Rescatan del abandono al CCyTEM

 

  • En exclusiva para La Jornada Morelos, Jaime Arau Roffiel, director general del Consejo de Ciencia y Tecnología, explica los tres ejes del proyecto que recuperará la ciencia en Morelos.
  • Sin dictar líneas de investigación, pero debe haber más ciencia aplicada a la solución de los problemas del estado, tanto en el gobierno como en el sector privado.
  • Fortalecer la difusión, formar vocaciones científicas y duplicar el número de estudiantes de posgrados, son algunas metas de la política en el sector para este sexenio.

 

La apuesta a la ciencia aplicada para solucionar los problemas del estado, al impulso de vocaciones científicas y tecnológicas, y a posicionar a la entidad como un estado que atraiga talento científico en estudiantes de posgrado, son las líneas de trabajo que el Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Morelos (CCyTEM) desarrolla en esta nueva administración que tiene el reto adicional de recuperar la confianza de la comunidad de investigadores después de seis años en el abandono, y de recuperar la idea social de que Morelos es un estado privilegiado por su alta actividad y amplia vocación científica.

Jaime Arau Roffiel, director general del CCyTEM es el responsable de lograr los objetivos que fueron trazados desde hace muchos años para el desarrollo científico y tecnológico de Morelos y nos recibe en su oficina, que empieza a notarse diferente después del abandono y los conflictos con que cerró su pasada administración.

Por supuesto que la primera pregunta va en torno, justamente a cómo recibió el despacho, que a finales del gobierno de Cuauhtémoc Blanco era un hervidero de denuncias sobre desvíos de recursos, acoso sexual, hostigamiento laboral, que fueron presentadas ante la Secretaría de la Contraloría.

Jaime Arau responde luego de reconocer que no tiene toda la información sobre los casos “lo que puedo decir, por un lado, sí escuché o tuve acceso a denuncias anónimas que se hicieron, porque así estilan aparecer estas denuncias. Cuando llegamos, yo no sé si quién nos hizo el favor de difundir que íbamos a llegar espada desenvainada, sacando a medio mundo, cosa que las instrucciones de la señora gobernadora pues eran simplemente hay que hacer la entrega de recepción como debe de hacerse, señalar lo que esté inadecuadamente documentado y preparado. Y, por otro lado, ser muy conscientes de que personas que tienen experiencia y el caso del Consejo de Ciencias, hay digamos que actividades dentro del consejo que son especializadas, que, con todo respeto a otras profesiones, no es que sacas un letrero en la entrada del museo, en la entrada del parque y te vienen montones de gente a tratar de cumplir con esa función, pues no se trataba de despedir a medio mundo ni muchísimo menos”.

Reconoce que había escepticismo del personal, pero “al ir aclarando eso y preocuparnos por una política adecuada en términos del clima laboral que aquí promovemos, todo mundo tiene una experiencia que es valiosa para el Consejo, hay que saberla aprovechar, ni por cuestiones de género ni por cualquier otra cuestión, hacer algún tipo de distingo”

Explica que el personal de base del Consejo, sus organismos y las áreas jurídica y administrativa están integrados por personas “muy comprometidas, con experiencia en sus respectivas áreas y bueno, pues aquí yo creo que sí se ha logrado mejorar muy fuertemente el clima laboral, pues haciendo lo que uno tenía que ser, simplemente ser ético, ser responsable y no se trata de maltratar de ninguna manera a las personas”.

El parque y el museo estaban en el abandono: Otro proyecto de rescate

“Lo que sí nos encontramos, además era un tema que ha sido histórico y progresivo, el deterioro en el que se encontraba y todavía lo está, el parque San Miguel Acapantzingo (sede del CCyTEM y del Museo de Ciencias). Afortunadamente hemos encontrado eco en la gobernadora (Margarita González Saravia) y a partir de que vino a ver un par de eventos que organizamos aquí, pues ya nos ha ofrecido y estamos ya trabajando con la Secretaría de Desarrollo Sustentable a través del Fondo Verde”, explica.

