Sigue siendo el más concurrido de los museos

 

+ En marzo pasado, el recinto cambió su nombre a Museo Regional de los Pueblos de Morelos, pero también su proyecto y exhibiciones permanentes

+ En sus salas aún hay piezas que debes ver para entender la historia de esta tierra, desde sus primeros habitantes

+ El museo sigue teniendo un promedio superior a los cuatrocientos visitantes diarios y ofrece una experiencia totalmente nueva

 

El Palacio de Cortés, como la conoce la gente de Morelos y de Cuernavaca, se llamaba Museo Regional Cuauhnáhuac hasta febrero pasado, cuando la institución que lo administra, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), cambió su nombre y concepción museográfica para dar nacimiento al Museo Regional de los Pueblos de Morelos; ello no parece haber modificado la tendencia de visitantes al recinto que desde hace cuatro meses ha tenido la asistencia promedio de 10 mil 744, 34 menos que en su último cuatrimestre con su nombre oficial anterior.

Hacer un cálculo estadístico para la afluencia de visitantes del museo más concurrido de Morelos no es sencillo. Ubicado en pleno centro de Cuernavaca, el Palacio de Cortés estuvo cerrado durante muchos meses después del sismo de septiembre del 2017, cuando se dañó la estructura del edificio, su torreón y se arruinó por completo la maquinaria del reloj que lo adornaba.

El edificio reabrió sus puertas todavía como Museo Regional Cuauhnáhuac hasta abril del año pasado, la añoranza de la gente de Cuernavaca y el resto de Morelos por su museo provocó un comportamiento atípico de visitantes, 20 mil 312 personas asistieron ese mes, una cifra que representó el 76.2% del total de los visitantes a museos morelenses administrados por el INAH.

En mayo de ese año acudieron al recinto once mil 350 visitantes; en junio, 12 mil 259; para julio se tuvo un récord de 15 mil 204 asistentes, cifra que favoreció el periodo vacacional de verano; en agosto la afluencia se redujo a 12 mil 95. A partir de septiembre los números de visitantes se volvieron “normales”, 9 mil 766 ese mes; 10 mil 602 en octubre.

Los últimos cuatro meses con el nombre oficial de Cuauhnáhuac, el museo recibió 10 mil 354 visitantes en noviembre; 12 mil 471 en diciembre. Ya en el 2024, en enero reportó 10 mil 906 y en febrero 9 mil 382. En los últimos cuatro meses con el nombre que tenía hace décadas, el museo promedió 10 mil 778 visitantes mensuales.

Ya para marzo el INAH registra el museo como Regional de los Pueblos de Morelos, con una nueva programación y museografía. El primer registro fue prometedor, 12 mil 936 asistentes. Para abril, la afluencia bajó a ocho mil 765; en mayo, con una programación intensa de actividades, el registro de asistentes llegó a 12 mil 609; y en junio bajó nuevamente a ocho mil 667. El promedio de visitas mensuales es de 10 mil 744, 34 menos que el cuatrimestre anterior, es decir, poco más de uno menos al día.

Aún con ello, el Museo de los Pueblos de Morelos se mantiene como el más visitado del estado, en lo que va del año, Palacio de Cortés ha recibido a más de 64 mil personas lo que representa más del 55 por ciento de la afluencia a museos de Morelos.

¿Y qué se puede ver en el Museo Regional de los Pueblos de Morelos?

El Museo abre de martes a domingo de las nueve de la mañana a las cinco de la tarde. La entrada cuesta 95 pesos, pero los mexicanos no pagamos los domingos, y la entrada es libre para menores de 13 años, estudiantes y profesores y personas de la tercera edad.

Hay restricciones para salvaguardar las colecciones, la salud y el inmueble, así que observa lo siguiente: está prohibido fumar, ingresar con alimentos, usar flash y no puedes llevar a tu mascota.

El museo tiene cinco salas permanentes en las 1 y 2, “Biodiversidad” y “Bioculturalidad”, por medio de infografías se muestra la flora y la fauna endémica de Morelos, y aspectos de su cultura, como el cuexcomate (granero tradicional de la entidad) y madejas de lana de Hueyapan.

La Sala 3, “Paisaje”, acerca a los ecosistemas, relieves, eventos geológicos y biológicos en el suelo morelense; exhibe un fémur y defensas de mamut de más de 10,000 años de antigüedad, fósiles de conchas marinas, puntas y núcleos de obsidiana, así como cestería de palma y agaves hallados en las cuevas El Gallo y La Chagüera, con antigüedad de 3,280 y 1,880 años antes del presente.

En la Sala 4, “Mesoamérica. Pueblos de maíz y piedra” se exhiben figurillas femeninas, botellones y ollas para cocina, datadas hacia 1,500 a 1,200 años a.n.e., vinculadas a diferentes regiones mesoamericanas que dieron origen a la agricultura.

Finalmente, la Sala 5, “El fenómeno olmeca”, refleja la influencia de esta cultura en la cerámica y escultura de Morelos. Destaca el denominado vaso de Oaxtepec, fechado hacia 1,200 a 1,000 años antes de Cristo; un sahumerio con forma de pez bagre que representa al monstruo de la tierra y una réplica del Monumento 36 de la Zona Arqueológica de Chalcatzingo, asociado al sol.

La influencia teotihuacana. Periodo Clásico

El mueso exhibe un juego de pelota, alusiones a rituales de sacrificio a Tláloc, una máscara funeraria y la piedra Coatlán. Foto: INAH

¿Sabías que en Morelos las sociedades aldeanas se desarrollaron entre el 2,000 antes de Cristo y el 1,500 de nuestra era?

Estos molares de mastodonte también se muestran en el Museo de los Pueblos de Morelos. Foto: INAH

 

¿Y por qué cambió de nombre el museo?

Para el INAH, no se trata sólo de un cambio de nombre sino de todo el concepto museográfico, se adaptó el guion temático para narrar la biodiversidad, identidad y amplio abanico cultural de Morelos.

En su reinauguración, el director general del INAH, Diego Prieto Hernández, mencionó que el MRPM es un espacio plural que habla del presente comunitario y es importante que la gente se apropie de él.

Entonces aseguró que el trabajo de actualización del museo se centró en tres procesos: el primero fue la restauración del edificio, luego de los daños que registró por el sismo del 19 de septiembre de 2017; el segundo, la restauración y conservación de los bienes muebles y asociados al inmueble histórico, “gracias a ello, ya es posible visitar el tríptico mural de Diego Rivera, Historia del estado de Morelos, Conquista y Revolución, alojado en la terraza oriente” y por último el planteamiento de un nuevo museo, el cual expresara la profundidad, memoria, diversidad y las luchas de los pueblos de Morelos, así como su pluralidad, lengua, identidades étnicas, configuraciones regionales y momentos históricos.

Lo que no te puedes perder en tu visita:

Xochiquetzal

Xochiquetzal, escultura de una deidad femenina

Terraza Galería del Mural de Diego Rivera "Historia de Morelos, Conquista y Revolución" La terraza galería con el mural de Diego Rivera. Foto: INAH

Patio

El patio, con cuatro etapas de construcción tlahuica, la última destruida por los conquistadores hispanos. Foto: INAH

Terraza

La terraza del museo es un espacio exquisito para tomar el sol y algo de descanso en el recorrido. Foto: INAH

Vista de una ciudad en la noche

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Palacio de Cortés, foto de Luis Gerardo Peña Torres. INAH

La Jornada Morelos