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El mito de Gustavo Eiffel y el kiosco de Cuernavaca

Malu Medina

Cuernavaca además de ser una ciudad perfecta para nadar y conocer la biodiversidad que habita en ella, es una ciudad acogedora que, a pesar de abrir camino a construcciones más contemporáneas como algunos establecimientos o plazas, aún tiene rastros de arquitectura de siglos pasados, como es el caso del famoso Kiosco, ubicado en el corazón de la urbanidad: Su estilo se ha vuelto conversación entre personas locales y visitantes, pues afirman que Gustavo Eiffel fue el diseñador de esta obra.

La Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) cuenta con 54 programas de estudio para la licenciatura. Una de ellas es la Licenciatura en Arquitectura, donde cuentan con profesores investigadores con una formación multidisciplinaria, como el Arquitecto Miguel Ángel Cuevas Olascoaga, quién además de compartir el conocimiento a los estudiantes con un enfoque en la construcción, utiliza la historia para comprender la creación de estructuras urbanas, como las propias del centro de Cuernavaca.

Un grupo de personas con paraguas en la calle

Descripción generada automáticamente El Jardín Juárez se destaca por una construcción llamada Quiosco o Kiosco, que son columnas que sostienen una especie de cubierta. El origen es en Francia en el siglo XIX. Fue creado principalmente para mejorar la vista de quienes se encontraran dentro de este. Debido a las vías de comunicación que iban surgiendo, el compartir dichas técnicas y distribuirlas a más lugares del mundo, resultaba más fácil.

La historia del Quiosco se remonta al siglo XIX, en el año de 1888. En una entrevista, el Arquitecto Miguel Ángel Cuevas desmintió la idea sobre que el diseñador del Kiosco fue el mismo que creó la torre Eiffel, pues afirma que es una construcción realizada dentro del contexto de la Revolución Industrial, la cual trajo una tendencia o tipología europea: “Es una tipología que se apega a esa tendencia europea para el forjado de muchos de los materiales en acero y trabajados en vidrio.”

Miguel Ángel Cuevas también cuenta que el kiosco se pidió y construyó en Inglaterra; llegó de Inglaterra en partes y se ensambló en la en la ciudad de Cuernavaca, por los caminos creados en ese siglo, incluyendo el famoso sistema ferroviario: “En aquella época vino por barco al Puerto de Veracruz y del Puerto de Veracruz vino por tren hasta Cuernavaca”.

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Descripción generada automáticamente Tras la llegada en tren, según el registro de su placa ubicada entre los puestos de frutas, jugos y tortas, se utilizaron animales de carga para situarlo hasta el lugar en el que actualmente está: “a lomo de burra fueron traídas todas sus partes por un transportista español llamado Francisco Balmort […] desde más allá del pueblo de tres Marías a donde llegaba el ferrocarril que se estaba construyendo en ese tiempo”

Placa informativa ubicada en el kiosco. Foto: Malu Medina

Sin embargo, Miguel Ángel Cuevas piensa, a la par de otros historiadores y cronistas, como Valentín López, es que “No es un diseño de Gustavo Eiffel ni es forjado por él. Es más bien una tendencia, una tipología de la época […] Sí dentro del contexto sobre todo inglés, pero que después se disemina y se distribuye por toda Europa con una arquitectura Industrial”, reafirmó el profesor de la Imagen que contiene exterior, edificio, reloj, grande

Descripción generada automáticamente universidad.

Kiosco de Cuernavaca, creado con “Fierro” y otros materiales. Foto: Malu Medina

Utilizan plantas para remediar suelos contaminados por metales pesados

Redacción

Investigadores del Laboratorio de Investigaciones Ambientales, del Centro de Investigación en Biotecnología (CEIB) de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), utilizan plantas como un modelo para remediar suelos contaminados por metales pesados en lugares que fueron minas y hoy son considerados jales mineros, o minas abandonadas.

Patricia Mussali Galante, profesora investigadora del CEIB y responsable de dicho laboratorio, informó que esta área fue fundada por la investigadora Laura Ortiz Hernández, y tiene más de 15 años realizando investigaciones en Tlaquiltenango, Morelos, donde realizan dichos estudios.

“La historia de esta investigación surgió hace varios años, cuando vemos que al sur del estado de Morelos se tiene el problema por minería metálica, es un lugar donde después de haber explotado metales, en particular plata, se cerraron las minas y dejaron desechos a la intemperie y sin ningún cuidado especial”; dijo la investigadora.

Señaló que para atender este problema se han tenido colaboraciones con diferentes investigadores e investigadoras, y han encontrado que diferentes plantas tienen la capacidad de absorber los metales pesados del suelo, pues estos jales mineros además de ocasionar afectaciones a la salud humana, también dañan el ecosistema y los diferentes niveles de organización biológica.

“Si los absorben, entonces, quiere decir que van eliminando metales del suelo conforme va pasando el tiempo y esto podría servir como una estrategia que nosotros le llamamos de fito remediación, es decir, utilizar las plantas para remediar los suelos”, explicó.

Mussali Galante dijo que no todas las plantas tienen esta capacidad, “lo primero es que crezcan sobre los desechos mineros y en ambientes tan estresantes, y hemos visto que sí, que hay plantas que lo hacen”, dijo.

