Ante caída de ventas en los comercios de la región sur de Morelos y el alza de las rentas de inmuebles sobre todo en el centro de este lugar, son problemas que arrojaron las dos crisis económicas que padeció este municipio y la citada zona sur tras el sismo de 2017 y la pandemia y por lo que la economía no se ha podido levantar al cien por ciento, ni si quiera como se tenía previo al primer suceso imprevisto y que ya presentaba problemas.

Alfonso Ocampo Suazo, vicepresidente de la Unión de Empresarios Trabajando por la Economía (Unete), afirmó que la situación aun es difícil por lo anterior expuesto y aún tienen que lidiar con los ayuntamientos para el pago de impuestos de refrendo.

“Fueron resultados muy negativos, principalmente con la pandemia”, comentó el microempresario entrevistado en el ayuntamiento de este lugar, a donde acudió principalmente a realizar gestiones de pagos de refrendos de negocios afiliados a Únete.

Ocampo Suazo, dijo que solo tomando en cuenta la última crisis que fue la que provocó la pandemia, por el cierre de negocios, la falta de movilidad social, etc., “yo creo que vino a afectar por lo menos un 70 por ciento de comercios, que hay algunos que ya partieron y que algunos están sobreviviendo con unas rentas muy altas”.

Las rentas, uno de los principales problemas, ya que se incrementaron un 25 por ciento y así han permanecido, sin embargo, el problema estriba en que el comerciante paga una renta más cara y sus ventas no se recuperan, “cuando antes uno era solvente y competente para poder competir con la renta, pero si ahorita ya no hay ventas, con la renta y otro tipo de gastos…”, expuso el microempresarios.

Añadió que lo que aconsejan a sus afiliados (hoteleros, restauranteros, artesanos, etc.) es que busquen una renta más económica para que puedan sostener, para que puedan tener un resultado más adecuado en un plazo de cinco o seis meses, pero que no se precipiten pronto a cerrar.

Recordó que desde antes de la pandemia ya tenían problemas, debido a las exigencias, cobros y multas del Servicio de Administración Tributaria.

“Principalmente hemos visto que hay muchos comerciantes que son locales y que precisamente se enfrentan a las rentas que están altas y la otra es que… empezaron a desanimarse para seguir la empresa”, precisó.

Alfonso Ocampo, externó que la organización ha detectado que la economía en Jojutla se reactiva cuando hay mucho comercio local, pero ahora son las grandes cadenas comerciales las que han podido sostenerse.

Externó la necesidad de que se impulse el turismo como antaño con lo que en un momento se determinó como “la ruta de los balnearios”, donde no solo se consideraban a los empresarios balnearitas, sino a hoteles, restaurantes y hasta el transporte.

Hugo Barberi Rico