Después de muchos años de casi desertificación del Jardín de las Rosas, la tradicional área floreada de la casa virreinal construida por José de la Borda en el centro de Cuernavaca, frente a la Catedral, conocida desde hace décadas como el Jardín Borda, las flores regresaron a las terrazas en el primer jardín polinizador que, además de belleza, aportará una oportunidad de salvar las formas de vida de la región.

La gobernadora, Margarita González Saravia, el jardín polinizador, cuyos trabajos también incluyeron la remodelación de las cuatro jardineras ubicadas en la entrada de este recinto histórico novohispano, mismos que contaron con el aval del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) Morelos, y fueron coordinados por las secretarías de Cultura y Desarrollo Sustentable.

Esta nueva área está ubicada en el conocido “Jardín de las rosas”, y fueron plantadas diversas especies, como amor de un día, cinco negritos, mirto, cordoncillo, salvias y flor de mayo; adicionalmente, se colocó una fuente para que se hidraten las abejas, mariposas y otros polinizadores.

La mandataria morelense afirmó que en su gobierno se tiene un gran respeto y amor a la naturaleza; por lo que es fundamental promover la reproducción de las especies. En tal sentido, Margarita González Saravia propuso la creación de un espacio educativo para que las y los visitantes conozcan las acciones y qué tipo de vegetación se encuentra en el CCJB.

En la inauguración, Monserrat Orellana Colmenares, secretaria de Cultura, y Alan Dupré, secretario de Desarrollo Sustentable, coincidieron en que gracias a esta colaboración se inició la recuperación de los espacios verdes de este emblemático lugar, y que además de abonar a la sustentabilidad, será un atractivo que se sumará a las actividades del Centro Cultural.

La gobernadora, Margarita González Saravia, y los secretarios de Desarrollo Sustentable, Alan Dupré, y Cultura, Montserrat Orellana, recorrieron el Jardín Borda antes de la inauguración. Foto: Cortesía

La Jornada Morelos