Durante las fiestas decembrinas, el ambulantaje en Cuernavaca tiende a aumentar hasta un 35 por ciento; la alta afluencia de ciudadanos locales y visitantes lleva a los comerciantes a instalar sus puestos sobre la vía pública para vender diferentes productos, incurriendo en una práctica que está prohibida por las autoridades.

Carlos de la Rosa asegura, secretario general del Ayuntamiento capitalino refirió que esta práctica, es muy común en calles del primer cuadro de la ciudad, no obstante, en tianguis y mercados también se registra este fenómeno.

“Nosotros pedimos tanto a los ciudadanos como a los mismos dueños de establecimientos y puestos autorizados, que denuncien si detectan la colocación de puestos sobre la vía pública y podamos actuar en consecuencia”, dijo.

En ocasiones, estos comerciantes que llegan a instalarse en cualquier punto de la ciudad provienen de otras entidades; se ha detectado a personas de la Ciudad de México, quienes llegan a calles de Cuernavaca para vender sus productos, generando también competencias desleales.

“En la pasada feria de Tlaltenango, por ejemplo, detectamos a muchos comerciantes que no eran reconocidos por los líderes, que no habían pagado por un espacio y, nosotros platicamos con los vendedores que cumplen con el pago de sus licencias o que están afiliados a algún padrón sindical, para que en aras de generar economías locales y que preservar nuestras tradiciones, pues denunciaran estos actos”, expuso el funcionario.

Apeló, insistentemente en la colaboración ciudadana para detectar a ambulantes “queremos hacer tiros de precisión; no tengo tanto personal para ir calle por calle reconociendo a personas que llegan a instalar sus puestos, entonces, al igual que hacemos, por ejemplo, con la Secretaría de Obras, que ellos nos señalan cuando puede existir una obra irregular, así en este caso con los comerciantes establecidos, que nos denuncien y actuaremos conforme a lo que establece la ley”, concluyó.

Angélica Estrada