Y para ello hay un proyecto: “hacer una reconversión total del parque, se planea poner una concha acústica en las esquinas del parque, vamos a seguramente donar todos los juegos que están ahí… Y vamos a tratar de tener un área de juegos tipo el museo Universum, tipo museo Papalote, con juegos educativos que transporten o acerquen a los niños a la ciencia, a la tecnología. Y además queremos reforestar todo el parque para que incluso visitar el resto del parque sea parte de la experiencia del museo, tener áreas de plantas polinizadoras, cambiar árboles… Estamos en ese camino y esperamos en breve tener un parque San Miguel Acapantzingo totalmente reconvertido”.

Era también un problema de presupuestos, explica: “Hay que reconocer que el presupuesto histórico que había venido teniendo el Consejo de Ciencia y Tecnología era básicamente el dinero que se recibía de las multas electorales y muy poco más que el dinero para nómina en lo operativo, entonces no permitía que las diferentes administraciones hicieran algo por el parque y eso hizo que se fuera deteriorando cada vez más de una manera muy pronunciada, que es otra cosa que nos llamó muchísimo la atención en cuanto llegamos”.

Otro abandono, la difusión científica

Otra de las misiones que se dejaron de lado los últimos seis años fue la de difusión científica, vital en la formación de vocaciones, pero también para que la gente entienda mejor su entorno. Hasta la revista Hypatia, un precioso instrumento de extensión de la ciencia perdió su cotidianeidad. El abandono generó también el enojo de la comunidad científica que veía al Consejo como una instancia inútil.

Arau Roffiel reconoce esas fallas: “había ya un descontento fuerte, una desilusión de parte del apoyo que podía estar dando el gobierno y a veces no es solamente la parte puramente económica, sino la forma en que se estaba liderando el tema científico, la forma en que intentabas hacer política dentro del gobierno”.

Para corregirlo, había primero que sumar a la titular del Ejecutivo: “no me costó mucho trabajo porque la gobernadora es muy empática con el tema de ciencia y tecnología, lo conoce y sobre todo los temas de divulgación son muy atractivos… ella nos pidió, simplemente hay que tratar de llevar la ciencia y la tecnología a todos los rincones del estado, ser inclusivos también las personas con diferente tipo de discapacidad también tienen derecho a conocer de ciencia y tecnología y estamos abordando o queriendo abordar también no sólo aquellas con cierta discapacidad, sino con ciertas capacidades sobresalientes, que es algo que también es muy importante que se atienda y hay proyecto en ese sentido”.

También ayudó que Jaime Arau es conocido por la comunidad científica: “yo hace 13 años fui director del Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Morelos, fui directivo y me conoce gente directiva de los centros de investigación, investigadores… creo que algo ayuda y estamos tratando de gastar el dinero de una manera más adecuada, transparente y que trate de apoyar esas necesidades que son latentes y muy claras de parte del mundo científico”.

La gobernadora también pidió lograr que esa comunidad científica “sea más empática y tenga un mayor impacto en las problemáticas del gobierno y del sector empresarial y estamos trabajando en ello con plataformas inteligentes para provocar esos contactos entre los que pueden ofrecer servicios, de los que demandan servicios”.

La ciencia como parte de la solución a los problemas de Morelos

Entusiasmado, Jaima Arau explica “estamos por echar a andar una convocatoria en donde vamos a apoyar a 10 áreas de gobierno y con muchísimo gusto comento que en una reunión que ya tuvimos con más de 150 investigadores, presencia de más de 21 centros de investigación, empresas de base tecnológica, se están perfilando la propuesta de proyectos que resuelvan problemáticas del Gobierno y me da muchísimo gusto que no sólo sean propuestas que buscan intervención de las ciencias duras, sino también de las ciencias sociales y de humanidades”.

Entre otras áreas del gobierno que pidieron ayuda para solucionar problemas están la Dirección de Atención a Migrantes, la Secretaría de la Contraloría, el sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), la Agencia de Transformación Digital, “y eso va a permitir que otras áreas, concretamente me refiero a las ciencias sociales y humanidades, intervengan. Entonces mucho tiene que ver con la forma en que te acercas tanto al gobierno como a los investigadores”.

