

En 1999, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), declaró a la zona de monumentos arqueológicos de Xochicalco, al sur de Cuernavaca, la capital de Morelos, como Patrimonio Mundial.
No es poca cosa los sitios que han recibido esta distinción, que los hace sujetos de esfuerzos mundiales de conservación, apenas sobrepasan los 30 en México y alcanzan los mil 440 en todo el mundo. Fuera de Europa, pocos países compiten con el nuestro en el número de sitios que han merecido esta declaratoria, entre ellos, Japón, India, China, el Medio Oriente y Rusia.
Así que Xochicalco es uno de los sitios históricos más relevantes para la humanidad, aunque a los mexicanos y a los morelenses se nos olvide con frecuencia.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) describe la zona arqueológica como “Una ciudad indígena construida en la cima del cerro de Xochicalco posiblemente para el dominio visual del paisaje. Los antiguos pobladores levantaron murallas, fosos y grandes calzadas de acceso para el control absoluto de sus entradas”.
Y añade: “Su conocimiento en ingeniería, medio ambiente, astronomía, construcción y estética, se distingue en cada una de las plataformas, templos, palacios y casas habitación que aún pueden admirarse en el sitio. Mostrando entonces los valores patrimoniales que lo convirtieron en un sitio inscrito en la Lista de Patrimonio Mundial como un bien cultural y reconocido por los pobladores originarios que aún se preservan en las cercanías como La casa del florecimiento del saber”.
Xochicalco tiene, además, un componente científico, el director de la zona, José Cuauhtli Alejandro Medina Romero, escribió hace tiempo:
“La capacidad de predecir los eclipses en la ciudad indígena de Xochicalco fue materializada de una manera ejemplar en el edificio de mayor importancia en la ciudad, el Templo de las Serpientes Emplumadas. En dicho edificio encontramos 8 serpientes emplumadas, labradas en roca volcánica con una maestría impresionante, en la cual se pueden observar sus penachos y barbas, un cuerpo ondulante cubierto de plumas entre las que se aprecian caracoles recortados (comúnmente encontrados en la zona del Golfo de México) y cuentas preciosas, ambos expresiones de lo sagrado. Entre los cuerpos ondulantes de las serpientes, en las fachadas ubicadas al norte, al sur y al oriente, se encuentran personajes con reconocibles características mayas, en posición de meditación. En las mismas fachadas de este edificio se encuentran también representados pero en la parte alta, personajes provenientes de lugares distintos, cuya característica que comparten es la observación del cielo (identificados por el tocado geométrico y anteojeras que portan, reconocidos comúnmente en el área de Oaxaca), por eso se determinan como contadores del tiempo, pero todos estos personajes acudieron a Xochicalco en un momento definido por los astros, un eclipse total de sol, el primero que posiblemente se observó desde esta ciudad indígena fue en el año 664 d. C., aunque existe una alta probabilidad de que los eclipses totales y anulares de sol y de luna posteriores, se predijeron y fueron vistos desde Xochicalco, de manera especial los eclipses de sol de los años 736, 743, 750, 790 y 797 d. C., siendo sin duda posiblemente el más espectacular el eclipse total de sol ocurrido el 16 de julio del año 790 d. C., y a su vez, haber sido el que motivó la construcción de tan emblemático edificio en una ciudad indígena de Xochicalco bien consolidada”.

En la zona se ubica un observatorio prehispánico en una caverna natural acondicionada por los constructores de la ciudad para observar al sol, la luna, planetas y constelaciones, por una entrada de luz que durante mayo ilumina la cueva en su totalidad cuando el sol está en su punto más alto.

La luz del sol en el observatorio de Xochicalco. Foto: Joanna Morayta Kanieczna (INAH)
Otros detalles que impresionan durante las visitas son los grabados de serpientes emplumadas, los personajes mayas, y observadores del cielo (comúnes en el área de Oaxaca). También el uso del templo oriente como contador diario del tiempo previendo las fechas para ceremonias y para los ciclos agrícolas.

El sol asoma por el Templo Oriente. Foto: José Cuauhtli Alejandro Medina Romero
¿Cómo llegar?
Para llegar a Xochicalco (desde la Ciudad de México) debes tomar la Carretera Federal 95 hacia Cuernavaca, o bien la carretera de cuota y una vez ahí, seguir hacia Acapulco hasta llegar a Alpuyeca, de ahí tomar hacia Miacatlán y a 8 km en el poblado de Xochicalco tomar hacia la derecha hacia la Carretera Federal Xochicalco-Tetlama hasta recorrer 4 km más para llegar a la Zona Arqueológica.
Te recomendamos usar bloqueador solar, ropa ligera y calzado cómodo para un mejor recorrido.
Xochicalco en tu celular con la app de Realidad Aumentada
Si, como cientos de miles de personas en todo el mundo tienes una especial afición por la historia prehispánica y las maravillas de la tecnología más moderna, te tenemos una buena noticia, la app Xochicalco AR, desarrollada desde 1919, fue renovada esta semana con una interfaz bilingüe (español/inglés), información actualizada, mapas y recorridos, para que en tu próxima visita a la zona arqueológica más impresionante de la región, o al que desde hace décadas es uno de los mejores museos de sitio, tu celular sea una herramienta para conocer mucho más sobre el apasionante mundo antiguo.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) a través de la Dirección de la Zona de Monumentos Arqueológicos de Xochicalco y del Centro INAH Morelos, y el Instituto Tecnológico de Zacatepec (ITZ) unieron esfuerzos para la puesta al día la herramienta.
A la presentación de la nueva versión de la aplicación acudieron el director del Centro INAH Morelos, Víctor Hugo Valencia Valera; el titular de Museos y Exposiciones del Gobierno del Estado de Morelos, Alejandro Becerra Dubernard; la subdirectora de Planeación y Vinculación del ITZ, Adriana Ivett de la Roca Chiapas, y el director de la Zona Arqueológica de Xochicalco (ZAX), José Cuauhtli Alejandro Medina Romero.
Xochicalco AR ofrece al público una nueva experiencia de recorrido, con la posibilidad de interactuar, en tiempo real, con el mundo físico y las 10 piezas virtuales disponibles, enmarcadas en su ambiente original y al sitio más cercano a su hallazgo, registrado durante las temporadas de investigación y excavación que el INAH ha desarrollado en este lugar patrimonial, a lo largo de décadas.

