

¿Los virus son seres vivos o no?
Los virus son entes mutables entre la química y la biología. Esto quiere decir que en uno de sus estados son combinaciones inertes de elementos químicos que no tienen la capacidad de reproducirse por sí mismos (rasgo característico de los seres vivos). Mientras que, en el otro estado, son agentes infecciosos que necesitan invadir las células de otros organismos y utilizarlos como base para lograr replicarse. La composición química de los virus es muy variable y consta de fragmentos de material genético (ADN o ARN) que en ocasiones está envuelto en una capa de proteínas, mientras que en otros casos poseen una membrana de lípidos. A pesar de su tamaño infinitesimal y relativa simplicidad estructural, los virus han desempeñado un papel crucial en la evolución biológica y en la historia de la humanidad. Si bien es cierto que han causado terribles epidemias, pero también es verdad, que influyen a favor de la diversidad genética de los organismos y la regulación de los ecosistemas a partir de la oxigenación de los mares y la descomposición de los tejidos orgánicos para reciclarlos. De manera que en alguna medida debemos a los virus el estar hechos de polvo de estrellas reciclado.
Los virus son la entidad más abundante en nuestro planeta. Se estima que el número de los hasta ahora conocidos, supera una cifra de diez elevado a la potencia treinta. Esta cantidad es inconmensurable pues resulta difícil de visualizar, pero los estudiosos afirman que esto significa que hay más virus que estrellas en el universo.
Así como Dante fue guiado por Virgilio en su alucinante travesía. Nosotros nos asomamos en El maravilloso mundo de los virus bajo la guía de la doctora Susana López Charretón. Ella tituló así su discurso de ingreso en El Colegio Nacional. El lugar donde se juntan “los sabios de la tribu”, siendo la más alta tribuna de la cultura mexicana, pues agrupa en su nómina, a las más destacadas personalidades en las artes, las ciencias y las humanidades. Desde los fundadores en 1943: Mariano Azuela, Antonio Caso, Ignacio Chávez, Alfonso Reyes, Diego Rivera, Clemente Orozco, José Vasconcelos… hasta: Fuentes, Tamayo, JEP, Zaid y por supuesto: Alfonso García Robles, Octavio Paz y Mario Molina, los mexicanos que han recibido el premio Nobel. La doctora López Charretón trabaja en el Instituto de Biotecnología de la UNAM en Cuernavaca. Actualmente es la presidenta del Consejo que dirige El Colegio Nacional. Ejemplar mujer científica de excelencia de las que tanta falta hacen.
Descubrimiento y primeros estudios
La noción de enfermedad causada por entidades invisibles se remonta a la antigüedad, cuando las epidemias eran atribuidas a causas sobrenaturales. Sin embargo, la primera pista científica sobre la existencia de los virus surgió en el siglo XIX. En 1892, el biólogo ruso Dmitri Ivanovski descubrió que el agente responsable de la enfermedad del “mosaico del tabaco” pasaba a través de filtros que retenían bacterias. Años después, en 1898, el microbiólogo neerlandés Martinus W. Beijerinck confirmó que este agente era un «virus contagioso vivo» capaz de replicarse sólo dentro de células vivas.

Avances recientes
En la primera mitad del siglo XX, el desarrollo del microscopio electrónico permitió visualizar por primera vez la estructura de los virus. En la década de 1930, el virus del mosaico del tabaco fue el primero en ser cristalizado y estudiado en detalle, lo que confirmó que los virus tenían una estructura ordenada y eran entidades distintas de las bacterias.
Los avances en biología molecular en la segunda mitad del siglo XX permitieron una mejor comprensión de la reproducción viral y su interacción con las células hospedadoras. El descubrimiento del ADN y del ARN como material genético, así como el desarrollo de técnicas de secuenciación genética revolucionaron la virología. En esta época también se desarrollaron las primeras vacunas virales modernas, como la de la polio y la de la viruela, lo que permitió erradicar esta enfermedad en 1980.
El siglo XXI y la revolución biotecnológica
Con el avance de la genómica y la bioinformática en el siglo XXI, los virus han sido estudiados con una precisión sin precedentes. La secuenciación rápida de genomas virales ha permitido la identificación de nuevos patógenos y la creación de estrategias de prevención y tratamiento en tiempo récord. Un ejemplo destacado es la pandemia de COVID-19 en la que las vacunas de ARNm fueron desarrolladas y distribuidas en un tiempo sin precedentes, demostrando el potencial de la biotecnología para combatir enfermedades emergentes.
Conclusión
El conocimiento sobre los virus ha evolucionado sin cesar desde su descubrimiento en el siglo XIX hasta la actualidad. Gracias a los avances en ciencia y tecnología hemos logrado, no solo entender su estructura y comportamiento, sino también desarrollar herramientas para prevenir y tratar las enfermedades virales. A medida que seguimos explorando el mundo de los virus es probable que descubramos nuevas formas de utilizarlos en beneficio de la humanidad, como en terapias génicas y biotecnología. La virología es una disciplina fundamental para la salud del mundo y la preservación ecológica.
*El Colegio de Morelos