Y si bien el erigir una Secretaría de Ciencia y Tecnología sigue siendo un pendiente, “(era el deseo de prácticamente la totalidad de los investigadores, yo mismo incluido) se lograron dos de los elementos importantísimos para que esto funcione como secretaría y es que este consejo de ciencia y tecnología esté cerca del gobierno y gracias a la decisión de la gobernadora de hacer al director general, a un servidor como parte del gabinete ampliado, permite tener interacción con todas las áreas de gobierno”.

El Tráiler de la Ciencia funciona para todos

Muestra del olvido en que se tenía al sector de ciencia y tecnología fue el que el Tráiler de la Ciencia, una unidad móvil que permite hacer labores de divulgación y fomentar vocaciones en cualquier rincón del estado, no funcionaba.

“Parece mentira, pero en el tema del Tráiler a la Ciencia… se le pudieron hacer algunas cuestiones de mantenimiento… las completamos y la decisión, sobre todo la decisión de seguir esas instrucciones de gobierno de ciencia para todos a todos los rincones, pues el Tráiler de la Ciencia ahora forma parte de las caravanas del pueblo y nos da muchísimo gusto el grado de aceptación, porque una de las funciones importantes de la divulgación de la ciencia es contribuir al fomento de las vocaciones científicas, pero poco podemos influir al fomento de las vocaciones científicas si no somos capaces de transmitirles a los niños, a los jóvenes, qué hace un biólogo, qué hace un biotecnólogo, qué hace un ingeniero en sistemas computacionales”, explica.

“Acercar la ciencia de esta manera lúdica a todos los rincones nos ayuda muchísimo. Y como también lo comenté, ciencia con inclusión, estamos tratando de que todos los elementos de la ciencia, del museo puedan ser transmitidos a personas con capacidades, discapacidades diferentes”, abunda.

Inclusión total y en todas partes

También el Museo de Ciencias será inclusivo y ya se avanza en ello: “en estos momentos todos nuestros talleristas están capacitados en lengua de señas, hay pantallas en todas las salas de este museo que en lengua de señas explican lo que hay adentro de cada una de las salas. Hemos tenido ya grupos de niños, jóvenes con problemas de discapacidad auditiva que han disfrutado tremendamente todas las áreas del museo y eso es importante porque ese tipo de personas también nos merecen, tienen todo el derecho de tener acceso a la ciencia. Entonces estamos haciendo es una actividad conjunta”, dice a La Jornada Morelos.

Jaima Arau aprovecha el espacio “para hacer un breve comercial, el próximo 21 de febrero en Plaza de Armas vamos a tener nuestro festejo, por el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la ciencia. Nosotros estamos participando con la UAEM en un evento que va a ser también a nivel nacional, con la red nacional de consejos de ciencia y tecnología, que se hace una actividad nacional. Y vamos a tener el 21 de febrero el festejo con el evento soy mujer y hago ciencia y ya tenemos confirmados más de 250 talleres que los van a explicar niñas, jovencitas, investigadoras sobre muy diversos temas de ciencia básica, ciencia aplicada, etc. Va a estar el tráiler de la ciencia, va a estar la Vagabunda de la Ciencia (una biblioteca móvil), la Secretaría de Cultura… vamos a tener un evento muy grande en que la ‘cereza del pastel’ va a ser quien nos va a acompañar a dar la conferencia magistral, la doctora Katia Echazarreta, que es la primera astronauta mexicana y que va a venir a dar esa plática magistral”.

En junio habrá Space Camp en Cuernavaca

La visita de la primera astronauta mexicana “es el inicio de una actividad muy fuerte en colaboración que vamos a entrar con ella en junio. Ellos con su fundación se van a encargar de hacer todas las convocatorias correspondientes, pero se va a hacer un campamento aeroespacial y vamos a hacer sede el Museo de Ciencias va a ser sede de parte de ese campamento aeroespacial y todo lo que ellos generen para la emulación del viaje espacial lo van a dejar en Morelos para que niños, jóvenes vengan aquí al museo a conocer la temática del viaje espacial. Este año va a ser visitar la luna de Europa, la luna congelada de Júpiter, y entonces pues bueno, estamos haciendo un esfuerzo muy grande. Lo decía hace rato tengo colaboradoras muy entusiastas y con mucha experiencia en la dirección del Centro Morelense de Comunicación de la Ciencia, Alejandra Ramírez, y en el Centro Morelense Innovación y Transferencia Tecnológica (CEMIT), la maestra Patricia Pérez Sabino. Estamos haciendo cosas muy interesantes y en el tema de divulgación de la ciencia mucho ha sido ponerse las pilas, ponerse a trabajar, qué recursos hay materiales y sobre todo humanos muy capacitados. Y tengo que reconocer, la comunidad científica es muy empática con todo el tema de divulgación de la ciencia y son grandes aliados para llevar con talleres y apoyarnos a llevar la ciencia a todos los rincones”.