La investigadora señaló que esta problemática está documentada y se han encontrado niveles de arsénico en la sangre de las personas de la región, por lo que a través de este laboratorio y la participación activa de estudiantes, se busca remediar estos sitios a través de la utilización de plantas.

Patricia Mussali expresó que en estas investigaciones han utilizado diferentes tipos de plantas que algunas veces son apoyadas con estrategias de fito remediación como bacterias, enmiendas orgánicas o residuos vegetales.

Entre las plantas que utilizan la investigadora resaltó herbáceas, arbustos y árboles, “el guamúchil es un ejemplo claro muy conocido en Morelos, se utilizan sus frutos y tiene capacidad de absorber gran cantidad de metales, pero debemos tener mucho cuidado porque este árbol es comestible”, dijo.

Finalmente, Patricia Mussali explicó que estas investigaciones continúan en proceso y uno los principales retos en el tema es el factor social, pues es importante que la población esté informada de lo que ocurre, por lo que exhortó a estar al tanto sobre lo que sucede en la investigación y a acercarse a las instituciones generadoras de conocimiento, además de seguir buscando financiamiento y personal para darle seguimiento.

Víctor Hugo Flores Armillas: Premio Nacional al Altruismo

Redacción

Víctor Hugo Flores Armillas, investigador del Centro de Investigaciones Biológicas (CIB) de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), recibió el Premio Nacional al Altruismo en su categoría Ambiental, por el trabajo que ha realizado en la educación ambiental y la conservación de las barrancas de Cuernavaca.

En una ceremonia realizada el 19 de noviembre en el Museo Nacional de Historia, del Castillo de Chapultepec, en la Ciudad de México, la Fundación Dr. Simi, entregó a Víctor Hugo Flores Armillas, la medalla de oro al ganar el premio al Altruismo Víctor González Dr. Simi, en su categoría Ambiental.

En un emotivo mensaje, el científico de Morelos dijo que hay millones de seres vivos en el mundo que dependen de los humanos y estos seres nos cobijan y forman parte de la biodiversidad.

“Tengo que decirlo, en algún momento pensé dejar la biología y el trabajo porque es un gran sacrificio, no es prioridad para los gobiernos ni para muchas personas el medio ambiente y la naturaleza, pero me da mucho gusto no haberlo dejado cuando la situación se puso difícil, y este reconocimiento me impulsa más”, dijo.

Flores Armillas, ha trabajado en sistematizar la información de las barrancas y sus problemáticas y diseñó cursos de educación ambiental para atenderlas, diseñó planes de manejo para las barrancas urbanas del norponiente de Morelos y Cuernavaca.

“Recientemente empecé a ir a las barrancas convencido de conservar estos ecosistemas y de que las personas las conozcan y reconozcan que no son ese lugar terrible que muchas veces pensamos que son, también convencido de que hacen falta las alianzas entre las personas que nos dedicamos a su conservación”, dijo.

Actualmente, el investigador promueve la Sociedad del Agua, que aglutina colectivos, grupos, asociaciones y líderes sociales que conservan el ambiente, desde la cual construyen una agenda para preservar las barrancas en la capital y trabajan en la educación ambiental, a través de acciones que favorezcan políticas públicas para cuidar los ecosistemas urbanos.

Y Luis Enrique Cruz logra medalla en Ciencias Biológicas

Redacción

Luis Enrique Cruz Trujillo, técnico académico del Centro de Investigaciones Biológicas (CIB) de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), fue reconocido por la Federación Mexicana de Colegios de Biólogos con la Medalla Juan Luis Cifuentes al Mérito Profesional en las Ciencias Biológicas.

Cruz Trujillo informó que la medalla recibida fue en la categoría de Divulgación de la Ciencia, por su trabajo y trayectoria en esta área en la que ha promovido la conservación de la biodiversidad, la reflexión sobre problemáticas ambientales y la participación social desde una perspectiva académica.

En la entrega de la medalla también se reconoció a Víctor Hugo Flores Armillas, investigador del CIB por su trabajo en divulgación en el tema de las Barrancas de Cuernavaca.

La ceremonia se llevó a cabo en Zihuatanejo, Guerrero, en el marco del VII Coloquio Nacional de Colegios de Biólogos, realizado del 27 al 29 de noviembre, espacio donde se proyectó el más reciente documental de Cruz Trujillo, que lleva por título Carey y el hijo del rey Neptuno.

“Esta producción la realizamos en la isla de Ixtapa, Zihuatanejo, Guerrero, con la intención de dar a conocer la problemática que tiene la tortuga carey, una especie el peligro de extinción, y al mismo tiempo reconocer la labor que tiene el personaje principal del documental que es Ignacio Maciel quien ha participado en la conservación de la tortuga”, dijo Cruz Trujillo.

El técnico académico del CIB comentó que actualmente trabaja en distintos proyectos de divulgación científica, entre los que destacó un documental realizado en Taxco, Guerrero, relacionado con los jumiles y otro más con los antibióticos.

La Medalla Juan Luis Cifuentes al Mérito Profesional en las Ciencias Biológicas, es uno de los reconocimientos más importantes en México que destaca a las y los biólogos con amplia trayectoria y sus aportaciones a la docencia, la divulgación científica, y la gestión de los recursos naturales y biodiversidad. Esta presea hace referencia a Juan Luis Cifuentes Lemus, destacado biólogo mexicano con más 60 años de carrera y aportaciones a la comunidad científica del país.

La Jornada Morelos