La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, firmó el acuerdo por el cual, en nombre y representación del Estado mexicano, se reconoce políticamente que los actos de violencia gubernamental perpetrados el 2 de octubre de 1968 contra integrantes del movimiento estudiantil fueron constitutivos de un crimen de lesa humanidad y por el cual se ofrece una disculpa pública a las víctimas, a sus familiares y a la sociedad mexicana en su conjunto.

Destacó que ofrecer disculpas a quienes fueron víctimas de los crímenes cometidos contra los participantes del movimiento estudiantil de 1968 es una acción que engrandece a los pueblos y que garantiza la no repetición.

La Presidenta de México reconoció en la firma de este acuerdo su historia personal con el movimiento estudiantil, del cual su madre formó parte, lo que fungió como la base de su trayectoria como luchadora social. »Personalmente, para mí es una obligación el día de hoy. He dicho en otras ocasiones que soy hija del 68: mi madre participó en ese movimiento estudiantil, era profesora del Instituto Politécnico Nacional, ella participó durante todo el movimiento como profesora ayudando a los estudiantes; después, fue expulsada del Politécnico Nacional por haber participado ella (…) Y nosotros como hijos, yo tenía 6 años solamente, pero para nosotros en la familia fue algo que vivimos personalmente”, recordó.

En el acuerdo se instruye a la titular de la Secretaría de Gobernación para que, en nombre y representación del Estado mexicano se ofrezca una disculpa pública por esa grave atrocidad gubernamental a las víctimas, a sus familiares y a la sociedad mexicana en su conjunto y el Ejecutivo Federal “se compromete a garantizar la no repetición de atrocidades como a las que se refiere el presente acuerdo, actos de represión, actos de privación ilegal de la libertad, uso de las Fuerzas Armadas contra la población, utilización de cárceles clandestinas, tortura u otros tratos crueles, inhumanos o degradantes o a la anuencia del Estado para destruir o exterminar a un grupo de la población mexicana”.

Asimismo, es su artículo 6, se establece que la Presidenta de la República “en mi calidad de comandanta suprema de las Fuerzas Armadas, asumo el compromiso solemne y giraré las correspondientes órdenes formales para que sus estructuras y elementos nunca más sean utilizados para atacar o reprimir al pueblo de México. Y que se fortalezca la formación en derechos humanos y construcción de paz, se asuma el reconocimiento de los hechos históricos aquí mencionados y se garantice su no repetición”.

Por su parte, la titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), Rosa Icela Rodríguez Velázquez, ofreció una disculpa pública a las familias y a las víctimas por los actos de violencia cometidos el 2 de octubre de 1968. “En cumplimiento a la instrucción de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, y con la convicción de la responsabilidad histórica que han otorgado a este gobierno millones de mexicanas y mexicanos, me dirijo a ustedes para pronunciarnos en nombre del Estado mexicano por los actos de violencia cometidos el 2 de octubre de 1968.

“Este crimen de lesa humanidad fue ideado, ejecutado y encubierto desde la más alta autoridad del poder público y su responsabilidad principal recayó en el entonces presidente de la República, Gustavo Díaz Ordaz. Se trató de un reprobable acto de represión estudiantil y social que tuvo como consecuencia decenas de muertos, heridos, detenidos extrajudicialmente y torturados. Con la masacre de Tlatelolco se dejó ver el agotamiento del Estado represor vertical y autoritario, que usó la fuerza de sus instituciones en contra del pueblo. Hoy, en este acto, nos dirigimos a las madres, a los padres, a los hermanos, a las familias y también a los sobrevivientes de aquel oscuro periodo, pues son ellos quienes se encargaron de mantener viva la memoria de aquellas atrocidades y continuar con la lucha y la exigencia de justicia”, manifestó.

Un grupo de hombres con traje formal

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La Presidenta Sheinbaum presentó el acuerdo en su primera conferencia matutina, en la foto la acompañan el titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y sobreviviente de 1968, Pablo Gómez Álvarez, la titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), Rosa Icela Rodríguez Velázquez y la consejera jurídica del Ejecutivo Federal, Ernestina Godoy Ramos. Foto: Presidencia de la República.

La Jornada Morelos