A unas horas de que inicien las vacaciones en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) la comunidad de la institución recibe dos noticias buenas que derivan eminentemente de la confianza que la administración de la rectora, Viridiana Aideé León Hernández, ha despertado en los gobiernos estatal y federal.

Primero, un largo pendiente en la universidad por fin es atendido y sólo se espera para estos días el fondeo de alrededor de 20 millones de pesos para el pago de la nivelación salarial de alrededor de un millar de trabajadores administrativos que, por los aumentos al Salario Mínimo General y el propio tabulador de la UAEM recibían percepciones por debajo de la menor autorizada por ley. La rectoría había atendido el problema desde enero, a pocos días del inicio de esta administración, pero los tiempos del gobierno federal y el cambio de administración presidencial fueron aplazando el cumplimiento de un convenio firmado desde mayo pasado. Ahora ya solo se espera que el recurso “caiga” en las cuentas de la UAEM para darle trámite ante el Consejo Universitario y poder dispersarlo con carácter de retroactivo a los trabajadores que, con toda justicia, exigían la nivelación.

El otro tema puede llevar un poco más de tiempo, pero las gestiones se hacen para que el recurso de pago de aguinaldo a los trabajadores académicos, administrativos y de confianza de la UAEM llegue la semana entrante. No he sido una gestión sencilla dados los relevos en las administraciones federal y estatal que han afectado la agilidad con las que podrían hacerse las solicitudes, sin embargo, el ánimo entre las partes es que los recursos queden listos a la brevedad para que la comunidad universitaria cierre el año sin mayores sobresaltos.

Las solicitudes de la UAEM se han gestionado de buen grado básicamente porque, a diferencia de otras administraciones, algunas de ellas causantes directas de la actual crisis universitaria, la de la rectora León Hernández se ha centrado en la disciplina financiera, la austeridad, la transparencia en el manejo de los recursos, y el reforzamiento de los programas académicos para mantener y aumentar su calidad, algo que en los gobiernos federal y estatal se ha sabido valorar.

Mientras la administración de Alejandro Vera profundizó la crisis estructural que ya padecía la UAEM al no ser capaz de controlar y orientar su gasto; la de Gustavo Urquiza fue sorteando las crisis recurrentes, algo que se reconoce a pesar de la poca utilidad que tuvo para componer la situación financiera de la institución. En once meses de ejercicio administrativo, Viridiana León Hernández no solo ha sabido enfrentar los sobresaltos económicos de la universidad, además ha sabido hacer ahorros para poder pagar el 45% del adeudo histórico (608 millones de pesos) salvando el patrimonio universitario de embargos que resultaban inminentes por créditos exigibles a la institución.

Frente a una administración transparente, eficiente y efectiva, difícilmente se podrían negar apoyos que, según todo apunta, podrían colaborar con una solución más o menos pronta a la casi quiebra de la UAEM, una situación de la que se hablaba desde hace una década. Si la inteligencia en la administración de los recursos universitarios sigue imperando, y el apoyo de los gobiernos federal y estatal continúa fluyendo, es probable que la administración de la rectora, Viridiana Aideé León Hernández pueda ser la que declare concluida, por fin, la recurrente crisis financiera de una universidad que tanto ha dado a Morelos a cambio de, realmente, bastante poco.

La Jornada Morelos