

El género Dahlia fue descrito en 1791 por José Antonio Cavanilles, de plantas procedentes de la Ciudad de México en honor a Andreas Dahl, uno de los discípulos de Carl Linneo. Desde esa fecha hasta la actualidad se han reconocido 35 especies, la mayoría crecen en México, sólo D. coccinea y D. imperialis alcanzan su distribución en Guatemala y Costa Rica.
Las especies del género Dahlia son muy populares como plantas ornamentales en el mundo, especialmente Europa y E.U., pero su uso es más amplio en México como medicinal, forraje y comestible (Reyes et al., 2013). Lo anterior se justificó para nombrar al género Dahlia como la flor nacional de México y símbolo de la horticultura por decreto presidencial en 1963 (Reyes y Treviño, 1993).
El uso principal de la dalia es ornamental. Se sabe con certeza que algunos pueblos de los estados de Morelos, Puebla, Oaxaca, Estado de México, Hidalgo, Michoacán, Veracruz y Ciudad de México, cocinaban los tubérculos en los rescoldos, en pencas de maguey, con dulce o en té; los pétalos, los consumían en forma de pequeñas tortas y ensaladas (Treviño et al., 2010). También, se conoce que los actuales mixtecos de Oaxaca, aún conservan la tradición de consumir el camote en fresco para obtener carbohidratos (Treviño et al., 2007).
La red dalia registró siete variedades en el Catálogo Nacional de Variedades Vegetales (CNVV) del SNICS; y una variedad, con Derecho de Obtentor.
La dalia, un cultivo apreciado
El cultivo de la dalia no requiere de muchos insumos, se adapta a muchas zonas. El suelo arenoso, que no sea pesado y que tenga buen drenaje y en pleno sol.

La dalia, ha sido una flor muy apreciada por sus formas, colores, cualidades medicinales y alimenticias. Desde la época prehispánica sus usos eran varios: se adornaban con ellas casas y templos, los artesanos las recreaban en utensilios y prendas de vestir, además, de sus pétalos se extraían tintes para teñir telas de algodón.
Los aztecas nombraron a la dalia como: Flor de camote o xicamiti o de xicami, jícama, posiblemente por su raíz tuberosa, en forma de bulbos, pero también acocoxóchitl, que significa “tallos huecos con agua”.
En el año 1963 el entonces presidente Adolfo López Mateos designó por decreto a la Dalia como Flor Nacional de México, con el fin de promover el cultivo no solo de manera ornamental sino por sus propiedades nutritivas y medicinales fomentar su producción como alimento.
La dalia, flor nacional de México, está representada por 43 especies, de las cuales 35 son endémicas del país. En el 2019 se produjo un volumen, aproximado, de 308 mil plantas y son los estados de Ciudad de México y Tlaxcala donde destaca la producción ornamental de esta hermosa flor, sin embargo, Puebla, Veracruz, Estado de México, y en un área de Xochimilco se apoya el cultivo de la dalia para la alimentación.
En amparo al cultivo, tanto ornamental como alimenticio, el sistema producto ornamentales, Universidad Autónoma Chapingo, SNICS y Asociación Mexicana de la Dalia o Acocoxochitl, A.C., trabajan de manera paralela y complementaria en fomentar la producción, comercialización y aprovechamiento de dicha planta.
En la actualidad, existen proyectos de extensión al campo y difusión del camote de la dalia, en alrededor de 25 estados de la república, dirigidos a la población rural donde destaca una gran participación de las mujeres para que aprendan a cultivar así como aprovechar el cultivo para convertirlo en productos y aprender a transformarlo como medicina.
Propiedades alimenticias de la Dalia
La Dalia contiene inulina que es un prebiótico, que beneficia la digestión además de colaborar en la asimilación de ciertos minerales como el calcio y el magnesio. También es una fuente de alimento innocua, contribuye a disminuir triglicéridos, el colesterol, así como bajar el peso. Los camotes de dalia tienen fibra dietética y fibra natural, aporta agua, proteínas y su consumo beneficia a la flora intestinal.

