Integrantes de la Junta Soberana Campesina rechazaron categóricamente cualquier forma de intervención extranjera que atente contra la soberanía de México, tras lanzar un llamado enfático en defensa de los principios fundamentales que rigen al país.

Desde Anenecuilco, cuna del agrarismo y tierra natal de Emiliano Zapata, emitieron un documento en el que subrayaron la importancia de preservar la independencia y autodeterminación nacional frente a cualquier intento de injerencia extranjera.

En este contexto, Andrés Cosset, coordinador de la Junta, instó al gobierno de México a tomar medidas firmes para proteger la soberanía nacional, especialmente tras la llegada de Donald Trump al poder, y advirtió sobre la creciente amenaza de la delincuencia organizada que afecta a las comunidades rurales.

“De no actuar con contundencia, los campesinos de la región estarían dispuestos a tomar acciones para hacer frente a la inseguridad que nos aqueja”, agregó.

Cosset destacó que el documento fue firmado en enero de 2025 en Anenecuilco, como un acto simbólico para honrar los valores históricos de lucha que representa esta tierra. “México ha sido y seguirá siendo respetuoso de la libre autodeterminación de los pueblos, la no intervención y la solución pacífica de controversias”, señaló.

Recordó que estos principios están consagrados en el Artículo 89 de la Constitución y son resultado de un pasado de agresiones e intervenciones extranjeras que obligaron al país a adoptar una postura firme en la defensa de su soberanía. “No permitiremos que la historia se repita. Nuestra independencia no es negociable, y menos aún ante amenazas externas que buscan vulnerar nuestro territorio y nuestras instituciones”, enfatizó.

Una condena firme al intervencionismo

El pronunciamiento condenó enérgicamente las recientes declaraciones del gobierno de Estados Unidos que sugieren el posible despliegue de fuerzas militares en territorio mexicano, bajo el argumento de combatir al crimen organizado.

Según el documento, esta acción “sería una clara violación a la soberanía nacional y un acto militar y criminal intervencionista”.

Cosset fue contundente al afirmar que la seguridad interna del país es responsabilidad exclusiva del gobierno mexicano.

“Corresponde únicamente a nuestras autoridades perseguir y sancionar a quienes violen las leyes. México no necesita ni permitirá que fuerzas extranjeras crucen sus fronteras con el pretexto de resolver problemas que deben abordarse desde una perspectiva bilateral y respetuosa”, declaró.

Además, el coordinador exigió al gobierno estadounidense que asuma su responsabilidad en problemas compartidos, como el tráfico de armas hacia México y el alto consumo de drogas en su territorio.

“No se puede hablar de combate al crimen organizado mientras se tolera el libre flujo de armas que llegan a manos de los delincuentes en nuestro país”, puntualizó.

Exigencias y un llamado a la acción

El documento también incluyó demandas específicas al gobierno mexicano.

Entre ellas, el desarrollo de un programa integral para generar empleos bien remunerados, promover el desarrollo económico y combatir frontalmente la corrupción y la impunidad. “Es momento de poner fin a las desigualdades que perpetúan la violencia.

La paz y la seguridad deben ser prioridad, pero no podemos alcanzarlas si seguimos permitiendo el influyentismo y el nepotismo en nuestras instituciones”, expresó.

Asimismo, hizo un llamado a la unidad nacional para enfrentar los desafíos actuales. “México debe dejar de ser el patio trasero de los Estados Unidos. Es tiempo de que avancemos hacia el desarrollo económico, científico y tecnológico que nuestro pueblo merece”, añadió Cosset.

Desde el legado de Zapata

El manifiesto, firmado desde Anenecuilco, no solo busca alzar la voz contra el intervencionismo, sino también retomar el legado de Emiliano Zapata como un símbolo de resistencia y lucha por la justicia social. “Aquí, en la tierra que dio origen al agrarismo, reafirmamos nuestro compromiso con la defensa de la soberanía y la dignidad de México. No podemos permitir que los intereses de otros gobiernos nos sometan o nos humillen”, concluyó Cosset.

Con esta declaración, los integrantes de la Junta Soberana Campesina enviaron un mensaje claro: la soberanía de México no se negocia y debe ser defendida con firmeza ante cualquier intento de intervención extranjera.

Andrés Cosset, coordinador de la Junta Soberana Campesina, instó al gobierno de México a tomar medidas firmes para proteger la soberanía nacional. Foto: Cortesía

Estrella Pedroza