión ética y humana del progreso”.

En efecto, el avance técnico ha sido vertiginoso, aunque no ha estado al parejo de una evolución equivalente en términos de conciencia, justicia, compasión, sustentabilidad, equidad y desarrollo humano.

Algunos pensadores consideran otras vulnerabilidades que amenazan la existencia de la vida humana y de muchas especies. Podemos agrupar estas amenazas en cuatro grandes ejes que por cierto se encuentran muy relacionados.

Crisis climática. En esta categoría está el calentamiento global, el deshielo de los polos y glaciares, eventos climáticos extremos como huracanes, sequías, incendios, inundaciones y la alteración de los ciclos hídricos. Todo esto, amenaza con el colapso de ecosistemas, migraciones masivas, inseguridad alimentaria y conflictos geopolíticos.

Pérdida masiva de biodiversidad. Debido a la deforestación, contaminación, caza y pesca excesivas, y la degradación de recursos naturales por sobreexplotación del suelo, los minerales y el agua.

Tecnologías fuera de control. En este rubro están la Inteligencia artificial y la biotecnología sin regulación ética, así como una desmedida dependencia tecnológica que debilita capacidades humanas y sociales.

Crisis político-social. Esta se expresa a través de desigualdades, concentración de poder, inestabilidad geopolítica, guerras, migraciones, desinformación, debilitamiento de la democracia y polarización.

En síntesis, si nuestro mundo aparenta fortaleza y poderío, pero presenta las debilidades estructurales arriba enunciadas, entonces, tiene un soporte débil, sus pies están agrietados y responde a la metáfora bíblica del ídolo con pies de barro que corre el peligro de derrumbarse. ¿Usted qué piensa?

José Antonio Gómez Espinoza