Durante la homilía dominical en la catedral de Cuernavaca, el obispo Ramón Castro Castro lanzó una crítica directa a la creciente dependencia de los jóvenes al internet, las redes sociales y la aprobación ajena, advirtiendo que este apego muchas veces es un reflejo de heridas emocionales no resueltas y frustraciones.

“¿Cuántos jóvenes hoy están apegados al internet, a las redes sociales, al qué dirán, a sus frustraciones y a sus heridas no cerradas?”, cuestionó el obispo frente a la congregación. En su mensaje, subrayó que este tipo de conductas impiden alcanzar una libertad plena y nos mantienen atrapados en prisiones invisibles.

Castro alertó sobre los riesgos de poner la confianza en lo material y en el poder, afirmando que, a largo plazo, esto solo conduce a una falsa sensación de control y éxito. «Las personas que ponen su confianza en lo material, en el dinero, en el poder, tarde o temprano se dan cuenta de que son prisioneros de sus opciones», expresó. «En lugar de alcanzar la libertad, lo único que encuentran es estar en prisión», agregó.

El prelado hizo un llamado a la reflexión, no solo a los jóvenes sino a todos los presentes, para que reconsideren sus prioridades y se liberen de aquello que limita su crecimiento espiritual. «Alguien dirá: ‘pero yo no tengo bienes, no soy rico’. Pero si estás apegado a algunas cosas, a tus miedos o frustraciones, eso también te impide ser libre», sentenció.

Castro concluyó su mensaje instando a los fieles a no dejar que este llamado caiga en el olvido, subrayando la importancia de alcanzar una libertad más allá de lo material y lo superficial: “Reflexionemos, pensemos. Es una invitación a una plena libertad”.

Estrella Pedroza