

Durante la homilía de este domingo, y derivado de la época de cuaresma que inició este miércoles, el Obispo de Cuernavaca llamó a la feligresía a reflexionar con respecto a los tiempos actuales, en la que los pecados en el mundo han proliferado y dominan el mundo.
El también secretario de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) recordó, en este primer domingo cuaresmal, que en estos tiempos de reflexión es necesario progresar en la edificación de una conducta irreprochable, al destacar que actualmente, la sociedad está tan inmersa dentro de sus actividades que distraen, impidiendo una profundización de la vida espiritual.
“Esta es una ocasión de gracia, en la que Dios nos fortalece si estamos en sintonía para mejorar nuestra vida porque nadie es perfecto y esta es la oportunidad para tener claro el camino de la sanidad. El desierto de la existencia es donde uno se topa con las tentaciones más profundas del ser humano, pero también es más fácil distinguir lo esencial y lo más importante ”, explicó durante su sermón.
Afirmó que el hombre de ayer y el de hoy pone sus atención y sus esfuerzos en satisfacer el hambre de sus instintos, preocupándose por “pelear a muerte” un pedazo de pan, corriendo de tras de quien se lo de o lo promete, convirtiendo al mundo en un lugar individualista, narcisista y únicamente preocupado por la autosatisfacción de los deseos.
“No quiere saber siquiera que hay otras cosas, además del pan material hay algo más que nutre la vida, no solo cadenas y pan, como el placer, los goces irresponsables, el libertinaje, la conquista de éxitos y ambiciones, avaricia insaciable, autocomplacencia, subjetivismo y relativismo. ¿Qué estás comiendo y de qué pan te alimentas”, mencionó.
En este sentido instó a no conformarse con dádivas que sólo compran al individuo, perdiendo con ello su libertad, lo que ha ocasionado que las tentaciones más grandes de la historia han hecho del hombre el principal enemigo del hombre.

“Las muertes y la violencia sembradas en todas las latitudes por la ambición del poder prueban que el hombre no resiste a esas tentaciones. Tienes, luego eres poderoso. Desde los casos más sencillos de respeto hacia nosotros mismos, hasta los casos de distribución de justicia y de voz, o de voto, se tiende a prodigan diferencias a quien más tiene, se le nota”, puntualizó.

