Ramón Castro Castro

Ramón Castro Castro recibió, en mayo de 1982, la consagración sacerdotal de Juan Jesús Posadas Ocampo, quien coincidentemente fue nombrado obispo de Cuernavaca siete meses después. Después de 31 años, monseñor Castro llegaría como obispo a la misma Diócesis, un 15 de mayo de 2013.

El actual obispo de Cuernavaca ha sido un activo promotor de la paz en el país y en Morelos. Organizador de las caminatas por la paz y otras formas de visibilización de la violencia y el dolor que esta provoca en sus víctimas directas e indirectas, en 2024 Ramón Castro Castro logró que las tres candidatas a la gubernatura de Morelos signaran los compromisos por la paz con lo que el respaldo a las propuestas de la Iglesia Católica en Morelos para erradicar la violencia mediante el trabajo social y la atención a las causas, entraron o se reforzaron en las agendas de todas las fuerzas políticas locales. Meses más tarde, el tema se retomaría ya con la gobernadora, Margarita González Saravia; y la convocatoria se ampliaría para todas las instituciones, las iglesias y la sociedad.

El 12 de noviembre, Ramón Castro Castro fue electo por sus pares como presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano de la que hasta entonces era secretario general; una posición en la que tendrá la responsabilidad, en sus propias palabras de “animar a todos los obispos, de organizar, de alguna manera, llevar el rumbo de los demás hermanos… puede tomar decisiones sin consultar, tiene el voto de confianza; automáticamente, al ser elegido presidente, me convierto en el vice Gran Canciller de la Universidad Pontificia de México… tengo también la responsabilidad de representar a la Iglesia de México ante todas las Conferencias Episcopales del mundo… sobre todo en el CELAM, que es la Conferencia Episcopal Latinoamericana, que tiene su sede en Bogotá, en Colombia, y hay reuniones frecuentes dos veces al año, también ahí para tomar decisiones, enfocar el trabajo pastoral hacia un cierto rumbo… y ser también portavoz de la Iglesia en México, y de lo que sucede y de lo que proponemos”.

Desde su nueva posición, el obispo de Cuernavaca tiene mayor campo para insistir en la urgencia de construir la paz, planteamiento que ya se ha hecho también a la presidenta, Claudia Sheinbaum; y para la que la Iglesia pone también trabajo, “seguiremos en el campo de esta batalla, vamos a decirle, tenemos tantos sacerdotes por gracia de Dios, y organismos católicos que defienden la paz… que incluso, como el padre Marcelo (Pérez, asesinado en San Cristóbal de las Casas, Chiapas el 20 de octubre pasado) han dado su vida específicamente por eso. El padre Marcelo era ese portavoz del que hablamos de toda aquella gente que vive en la miseria, en la pobreza y que es víctima del crimen organizado. Entonces, precisamente, esa es la misión de la Iglesia… ese granito de arena se va a seguir consolidando sobre todo a través del Núcleo por la Paz, este organismo que nació posteriormente, inmediatamente después de los asesinatos de los padres jesuitas en Cherocaui, Chihuahua (el 20 de junio de 2022) y hemos trabajado desde entonces proponiendo, somos propositivos, hicimos un análisis de la realidad, vimos qué es lo que podíamos hacer, y se concretizó, sobre todo en siete acciones -son 21, pero siete muy concretas- y es la agenda nacional de paz”.

La labor de construcción de la paz dirigida por el Obispo en Cuernavaca ya ha empezado a dar resultados con el trabajo comunitario y el rescate de espacios públicos, ahora puede extenderse a otras partes del estado y con ello, conseguir más voluntades y esfuerzos por la erradicación de la violencia.

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