

El aplazamiento de la discusión en el Congreso de la Unión sobre el juicio de procedencia contra Cuauhtémoc Blanco Bravo, diputado federal acusado de presunta violación, refleja una falta de voluntad política para enfrentar las denuncias de violencia de género en la esfera pública, señalaron activistas. Para ellas, esta acción subraya la impunidad que beneficia a quienes detentan el poder político.
Andrea Acevedo García, vocera del Comité 8 de Marzo, consideró que la postergación del juicio es una muestra clara de cómo el fuero sigue siendo utilizado como un escudo para proteger a funcionarios públicos denunciados por delitos, especialmente los de violencia contra las mujeres. “Es muy indignante que este tipo de cosas sucedan. Cualquier funcionario público que se encuentre señalado por algún delito y que tenga algún tipo de denuncia penal, sobre todo de violencia contra las mujeres, no pueda ser procesado porque tiene fuero, o no pueda iniciarse el proceso porque tiene fuero”, afirmó.
Acevedo también cuestionó la falta de congruencia de los legisladores, cuyo comportamiento está minando la confianza pública en las instituciones. «Lo que vemos es que las personas en las que confiamos nuestro voto siguen favoreciendo a quienes cometen violencias, en lugar de buscar justicia», añadió.
Por su parte, Tania Osiris, vocera de la colectiva Divulvadoras, criticó la estrategia del Congreso, que pospone decisiones clave sobre temas sensibles, como la despenalización del aborto. «Es un patrón que se repite: postergar todo lo conflictivo, y en el caso de Cuauhtémoc Blanco, es un claro intento de evadir la responsabilidad», indicó.
Osiris también resaltó las graves implicaciones de este aplazamiento para las víctimas de violencia, especialmente aquellas que enfrentan barreras para acceder a la justicia. «Lo que está en juego es la protección de los derechos de las mujeres, que siguen siendo minimizados y revictimizados», señaló.
Ambas activistas coincidieron en que este retraso no solo refleja un sistema político que sigue protegiendo a los poderosos, sino también una falta de interés real en garantizar justicia a las víctimas de violencia, particularmente cuando los agresores son figuras públicas. Aseguran que continuarán luchando por un verdadero acceso a la justicia y la igualdad.


