

Aunque suelen ser divergentes, las voces de los sectores sociales en Morelos coincidieron mayoritariamente en que la salida del exfiscal General de Morelos, Uriel Carmona Gándara era un pendiente en la procuración de justicias de Morelos.
El alcalde de Cuernavaca, José Luis Urióstegui Salgado, aseguró que el ya exfiscal “había agotado un ciclo, no tenía credibilidad”. Le deseó éxito “en todo lo que emprenda a partir de ahora. Es una persona que yo aprecio” y acotó: “espero que su salida no se convierta en una persecución política porque eso afectaría cualquier acto de autoridad, provenga de cualquier institución federal o de la Ciudad de México”.
También deseó éxito al nuevo fiscal, Édgar Maldonado Ceballos, a quien pidió “que asume una postura de objetividad, de imparcialidad, y que mantenga el respeto que debe tener la institución en la autonomía… seguramente habrá un buen papel”.
El Consejo Coordinador Empresarial emitió un comunicado en que establece que “la destitución de Uriel Carmona Gándara como Fiscal General del Estado por parte del Congreso de Morelos refleja la insatisfacción generalizada con los escasos resultados obtenidos en materia de procuraci6n de justicia. La ineficacia en la persecución del delito, el rezago en las investigaciones y la falta de respuestas para las víctimas han debilitado la confianza en las instituciones encargadas de garantizar el Estado de Derecho”.
Expone que “la confrontación sostenida entre la Fiscalía y el Poder Ejecutivo ha derivado en una parálisis institucional que solo ha agravado la crisis de inseguridad en Morelos. Las disputas políticas no deben estar por encima de la responsabilidad de procurar justicia y proteger a la sociedad”.
Las cámaras empresariales de Morelos también aseguran que el nombramiento de Édgar Maldonado Ceballos, “representa una oportunidad para recuperar la confianza ciudadana y fortalecer la procuración de justicia en Morelos.. Desde el sector empresarial, respaldamos esta nueva designación y hacemos un llamado a que su labor este guiada por la autonomía, la eficiencia y un compromiso firme con la legalidad y la transparencia.

Los empresarios recuerdan al nuevo fiscal los retos presentes, que incluyen: “restablecer la confianza en la Fiscalía, combatir la impunidad, coordinarse con los diferentes niveles de gobierno y garantizar una procuración de justicia efectiva y expedita”.
El Foro Morelense de Abogados también aprobó la destitución de Uriel Carmona Gándara, al considerar que ya era necesario este cambio.
Pedro Martínez Bello, aseguró que la renovación del fiscal era ya “un clamor social” no sólo de los morelenses, también de la presidenta de la república Claudia Sheinbaum. “Me parece acertado, además que (el nuevo fiscal) sea un colaborador cercano de la titular del Poder Ejecutivo, su hombre de confianza como ella misma lo manifestó puesto que con ello vamos a terminar la pugna eterna que existió entre el fiscal general de justicia, la comisión de seguridad y la gobernadora”, destacó.
“Modificar la ley, como lo ha propuesto la gobernadora para que los fiscales no duren en su encargo más de seis años, me parece muy correcto porque no puede haber cambios con funcionarios transexenales como sucedió con el fiscal Uriel Carmona”, destacó.