Quitan el veto a científicos, el caso de Julia Tagüeña

En el sexenio pasado, el Consejo Nacional de Ciencia, Humanidades y Tecnología, vetó y persiguió a científicos de primer nivel de diversos centros de investigación en el país, una de las víctimas de esa política fue Julia Tagüeña Parga, que además de sus trabajos en producción de conocimiento, es una apasionada divulgadora de la ciencia. Por eso nos enteramos con gusto de que trabaja en colaboración con el CCyTEM; lo que significa una suerte de reconciliación con la comunidad científica. Preguntamos a Jaime Arau Roffiel cómo lo está operando.

“Básicamente con diálogo… estoy convencido de mis capacidades y de lo que hay que hacer en una función como esta, como lo hice en el 2011, que fui ya Director del Consejo de Ciencia y Tecnología durante un año y pocos meses y después participé en la Subsecretaría de Investigación Científica, con diálogo, muy buena comunicación”, explica y reconoce que en la administración pasada “llegó el momento que ni siquiera este Consejo tenía una buena comunicación con su junta directiva, precisamente por no congeniar en la forma del uso de los recursos seguramente, entre otras razones”.

Y refiere al caso de Julia Tagüeña, de quien asegura “ha sido una investigadora en su área de experiencia, pero ella ha sido una divulgadora por excelencia, reconocida a nivel mundial, con premios a nivel nacional, mundial y pues claro que fue una de las primeras personas en que pensamos cuando en este caso la Red Nacional de Consejos de Ciencia y Tecnología nos pidió propuestas de personas que podían dar una plática, que por cierto… les invito a que vean en el Facebook de la Red Nacional de Consejos de Ciencia y Tecnología la conferencia de Julia, que está titulada, si no me equivoco, ‘Las niñas ya no quieren ser princesas, ahora quieren ser también científicas’. Un nombre muy evocador que sugiere y que trata de motivar a las niñas, a las jovencitas a pensar en una alternativa, como una alternativa interesante acercarse a la ciencia y la tecnología”.

La vinculación es fundamental para consolidar vocaciones científicas

Jaime Arau reconoce que la vinculación de la ciencia es uno de los retos más importantes para su gestión: “hay que romper mitos al Gobierno, a la industria, demostrar que la ciencia y la tecnología realmente les puede apoyar y a los investigadores de que acepten participar en temas torales e importantes y reales que tiene el Gobierno, que tiene la sociedad en su conjunto, las empresas. Entonces, en ese sentido, pues tenemos retos importantes, porque está claro que de poco nos sirve seguir presumiendo, y lo seguiremos presumiendo desde luego, que somos el estado con mayor densidad de centros de investigación y de investigadores en el país, si no conseguimos que eso logre impactar más al gobierno, a las soluciones de los problemas del gobierno, a las soluciones de la empresa y de la sociedad en general”.

Para lograrlo, el CCyTEM echará a andar “una plataforma inteligente que va a tratar de poner en contacto de una manera más automatizada y rápida, sobre todo a quienes demandan servicios de base tecnológica, con quienes ofrecen servicios de base tecnológica. Hemos hecho también ya un ejercicio importante, apoyados y confiados en tener ese conocimiento y ese nivel de interacción con todo el gabinete, y logramos que 10 áreas del gobierno digan abiertamente sí, tengo este problema y yo creo que la ciencia me puede ayudar a resolverlo”.

