El amago a la soberanía

Roberto Abe Camil*

La avasalladora llegada de Donald Trump a su segundo periodo presidencial ha puesto a propios y extraños en guardia. El neoyorkino ejerce un poder imperial y goza de ello, como presidente electo dejó fuera de combate a Justin Trudeau, esto a pesar de que Canadá ha sido un aliado tradicional de Estados Unidos.

México, evidentemente no es la excepción en la suma de agravios del Republicano, la firma de agresivas órdenes ejecutivas y lo que suceda en los próximos días darán cuenta del acento de la relación bilateral en los próximos cuatro años.

A pesar de que México se inspiró en la emancipación de las Trece Colonias al buscar su independencia, el vecino del norte nos correspondió con el Destino Manifiesto. Por poco más de doscientos años, la relación ha sido difícil, nos ha ido igual con Republicanos, Demócratas o Whigs. No en vano durante las agresiones en 1836, 1847, 1914 y 1916 los presidentes americanos fueron Demócratas y el presidente que más mexicanos ha expulsado hasta el día de hoy, fue Bill Clinton con más de 7 millones. Lo preocupante ahora, más allá de temas migratorios o arancelarios, lo representa el amago a nuestra soberanía, si Trump, extralimitándose en su lucha contra el narcotráfico, ordena operaciones quirúrgicas en territorio mexicano.

Al final del día, no hay nada nuevo bajo el sol, y la relación bilateral se sigue rigiendo conforme a las frases que se han atribuido a Miramón y Porfirio Díaz respectivamente: “Somos vecinos, no amigos” y “Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos”

*Escritor y cronista morelense.

4T LA AGENDA POLÍTICO-LEGAL

SOLIDARIDAD Y ORGANIZACIÓN POR LA SOBERANIA S.O.S

Leonel Díaz Rogel

Ante los últimos acontecimientos de apenas cinco días a la fecha, el mundo entero ha sido colocado en situación de alerta máxima cuando lo que parecían amagues, vociferaciones kafkianas o simples promesas de campaña electoral se están convirtiendo en riesgosas realidades que atentan contra la democracia, la soberanía y relación de respeto mutuo entre las naciones. ¡Nadie escapa a las agresiones del nuevo Hitler!

Para nadie queda duda respecto a que la situación caótica en materia política, económica y social, es producida por un solo hombre con perfil nazista, misógino, racista, elitista, fascista y autoritario, mismo que en su debacle o cierre de ciclo por aquello de su locura senil, viene con sed de venganza para dar rienda suelta a sus alcances empoderados en la acumulación de riqueza que le ha valido para burlar la Ley, el derecho y la justicia en su país; un Presidente que proviene de la práctica diaria para vulnerar los derechos humanos de otros y violentar el estado de derecho y la cultura de la democracia, sólo contribuye a la barbarie total.

Miles o millones de voces se han manifestado en contra de los ataques constantes que se ciernen sobre países de todos los continentes, ideologías, sistemas de gobierno y latitudes, sean de primer a tercer mundo, aliados o no es lo mismo, Trump actúa como el Dios emperador.

Los amantes de la descomposición y la división entre pares humanos son los menos, pero los más peligrosos; alimentados con las frases extremistas de un desquiciado con poder, quienes desde 2018 han sido derrotados y sancionados por la voluntad popular democrática en México, se aferran a ese apadrinamiento internacional en el que le apuestan todo para regresar por sus fueros y privilegios, ya se ven retornando a los espacios que les sirvieron para amasar fortunas ilícitas, abonan con sus ambiciosas afinidades, a escenarios en los que se haga realidad la intromisión de operativos militares de EUA en nuestro espacio nacional. Apuestan al estado fallido y que la injustificada invasión a la soberanía se materialice, de forma tal, que ante río revuelto ganancia de los corruptos depredadores y así, algunos cuantos, ya identificados, sean los beneficiarios a partir de que el imperialismo imponga sus reglas por encima de la democracia del patriótico pueblo sabio; el antídoto a esos riesgos son la solidaridad y unidad nacional.

De ello hablamos, es urgente la Jornada Nacional de Solidaridad, Organización y Unidad en torno a nuestro sistema de gobierno humanista, democrático y nacionalista, la situación se torna a cada día de mal en peor; las guerras internacionales alimentadas por los afanes destructivos en la carrera armamentista cuyo patrocinador es y seguirá siendo ese país bélico, nos pondrá con una incertidumbre de pronóstico reservado más allá de los estragos que científicamente se vaticinan por las consecuencias del cambio climático que vienen a la alza y sin parar.

El liderazgo de la Presidenta de México deberá se acompañado de su legitimación permanente, total y de leal acompañamiento de todas las fuerzas políticas comprometidas con la nación, mujeres y hombres en cada rincón, de todos los sectores y organizaciones sociales, debemos asumir las responsabilidades que a cada uno toca por aquello de estar informados, atentos y ciertos de que nadie velará por nosotros ni se ocupará de contribuir por la tranquilidad y la paz, a la que con esperanza anhelamos; ¡debemos de aportar un poco por lo mucho que ello vale!.

Las derivaciones de cada medida unilateral que continuará ejecutando el habitante de la Casa Blanca, nos obliga a enfrentar como nación, los retos internos con los que diario lidiamos por virtud de la herencia maldita de los gobiernos opresores de los conservadores y sus líderes; la Cuarta Transformación está en el segundo nivel y así se consolidará en este sexenio; el combate a la corrupción e impunidad son las herramientas más eficaces y efectivas con las que la transformación del poder judicial, la estrategia contra la inseguridad y la recuperación del tejido social desde la reconstrucción de las familias, serán una realidad.

El llamado es al unísono: campesinos, obreros, voces calificadas por su empatía con la democracia, representantes de los medios tradicionales de comunicación, analistas, informadores de plataformas y redes sociales, comunidades y grupos vulnerables; por el País seamos todos una sumatoria de esfuerzos con acciones inmediatas que desde cada una de las trincheras sociales, permitan la consolidación y Transformación de la vida pública, que los programas, planes y proyectos de gobierno en favor de la población continúen fluyendo, y la dinámica apunte al desarrollo y crecimiento en un contexto de solidaridad gobernados-gobierno y que los citados riesgos, se atiendan con las precauciones convenientes, pero sin rayar en la psicosis colectiva y menos en la anarquía de las que sólo unos cuantos son adeptos irracionales y traidores contra México.

La Jornada Morelos