FORMANDO MENTES, CUERPOS Y ESPÍRITUS PARA EL FUTURO

 

Hace unos días, la gobernadora Margarita estuvo en la UAEM. Aparecen en los medios fotografías de la gobernadora en uno de uno de los polideportivos con la doctora Aidé Viridiana León, rectora de la UAEM, el doctor Gerardo Gama, Secretario de Extensión Universitaria de quien depende la dirección del deporte y su director el licenciado David Tlacaélel Gómez.

Este evento, en uno de los espacios deportivos de la UAEM contextualizan las propuestas para la educación integral que ha pronunciado la rectora Viridiana, los comentarios de Margarita nuestra gobernadora sobre el apoyo que dará su gestión al deporte, así como compromiso número 35 que, la presidenta Claudia hizo público y que a su letra dice: apoyaremos el deporte comunitario, impulsaremos deportistas comunitarios y a los deportistas de alto nivel.

Nuestro estado no se ha caracterizado por el apoyo al deporte ni cuando tuvimos un gobernador deportista. He sido testigo directo de cómo los pocos deportistas que empiezan a destacar y tienen oportunidad de competir por su estado, son apoyados económicamente con grandes sacrificios por sus padres. Sistemáticamente se les ha escatimado los pocos recursos para esta actividad.

Mi interés sobre el tema parte de mi ejercicio docente de 36 años y de mi visión como educador, pues estoy convencido que el deporte es un componente primordial y estratégico de lo que se conoce como educación integral. Permítaseme ampliar al respecto.

La UNESCO ha propuesto al mundo cuatro pilares de la educación, que son: aprender a aprender, a prender a hacer, aprender a vivir con los demás y aprender a ser. Histórica y tradicionalmente la educación se ha enfocado a los dos primeros, descuidando los otros dos.

Desde la educación preescolar hasta la universitaria los métodos, las estrategias, los planes y los programas educativos buscan que el estudiante aprenda a aprender y aprenda a hacer. Así, hoy, bajo una enseñanza centrada en el estudiante se aprenden matemáticas, historia, literatura, geografía etcétera. Aunque se aprenden desvinculadas, atomizadas sin considerar la realidad compleja y unitaria.

En estos dos pilares se ha centrado la educación de la escuela moderna, aunque, desde la última década del siglo pasado se ha considerado la necesidad de asumir en los programas educativos los otros dos pilares de la educación: aprender a vivir juntos y aprender a ser.

Los contextos de inicios del tercer milenio requieren estos dos pilares como una necesidad impostergable de la educación. Ambos pilares tienen como propósito el desarrollo humano integral. Bajo este contexto, el deporte se convierte en un medio ideal para fomentar y promover estos dos pilares.

El deporte desempeña un papel fundamental en la educación integral al desarrollar a las personas en sus dimensiones: física, mental, emocional y social. Presento algunas de las características del deporte que abonan a estos propósitos.

Al aprender a vivir juntos el deporte promueve la salud física, la flexibilidad y la coordinación. La práctica regular del deporte ha demostrado mejorar el rendimiento cognitivo. El ejercicio físico favorece la concentración, la memoria y las habilidades de resolución de problemas.

Por otro lado, es una herramienta para la enseñanza de valores como la disciplina, la perseverancia, el trabajo en equipo, la cooperación y la responsabilidad. A través de las actividades deportivas, los estudiantes aprenden a resolver conflictos de forma pacífica al fortalecer la capacidad para la resolución de conflictos bajo las premisas del respeto, la tolerancia.

El deporte es fundamental en el Aprender a ser que tiene que ver con el desarrollo de la individualidad, el fortalecimiento de la identidad personal y la capacidad para tomar decisiones autónomas y responsables, toda vez que el deporte fomenta el autoconocimiento, la disciplina y la resiliencia

Por otro lado, participar en deportes también ayuda a gestionar el estrés y las emociones, ya que esta actividad enseña a manejar las presiones de la competencia, a mantener la calma y a controlar las emociones negativas.

En síntesis, las condiciones de violencia generalizada, la ausencia de rumbo y esperanzas que impactan a nuestros jóvenes, hacen impensable una educación sin el desarrollo de los cuatro pilares de la educación. Los dos primeros representan los medios en tanto que los dos segundos, se refieren a la finalidad de la educación, que es saber vivir en paz, desarrollando nuestras capacidades humanas que forman la mente, el cuerpo y el espíritu para el futuro.

José Antonio Gómez Espinoza