“La expectativa y lo que se ha hablado con las áreas de gobierno, yo espero que estos problemas se resuelvan, funcionen. Bromeaba yo con los secretarios el año pasado, noviembre, decía aprovechen las ofertas del Buen Fin del Consejo de Ciencia y Tecnología, ahora les vamos a financiar una convocatoria por cerca de tres millones de pesos para resolver sus problemas, pero yo espero que en el 2025 esos problemas sean resueltos, que queden satisfechos y que al final del año, cuando se esté gestando el presupuesto 2026, digan ‘yo quiero más de esto, tengo dinero para invertir, ya no sólo eres tú, sino que yo, Secretaría XYZ, puedo y tengo la posibilidad y quiero que me ayuden más investigadores a resolver mis problemas’. El otro tema, pues es la plataforma que comentaba, que estamos sacando y también hemos estado dando capacitación que tiene que ver con apoyo a áreas específicas de gobierno”, abunda.

Una de las experiencias de éxito es la que se tuvo con los Centros de Atención Múltiple (que atienden a menores con diversas discapacidades) del Instituto de la Educación Básica del Estado de Morelos: “les estamos dando capacitación a los directivos, a talleristas de los CAM de todo el estado, porque el objetivo es muy noble. Queremos que ellos tengan una cierta capacitación en emprendedurismo, planes de negocios, manejo de registro de marcas, etcétera. Porque lo que queremos es que ellos reproduzcan esos talleres con sus alumnos y con las familias de sus alumnos para, cuando egresen ellos de los CAM, puedan hacer una pequeña empresa familiar con buenas posibilidades de éxito, haciendo lo que los jóvenes, los niños hicieron y aprendieron en su estancia… Es muy interesante y eso es una actividad más de impacto social, lo estamos viendo de esa manera”.

Los migrantes son otra área de oportunidad para el apoyo en capacitación, nos explica que uno de los problemas que tienen los migrantes “más allá de los que viven en el extranjero, pues es que luego mandan sus remesas, mandan el dinero y después se llevan la desagradable sorpresa que los familiares no supieron manejar ese recurso y lo dilapidaron, no supieron cómo reinvertir, etcétera. Entonces, estamos pensando también en capacitar de manera conjunta, en un esquema híbrido, a los migrantes que se encuentran del otro lado y a sus familias, para darles la posibilidad de que puedan hacer un negocio con mayores posibilidades de éxito con este mismo tipo de elementos. Y así también estaremos ofreciendo diplomados y cursos para investigadores, para gestores de la innovación y para cualquier persona que quiera involucrarse más en temas de innovación, ciencia y tecnología”.

Morelos como capital del conocimiento, fortalecer el posgrado.

Los estudiantes de posgrado generan una importante derrama económica a Morelos, pero también contribuyen al desarrollo del estado. Si a ello se suman las condiciones privilegiadas de Morelos para la actividad científica y tecnológica, la posibilidad de volver a Morelos una capital del conocimiento es más que un sueño.

Jaime Arau explica con igual entusiasmo: “Ahora en Morelos hay más de 6500 estudiantes de posgrado que representan más o menos una derrama económica en el estado de poco más de mil millones de pesos al año, que se reflejan en el estado con rentas, comida, gastos recreativos, etcétera. En la mayoría de los centros de investigación en estos momentos, prácticamente puedo asegurar que si tuvieran el doble de alumnos hay la capacidad para recibirlos. La pandemia y otras cosas han influido en la reducción del interés egresados de licenciatura que quieran estudiar posgrado, entonces estamos también con la mirada fija de apoyar estas acciones para fortalecer el posgrado”.

Así, el 11 de marzo, adelanta a La Jornada Morelos “les damos la primicia aquí en este caso, vamos a tener la primera feria de posgrado en la UAEM. Haremos otra por agosto, pensando ya en el otro semestre, en donde vamos a darle la oportunidad a los posgrados del estado para que vengan jóvenes de todo el estado y por qué no de los alrededores de otros estados para que vengan a esa exposición que va a ser importante. Tenemos una capacidad muy fuerte, muy 108 posgrados en el estado, más de 350 líneas de investigación. Esa capacidad es realmente impresionante y estamos convencidos de que hay que difundirlo más. Estaremos haciendo también, sacando una convocatoria para apoyar la organización de eventos académicos para que venga más gente al estado. Estamos planeando hacer diferentes videos y medios, mecanismos de difusión para moverlos a nivel nacional e internacional para atraer más potenciales aspirantes a los posgrados que tiene Morelos”.

