Para muchos de nosotros, como simples espectadores, no alcanzamos a entender que es lo que está sucediendo en el tablero del juego mundial que disputan su dominio. ¿Quiénes son esos que están diseñando nuestro futuro?, desde luego, nuestro país no juega en las grandes ligas del desarrollo de tecnológicas (IA) ni económica ni industrial ni armamentísticamente. En lo que figuramos noticiosamente es la violencia desatada del narcotráfico y sus atrocidades, que no es decir poco. El narcotráfico es una industria muy poderosa, nos guste reconocerlo o no. La película
“Emilia Pérez” nos pinta, artísticamente, de cuerpo entero y por ello tenemos presencia en el mundo.

Los grandes jugadores son: Estados Unidos, China y, subrepticiamente, Rusia, desde luego, los gigantes de la tecnología y el imperio del dinero.

Esta nueva reconfiguración mundial se manifiesta de múltiples formas, para el caso que nos ocupa solo menciono los siguientes rubros: Nuevos desarrollos tecnológicos, especialmente en Inteligencia Artificial IA; surgimiento de nuevos equilibrios geopolíticos; ambiente creciente de incertidumbre, y cambios en el comportamiento de la población destacando la polarización y desinformación que generan las redes sociales.

Pero, el punto que deseo resaltar ¿Qué pasa con nuestro país? ¿por qué somos tan vulnerables ante las amenazas de Donald Trump? Más allá de la pausa lograda por la Presidenta Sheinbaum. Ante el gran susto que nos ha dado Trump, me parece que el Estado mexicano debería mirarse al espejo y darse cuenta que no hemos estado haciendo la tarea en educación ni en investigación ni en desarrollo de nuevas tecnologías. Es momento de dejar la politiquería en que nos ha metido la clase gobernante y política y, que se pongan a trabajar en serio. Por nuestra parte los ciudadanos, también, deberíamos de asumir nuestra propia responsabilidad con nuestra patria y con el desarrollo de nuestra masa gris.

Antonio Ponciano Díaz