
La titular de la Secretaría de las Mujeres, Clarisa Gómez Manrique, reafirmó el compromiso de su institución y del gobierno estatal con el caso de Kimberly Joselin Ramos Beltrán, estudiante de la UAEM, asegurando que, lejos de “haber llegado tarde”, su equipo ha estado en contacto constante con los padres de la joven y ofreciendo acompañamiento desde el inicio del caso.
“Desde el gobierno del estado, tanto desde la Secretaría de las Mujeres como desde la misma gobernadora, Margarita González Saravia, estuvimos acompañando a los padres de familia de Kimberly Ramos. Ellos son con quienes debemos tener el contacto, y nosotras vamos a ser siempre muy respetuosas hasta donde quieran los padres que intervengamos. En este caso particular, ellos lo solicitaron, y ahí estuvimos dando el seguimiento a través de las abogadas de las mujeres. Ese fue nuestro compromiso y hasta hoy lo estamos cumpliendo”, explicó Gómez Manrique.
La funcionaria destacó que el acompañamiento se ha mantenido de manera respetuosa, y en todo momento se ha dado prioridad a la voluntad de la familia. Reconoció que, en ocasiones, los padres de las víctimas prefieren no recibir apoyo gubernamental, pero en este caso fueron ellos quienes pidieron el respaldo, lo que permitió que la Secretaría de las Mujeres actuara de manera directa y puntual.
Gómez Manrique habló de la preocupación de los estudiantes universitarios, quienes han denunciado intentos de secuestro y agresiones contra mujeres en el campus Chamilpa. Ante este panorama, la funcionaria hizo un llamado a escuchar las exigencias de la comunidad estudiantil, subrayando que es esencial iniciar una nueva etapa en la universidad, en la que se garantice la seguridad de todos los miembros de la comunidad universitaria.
“Es momento de escuchar y replantear una nueva etapa en la UAEM, donde, sin que se trasgreda la autonomía que tiene la máxima casa de estudios, es fundamental salvaguardar los derechos de toda la comunidad universitaria”, agregó. Gómez Manrique hizo énfasis en que la seguridad y el bienestar de los estudiantes deben ser la prioridad de todas las autoridades, y que es imperativo trabajar de manera coordinada entre el gobierno, las universidades y los municipios para garantizar que se respeten los derechos humanos de todos.
En ese sentido, reiteró que el derecho a la vida debe ser el principio rector en la toma de decisiones y en la implementación de políticas públicas relacionadas con la seguridad. “Debemos regirnos bajo un derecho fundamental: el derecho a la vida, y esa debe ser la prioridad de todas las autoridades”, sostuvo.

La funcionaria concluyó subrayando que el gobierno de Morelos continuará ofreciendo su respaldo a la comunidad universitaria y a la familia de Kimberly Ramos. Reiteró que seguirán trabajando de la mano con las autoridades competentes y escuchando las demandas de la sociedad, en especial de los estudiantes, quienes exigen un entorno más seguro y protegido.