Y el beneficio no solo sería para los estudiantes, sino para toda la sociedad, nos dice “la atracción sobre todo de estudiantes, por ejemplo, extranjeros, pues puede terminar detonando algo que sentimos mucho que haya desaparecido ya hace bastantes años, como eran las escuelas de español, y que también traían a muchísima gente para venir a Cuernavaca, con el clima tan bonito que tiene y permanente durante el año, y los alrededores, los atractivos turísticos. Estamos convencidos de que si se conjunta con las acciones que otras áreas, gobierno están buscando, el tema de seguridad sobre todo, se pueda conseguir ese objetivo de traer a muchos más estudiantes a estudiar posgrado, que eso detone la reaparición, por qué no pensarlo así, de las escuelas de español, por la cantidad de extranjeros que pudieran estarse atrayendo, que la verdad es perfectamente factible, por el renombre y la calidad que tienen los posgrados, los investigadores a nivel internacional, es de llamar de verdad la atención”

La idea no es nueva, pero ahora se vuelve factible

Comentamos a Jaime Arau que la idea la habíamos escuchado desde los tiempos en que su padre, Jaime Arau Granda, fue la máxima autoridad educativa en el estado, pero siempre quedó como un proyecto lejano. Y él lo sabe: “la capacidad de ser una capital del conocimiento en términos de la fortaleza que se tenía, yo creo que no se ha perdido, lo que ha pasado es que se ha dejado de publicitar con otros factores, temas de inseguridad, por ejemplo, la pandemia, que han provocado que se reduzcan la cantidad de chicos que quieren estudiar posgrado, pero estamos convencidos que con estas acciones lo vamos a lograr revertir antes de que termine”.

El proyecto generaría beneficios para todos, se ha comprobado en otras partes del mundo que, a mayor nivel educativo promedio en las sociedades, se suele tener mejor calidad de ciudadanía, un impulso económico y en los servicios, y Jaime Arau añade un valor agregado: “si a eso le sumamos que esos lugares, esos centros de investigación, facultades con posgrados importantes con los que cuenta el estado” participen en la solución de los problemas locales, se puede aportar mucho más.

Por supuesto hay limitaciones: “No se trata de conseguir, porque esa sería una meta irreal, que todos los investigadores participen en proyectos de apoyo al gobierno, a la industria. Habrá gente en áreas básicas o que no tiene mucho interés en la vinculación, pero si logramos hacer que la bolita de nieve crezca… en todos esos posgrados, que no son los menos en el estado, en áreas de ingeniería, que se pueda estar teniendo unas condiciones en que se participe más en el desarrollo tecnológico sustentable del estado, además de áreas que el gobierno federal quiere favorecer y que tenemos centros especializados, como los temas de vacunas, el tema farmacéutico en general, el tema biotecnológico, el tema de energía, el tema de manejo del agua, son áreas de preocupación del estado y de la federación y son áreas en las cuales hay liderazgo de gente de Morelos en ese sentido”.

Y recuerda que ya se ha planteado el tema a la presidenta, Claudia Sheinbaum y ella misma “reconoce a Morelos un gran aliado para ayudar a resolver no sólo los problemas de Morelos, sino los problemas a nivel nacional. Y eso es lo que queremos, ser más empáticos y demostrar que la ciencia y la tecnología son capaces de ayudar a los gobiernos, en este caso al de Morelos y al gobierno federal, en resolver los grandes retos que tenemos como país y como estado”.

Entonces hay un proyecto muy sólido de política de desarrollo científico, pero no se le imponen a nadie líneas de investigación ni nada de esto, acotamos.

