

La corrupción en el IEBEM puede probarse
De los muchísimos expedientes con observaciones en los procesos de entrega recepción de las oficinas del poder Ejecutivo y sus organismos descentralizados, más de una decena pertenecen al Instituto de la Educación Básica del Estado de Morelos; entre ellas hay probables desvíos de recursos, pagos a aviadores y desaparición de materiales y equipos.
El IEBEM no informará sobre el asunto por varias razones, la más importante es no entorpecer las indagatorias, pero en el listado también se incluye evitar que la agenda pública del IEBEM se sature en respuestas a cuestionamientos sobre el pasado para los que la actual administración, a cargo de Leandro Vique Salazar, no tiene respuestas dado que los expedientes y la responsabilidad de su valoración, ya están en manos de la secretaria de la Contraloría, Alejandra Pani Barragán, cuyo equipo determinará, al concluir el periodo que se concede a los funcionarios salientes para aclarar las observaciones, si hay datos para imputar sanciones administrativas o para trasladarlas al escenario penal.
Sin burlar el sigilo que se mantiene en torno a la información, se tiene ya por confirmado que en el IEBEM hubo episodios de corrupción que, más allá de las quejas del magisterio y padres de familia, pueden documentarse y que derivarían en posibles sanciones administrativas (como la inhabilitación de funcionarios públicos) y procesos penales por la probable comisión de delitos como peculado, ejercicio indebido del servicio público, coalición de servidores públicos, ejercicio abusivo de funciones, en contra de varios servidores públicos desde el más alto nivel hasta algunas jefaturas de departamento.
Adicionalmente, el IEBEM espera resultados de las auditorías que prepara la Entidad Superior de Auditoría y Fiscalización (ESAF), organismo que también está facultado para hacer denuncias ante la Fiscalía Anticorrupción en caso de encontrar irregularidades que lo ameriten en las revisiones del presupuesto proveniente del gobierno de Morelos. Para estos procedimientos, el exdirector del IEBEM, Eliacín Salgado de la Paz, ya no cuenta con lo que se percibía en el servicio público como una suerte de protección que le permitía aletargar los procesos.
Hay otros casos denunciados públicamente por el magisterio que, sin embargo, resultan prácticamente imposibles de probar, como el presunto tráfico de plazas a cambio de favores o fuertes cantidades de dinero que, por supuesto, no encuentra denunciantes pues quien obtuvo la plaza de manera irregular perdería tal beneficio. Aún con esa dificultad, todo apunta a que los maestros de Morelos pueden estar tranquilos pues no hay ninguna evidencia que haga presumir un escenario en que la colección de abusos e irregularidades cometido por el funcionariado anterior del IEBEM vaya a quedar impune.

Con esta tranquilidad, el director del IEBEM, Leandro Vique Salazar puede dedicarse a recuperar el orden en el sector de la educación básica, un reto que, según él mismo ha experimentado ya, no es fácil particularmente por tres circunstancias: la colección de pendientes que le heredaron; la bulliciosa actividad del sector magisterial en términos laborales, políticos y sociales; y la incapacidad probada de algunos de los mandos del IEBEM que son incapaces de resolver los conflictos que, por la naturaleza de la actividad educativa, se presentan todos los días.
Vique Salazar tomó posesión del IEBEM el dos de octubre pasado, es decir, han pasado dos y medio meses desde su llegada y si bien algunas cosas empiezan a cambiar para bien, por ejemplo, han vuelto a funcionar las comisiones mixtas para la toma de decisiones laborales, se ha comenzado la revisión de la prelación para asignar plazas de carrera administrativa, se compone la relación con grupos del magisterio; también es evidente que el lapso ha servido para evidenciar la ineptitud de muchos que llegaron como propuestas externas al equipo de Leandro Vique quienes han tenido su periodo de prueba y tendrían que dejar los espacios que hoy ocupan y en donde han generado muchos más conflictos de los que pudieron resolver, si es que eso ocurrió con algo. Probablemente enero sea un buen momento para, aprovechando que aún no se oficializa el directorio de funcionarios del IEBEM, eliminar todo lo que ha probado que no servirá y empezar el 2025 con un nuevo set de directivos mucho más capaces.
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Primero fue en el magisterio y ahora en el gremio de los trabajadores de salud ha aparecido una nueva alternativa sindical que, igual que la de los profes, es combatida ferozmente por el sindicato dominante. Gil Magadán, dirigente de la sección 29 del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Secretaría de Salud anda preocupado recorriendo las jurisdicciones sanitarias para acusar a quienes promueven una nueva organización sindical de estar siendo impulsados por las autoridades para tener sindicatos afines a ellos o sometidos.
Llama la atención que, no que haya quienes se sientan poco representados por las dirigencias sindicales, sino que las alternativas a dos de los sindicatos más grandes del estado surjan casi simultáneamente. Pero, para tranquilidad de los conspiranoicos (esos que ven conspiraciones en todas partes), a la alternativa para los trabajadores de la salud se le señala de ser promovida desde la autoridad, mientras que la de los profes es justamente acusada de lo contrario, haber jugado en contra de quienes ahora están en el gobierno estatal.
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Merecidas y necesarias vacaciones se toma este espacio. Desde ahora les deseamos muy felices fiestas para todos y que el cierre de año solo sea superado en dicha y bendiciones por los doce meses del 2025. Muchas gracias por las lecturas. Nos vemos el año entrante.

