Françoise Choay: la revitalización del patrimonio

(Segunda parte)

Alfonso Valenzuela Aguilera

En esta segunda parte, continuamos con el homenaje a Francoise Choay, quien falleciera recientemente, a pocas semanas de cumplir un siglo de vida, y quien fuera una destacada teórica e historiadora de la arquitectura y el urbanismo. Sus escritos, que combinan filosofía, sociología, política, historia del arte y hasta ciencia ficción, redefinieron la manera en que entendemos la ciudad y su evolución. Hablar de Choay es referirse a una de las voces más críticas e influyentes del pensamiento urbano. A lo largo de su trayectoria, defendió una visión del urbanismo que no solo protegía los edificios históricos, sino que también ponía en el centro a las personas que los habitaban. Para ella, la ciudad no era un museo, sino un espacio vivo que debía evolucionar sin perder su identidad.

Otro punto que abordó a lo largo de su carrera fue el de la vivienda social. En Francia, las reformas recientes habían establecido que el 20% de las nuevas construcciones debían destinarse a vivienda asequible. Sin embargo, la historiadora cuestionó la efectividad de esta medida, pues muchas veces se creaban viviendas sin identidad ni arraigo, diseñadas de forma anónima, sin responder a las necesidades de quienes las habitarían. En su análisis, señalaba que el problema no era solo la cantidad de viviendas sociales, sino la forma en que se construían. Un barrio no era solo un conjunto de edificios, sino una red de relaciones, historia y costumbres. Si las nuevas viviendas no respetaban ese tejido, difícilmente se construirían comunidades sólidas. Para ella, la arquitectura debía recuperar su dimensión humana y entender que el bienestar no se lograba solo con comodidad material, sino con espacios que fomentaran el sentido de pertenencia. A continuación, un par de preguntas adicionales de una entrevista que me concedió hace un par de décadas:

Si tomamos en consideración las distintas alternativas de gestión para las áreas históricas, considera usted necesario que un organismo centralizado se encargue de administrar las transacciones inmobiliarias con amplios poderes, o es recomendable privilegiar una asociación mixta con el gobierno de la ciudad?

Las soluciones centralizadas en general son bastante difíciles de adoptar, dado que ningún gobierno tiene las capacidades para gestionarlas o responder a la demanda. Al respecto es interesante el planteamiento de John Turner, quien demostró que estos organismos resultaban incapaces para dicha tarea, y como el subsidio directo a la gente y el fortalecimiento de las estructuras de base resultaba algo más efectivo.

En la actualidad el gobierno local está jugando un papel central en la implementación de estrategias en el ámbito urbano, sin embargo, la continuidad en la gestión, las políticas y los recursos juegan igualmente un papel crucial; ¿qué alternativas existen para financiar la renovación urbana tomando en cuenta la dimensión social?

Todo parece indicar que, en el futuro cercano, las intervenciones urbanísticas se convertirán en un problema local de la administración; En el caso de Francia, se solía tener una extraordinaria administración que no estaba vinculada con la política, de modo que cuando ocurrían cambios en el ámbito político, esto no afectaba en absoluto el desarrollo de los planes en curso. Sin embargo, en años recientes comienzan a presentarse las interrupciones en programas de vivienda, obras públicas, etc., mientras que antes se mantenía el mismo personal profundamente involucrado con los proyectos, lo cual les aseguraban una continuidad.

Paris tuvo como alcalde a Haussman durante 17 años, lo que permitió reconstruir la ciudad (y no destruyó tanto como la gente suele decir), de cierto modo concibiendo Paris como ciudad moderna. Quizá lo más interesante haya sido su concepción organizativa, en donde todas las dependencias estaban ligadas y comunicadas, lo que se convirtió en una extraordinaria herramienta que duró hasta la segunda guerra mundial, y que les permitió realizar una cantidad impresionante de intervenciones urbanas. Se necesita entonces continuidad y una estrategia (una visión), producto de un largo razonamiento. Siempre repito que las impresionantes transformaciones que hizo Haussman en su momento se ejecutaron muy rápidamente sobre Paris, pero hay que subrayar que este urbanista pasó muchos años simplemente pensando, estudiando y preparando las herramientas que habría de utilizar.

En un mundo donde las ciudades crecen y se transforman a un ritmo vertiginoso, el pensamiento de Françoise Choay sigue siendo una guía fundamental. En sus textos canónicos nos recuerda que la ciudad no es solo un conjunto de edificios, sino un espacio de vida y encuentro. Su obra nos invita a repensar la manera en que construimos y habitamos, poniendo en el centro a las personas y su derecho a un entorno que respete su identidad.

Centro histórico de Jodhpur, India. Imagen de Steve McCurry.

Alfonso Valenzuela Aguilera