“Sí, no se imponen. Ahí pues el desarrollo que han tenido las áreas académicas, los posgrados, las líneas de investigación, va muy de la mano de la autonomía científica en todos los sentidos, de cátedra, de investigación y demás. Y bueno, eso no necesariamente va a cambiar, ni pretendemos cambiarlo, simplemente poner en la mira temas en donde con lo que están haciendo o con ligeros cambios de lo que están haciendo, podrían además ayudar al gobierno estatal o ayudar a las empresas, ayudar a otros sectores de la sociedad. Yo creo que cualquier científico puede estar muy contento seguramente de sus alumnos graduados, de sus artículos en las revistas más importantes, pero si adicionalmente a eso, uno puede convencerlos, acercarlos a que con sus conocimientos puedan ayudar a resolver problemas de mayor impacto a nivel estatal, a nivel federal, yo creo que a todos académicos nos daría gusto tener esa oportunidad de participar… no creo que haya un científico que no tenga esa visión de querer que lo que está haciendo pueda servir más todavía, más allá de un artículo, más allá de una tesis o de un libro, de capítulo del libro, lo que fuera”, explica.

¿Es decir, en los próximos seis años lo que veremos entonces será un renacimiento de la ciencia, bueno, a lo mejor no renacimiento porque nunca se murió, pero sí un resurgimiento de la ciencia en Morelos?, preguntamos.

“Sobre todo resurgimiento de la ciencia aplicada, porque hay mucho trabajo en ciencia básica que seguirá teniendo su camino, pero yo espero que haya una mayor reflexión de parte de los investigadores a responder una pregunta dónde se puede utilizar mi experiencia, mis capacidades. Eso es muy importante, responder esa pregunta, así como a los empresarios motivarlos también para que puedan responderse o tengan mayor claridad y les daremos herramientas para ello. Responderse a la pregunta de ¿quién me podría ayudar a resolver el escenario actual o el escenario a corto o mediano plazo que el sector en el que me encuentro inmerso como empresa va a necesitar? ¿Por dónde se va a ir? ¿Y qué habilidades y qué tipo de capacidades debería tener los productos? O sea, debemos en el mundo de la innovación, que por cierto se desarrolla muy rápido … hay que tener esa mentalidad de emprendedor de cambio, porque bien dicen que la información mientras más pase el tiempo es más confiable, eso es cierto, pero tiene que en la innovación tiene uno que saber tomar decisiones en tu hoy, en tu en tu momento actual, también con otra característica y es que la información y la decisión que vas a tomar te permita tener ventajas competitivas y mientras más pase el tiempo, menos ventaja competitiva tienes”.

Las vocaciones científicas habrán aumentado al final del sexenio

Trazar una meta requiere de un punto de partida, y en términos de vocaciones científicas en Morelos es difícil porque no hay datos: “ni siquiera había estadísticas, o hay estadísticas sobre esos temas. Por ejemplo, las vocaciones científicas, que las vamos a poder ver quizás no sólo en el posgrado, sino ver desde licenciatura cuántas personas se interesan en áreas más científicas. Buscamos tener los elementos de partida para hacer el monitoreo de ver cómo esto tiene impacto, porque no sólo esperaremos a verlo hasta cuánta gente adicional se inclina por el posgrado, sino también lo podemos ver, darnos cuenta de esto desde la propia licenciatura igual y hasta desde la elección de bachillerato”.

El problema, para Jaime Arau Roffiel está desde la pregunta sobre el futuro de las niñas y los niños: “yo creo que en la actualidad a los chicos en general les hacen una pregunta equivocada: ¿qué quieres ser? Como si esto fuera un estatus quiero ser presidente… Cuando en realidad la pregunta que deberían responder, y por eso el papel importante que tenemos nosotros en la divulgación es ¿qué quieres hacer? Y para saber qué quieres hacer en la vida es importante que alguien te ayude a reconocer qué hacen las diferentes profesiones entre las cuales tú podrías tomar una decisión. Y esa es una tarea importante para nosotros y para los científicos que nos están ayudando, para que la juventud, la niñez, tenga una noción más clara de qué hacen las diferentes profesiones y pueda tener mucho mayor empatía y gusto por querer ir hacia una carrera universitaria, en principio una carrera que tenga que ver con la ciencia, con la tecnología”.

La charla concluye con más ilusiones de las que antes permitía el panorama del olvidado parque San Miguel Acapanztingo. Hay proyecto científico para Morelos, ahora habrá que evaluarlo frecuentemente.

Personas sentadas en una mesa

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Hombre sentado en un escritorio

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El Tráiler de la Ciencia. Foto: Cortesía

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Museo de Ciencias de Morelos. Foto: Cortesía

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Daniel Martínez Castellanos