

Mujer… es: la deuda con los derechos de las mujeres en Morelos
El 8 de marzo es un recordatorio de lucha, resistencia y exigencia de derechos, jamás una celebración. La historia del feminismo ha sido un constante enfrentamiento contra estructuras de poder que buscan mantener un sistema desigual. En Morelos, la reciente negativa de diputados a despenalizar el aborto es una prueba de que las conquistas de las mujeres siguen encontrando obstáculos en una sociedad patriarcal que se resiste al cambio.
Mujer… es: la historia de una lucha inacabada
El Día Internacional de la Mujer tiene sus raíces en la movilización de mujeres trabajadoras a principios del siglo XX. Desde las huelgas de las obreras textiles en Nueva York hasta la Conferencia de Copenhague de 1910, donde se propuso la conmemoración de esta fecha, la historia del feminismo ha estado marcada por la demanda de derechos fundamentales: el voto, la igualdad laboral, el acceso a la educación y, más recientemente, la autonomía sobre el propio cuerpo (derechos sexuales y derechos reproductivos).
En México, los movimientos feministas han logrado avances significativos, como el reconocimiento de la violencia de género, la tipificación del femicidio y la despenalización del aborto en varias entidades. Sin embargo, cada paso adelante ha venido acompañado de reacciones adversas por parte de sectores políticos y religiosos (aún en un Estado Laico) que buscan frenar estos avances, ejemplo claro Morelos.

Mujer… es: la despenalización del aborto en Morelos
En días recientes, la discusión sobre la interrupción legal del embarazo en el estado, ha dejado al descubierto una profunda resistencia al reconocimiento de los derechos reproductivos de personas gestantes. A pesar de los llamados de colectivos feministas y organismos de derechos humanos, los diputados han optado por el inmovilismo, ignorando la realidad de las mujeres que enfrentan embarazos no deseados en condiciones de vulnerabilidad.
El 6 de septiembre de 2023, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) resolvió que la penalización del aborto es inconstitucional en todo el país, lo que significa que ninguna mujer ni persona gestante puede ser castigada por interrumpir su embarazo. En Morelos, la falta de legislación local que armonice con este fallo deja en un limbo legal a quienes buscan acceder a este derecho, perpetuando las barreras en el acceso a servicios de salud esenciales y generando incertidumbre jurídica.
La negativa a legislar en favor de la interrupción legal del embarazo de manera segura y legal, perpetúa la criminalización de las mujeres, ignora la deuda histórica del Estado con quienes han sido marginadas de las decisiones sobre sus propios cuerpos.
La clandestinidad del aborto no evita que suceda; solo lo hace más peligroso y costoso para quienes no pueden acceder a servicios médicos seguros. Esta inacción política no solo criminaliza a las mujeres, sino que también ignora la responsabilidad del Estado en garantizar su salud y derechos fundamentales.
Mujer… es: desigualdades persistentes más allá del aborto
El debate sobre la despenalización del aborto es solo una de las muchas problemáticas que afectan a las mujeres de Morelos. En la jornada del pasado 4 de marzo, se destacó que la gobernadora Margarita González Saravia reconoció que las movilizaciones del 8M buscan visibilizar otras condiciones de desigualdad, como la precarización laboral, la discriminación hacia madres solteras y la situación de las mujeres privadas de la libertad. Reiteró su postura a favor de la despenalización del aborto y señaló que no debe castigarse a ninguna mujer por tomar decisiones sobre su propio cuerpo.
Mujer… es: Educación Sexual Integral
Ya es un derecho constitucional la Educación Sexual Integral, por lo que es urgente promoverla en todos los niveles escolares, uno de los objetivos sería la prevención de embarazos juveniles no deseados.
Mujer…es: una lucha incansable de las madres buscadoras
Otra gran deuda con las mujeres en Morelos es la justicia para las madres buscadoras, quienes día a día enfrentan el dolor de la desaparición de sus hijas e hijos sin respuestas claras por parte de las autoridades. Estas mujeres han tomado en sus manos la tarea de rastrear fosas clandestinas, aunque, a decir verdad, a las hijas e hijos desaparecid*s se les quiere con vida, estas mujeres exigen investigaciones y desafían la indiferencia gubernamental.
Ser madre buscadora en México, y en Morelos, implica criar en un contexto de desigualdad y también convertirse en investigadora, activista y defensora de derechos humanos. Muchas de ellas han sido revictimizadas, amenazadas e ignoradas por el aparato estatal, que debería garantizar verdad y justicia. En este 8 de marzo, sus voces se suman al clamor por un país donde las mujeres no solo puedan decidir sobre su cuerpo, sino también vivir sin miedo a perder a sus seres queridos en un contexto de impunidad.
Mujer… es: a resistencia feminista ante la indiferencia legislativa
El feminismo ha demostrado que la lucha no se detiene ante el rechazo institucional. Morelos es ahora escenario de nuevas movilizaciones, donde las mujeres exigen ser escuchadas y respetadas. Las marchas, las intervenciones artísticas y los plantones frente al Congreso son expresiones legítimas de un movimiento que se niega a aceptar retrocesos en derechos ya ganados.
Ante la presión social y el impacto de las movilizaciones, la gobernadora del estado ha comenzado a reconsiderar las exigencias del movimiento feminista. La administración estatal ahora enfrenta el desafío de demostrar un verdadero compromiso con la igualdad de género y no solo promesas vacías.
Se espera que en las próximas manifestaciones del 8M, se asegure el respeto a la libre expresión y la importancia de la lucha feminista, esperando sean actos libres de violencia.
¿De verdad es tiempo de Mujer… es?:
La pregunta, inspirada en la afirmación de la presidente Claudia Sheinbaum, va más allá de discursos y cuotas de género. Si es tiempo de mujeres, debe serlo en todos los espacios y con garantías reales de derechos. La erradicación de la violencia y el acceso a oportunidades equitativas son parte de una deuda pendiente con todas las mujeres. Este 8 de marzo nos recuerda que las palabras, por sí solas, no bastan; lo esencial son las acciones. Las mujeres, organizadas y en constante resistencia, continuarán exigiendo cambios hasta que sus derechos se consagren de manera efectiva y real.
*Sexóloga clínica. / @sexologa_clinica.isabel_saro / grupo_ies@yahoo.com.mx

