

Guillermo Arroyo Cruz, presidente recién reelecto del Tribunal de Justicia Administrativa de Morelos, y Hertino Avilés Alvabera, comisionado presidente del Instituto Morelense de Información Pública y Estadística, están inscritos en el proceso de relevo de jueces, ministros y magistrados del Poder Judicial Federal.
Arroyo Cruz recién se reelegió como titular del TJA en medio de cuestionamientos sobre la legalidad de la reelección, figura no prevista en las leyes y reglamentos del órgano que sanciona decisiones de los poderes públicos de Morelos. Sin embargo, ello no le impidió buscar un espacio en los juzgados federales que lo obligaría a dejar acéfalo el tribunal local.
Avilés Alvabera, presidente del IMIPE, ha sido ya magistrado del Tribunal Estatal Electoral. El instituto responsable de la transparencia que hoy preside en Morelos está a punto de iniciar un proceso de extinción derivado de reformas constitucionales federales. Ahora busca ser magistrado de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Especialistas en derecho expusieron a La Jornada Morelos que si bien estar inscritos en el proceso no los obligaría a renunciar a sus actuales cargos, la posición ética habría sido retirarse de sus cargos debido a que es notorio que aspiran a otros encargos de distinta envergadura.