“Buscamos generar un vínculo más estrecho entre el Museo de Sitio y la zona arqueológica, los cuales se encuentran a solo 300 metros de distancia”, resaltó el titular de la ZAX al explicar que el objetivo principal es que las personas identifiquen las piezas más emblemáticas de la colección permanente del repositorio, así como el lugar de su descubrimiento.
Aunado a ello se ofrece información puntual de cada una de las piezas, de los espacios estratégicos de la zona arqueológica y del Museo de Sitio Xochicalco (MSX), mapas de ubicación y tres propuestas de ruta, lo que facilita y complementa el entendimiento de las y los asistentes. Los modelos tridimensionales se despliegan mediante marcadores, identificados con el ícono de la aplicación, distribuidos a lo largo de la ZAX, los cuales fueron elaborados con apoyo de la Dirección de Operación de Sitios del INAH.
Las piezas que se visualizan son: las esculturas Señor de Rojo, Jaguar descarnado, Puma con moño, Media Luna, Señor de las Serpientes, Madre Tierra, una estrella de mar y un personaje xochicalca; un incensario policromado y un aro de juego de pelota.
Esta optimización es resultado del trabajo continuo de mejoramiento de las herramientas tecnológicas para la divulgación del MSX, por lo cual en la siguiente versión se digitalizarán 10 objetos más y se espera incluir el sistema iOS.
Las mejoras de Xochicalco AR se realizaron con la colaboración de la diseñadora gráfica del Centro INAH Morelos, Joanna Morayta Konieczna, y del alumno de la licenciatura en Ingeniería en Sistemas Computacionales del ITZ, Juan José Alarcón Chávez, en la parte del desarrollo tecnológico; así como del profesor del ITZ, Boris Antonio Aranda Benítez, quien fungió como asesor interno.
Respecto a la información arqueológica, se retomaron datos generados por las indagaciones del arqueólogo Medina Romero, y de los investigadores del INAH, Silvia Garza Tarazona y Norberto González Crespo.
Durante el año de lanzamiento de la primera versión, detalló el titular de la ZAX, la aplicación tuvo 1,679 descargas e instalaciones en dispositivos móviles, por parte de los visitantes, “lo que demuestra la aceptación de este recurso como alternativa a la información brindada dentro del sitio.
“Con esta actualización, la Zona de Monumentos Arqueológicos de Xochicalco se posiciona nuevamente como pionera en el uso de tecnología, con la intención de fomentar la preservación y protección del patrimonio cultural”, concluyó el arqueólogo.
La aplicación Xochicalco AR puede descargarse desde Play Store, en cualquier dispositivo móvil con sistema Android. Se recomienda la instalación previa a la visita del sitio y utilizar la función “Realidad Aumentada” durante su recorrido; no es necesario contar con red móvil para su uso.
La Zona de Monumentos Arqueológicos de Xochicalco se ubica en los municipios morelenses de Temixco y de Miacatlán. Horario: lunes a domingo, de 9:00 a 18:00 horas. Costo: 95 pesos, están exentas de pago las personas consideradas en la Ley Federal de Derechos. Los domingos la entrada es libre para el público nacional y extranjeros residentes con documento probatorio.

La aplicación Xochicalco AR está disponible en Android y pronto lo estará para sistemas IOS.
El Museo de Sitio de Xochicalco, un fiel acompañante de la zona
El Museo de Sitio de Xochicalco está ubicado a la entrada de la zona arqueológica, fue fundado hace 28 años (en octubre de 1996) y se distingue, además de por sus extraordinarias colecciones y una muy cuidada exhibición permanente, por ser el primer museo ecológico del país.
En sus salas encontrarás información sobre la historia, medio ambiente, cosmovisión, tecnología y el desarrollo de la ciudad indígena prehispánica de Xochicalco; además de sus aportes a la cultura de la región.
Fue diseñado por el arquitecto mexicano Rolando J. Dada y Lemus sobre un terreno de más de 18,000 m2.
Es el primer museo ecológico del mundo. Conduce y usa la luz natural, obtiene la electricidad transformando los rayos solares mediante celdas fotovoltaicas, capta en sus techos la lluvia para descargarla en sus depósitos subterráneos, y las aguas negras son tratadas y destinadas al riego de los jardines.
En seis salas, exhibe los objetos procedentes de las exploraciones arqueológicas de los últimos años, entre ellos la escultura conocida como el “Señor de Rojo”.
Muestra la historia de Xochicalco entre los siglos VIII y X y revisa aspectos territoriales, relaciones comerciales con otras poblaciones y la relación que los xochicalcas tenían con la flora y fauna. También muestra los distintos estratos sociales, la característica bélica y de importancia sacerdotal en la sociedad, los elementos arquitectónicos de la ciudad, la destreza en la elaboración de objetos tanto religiosos como laborales y de uso cotidiano, la importancia del ritual asociado al juego de pelota, y la ambientación de los espacios de convivencia mediante la recreación de una casa.

La entrada al Museo de Sitio de Xochicalco. Foto: INAH

La escultura del Señor de Rojo es una de las piezas más interesantes que ofrece el Museo. Foto: INAH


