P.D. Espere, amor… ¿qué es esto? ¿Será? ¡Vaya tentación que deja usted ahí, en lo profundo de mi talega! ¿Una carta suya? ¿Una de las que, insospechadamente, pensaba extraviadas para hacerme notar que usted siempre ha estado ahí, y que yo, en la torpeza del inicio de mi andar, o alcanzaba siquiera a vislumbrarlo? 

Fragmento de la carta 76 

En un encuentro donde las letras nos invitaron a conocer el universo de una escritora prolífera que muy ávidamente nos sumerge en paisajes atravesados por el desierto y el misterio de la espera epistolar, la escritora Alejandra Atala presentó dos de sus libros: La legendaria Ciudad de Skándara o la espada golondra y La espada Golondra o la travesía por el desierto. Abriendo una íntima conversación entre el público y la autora, quien leyó fragmentos de los libros y explicó la construcción de esta saga secuencial centrada en el personaje de Skándara y su correspondencia con un caballero medieval. 

La presentación reunió a lectores, estudiantes y público interesado en la literatura contemporánea, en la sala Manuel M. Ponce del Jardín Borda. Acompañada por su editor, Walter Jay, coordinador de la casa editorial Otro Tipo, Atala explicó que la primera novela comienza en la carta 41 y concluye en la 65, dejando en el misterio las 40 misivas anteriores. “La legendaria ciudad amurallada de Skándara o la espada Golondra comenzó a nacer en su expresión misma, que son cartas. El mismo libro va a narrar qué pasó con las 40 cartas anteriores. Ya forma parte del misterio mismo de las dos obras”, señaló. 

Detrás de la espada golondra  

La autora detalló que la relación epistolar entre una mujer del siglo XX-XXI y un caballero de la Baja Edad Media permite confrontar visiones del mundo distintas: “Las cartas son la manera en la que la protagonista, Skándara, va expresando su manera de ver, sentir y concebir el mundo actual, un poco antagónico con lo que sería la Edad Media, que es una edad teocéntrica”, explicó. 

Cuatro años después de la publicación del primer libro editado en 2021, y tras un viaje inesperado surgió la continuación: “Un año después de haber sido editada la primera Golondra, fui invitada a un viaje a Oriente Medio y ahí vino el llamado de atención para la segunda novela, que comienza en la carta 66 hasta la 106. La relación en el ínterin se va estrechando entre Skándara y el caballero medieval”, relató. 

Sobre su proceso creativo, Atala reconoció que pocas veces planifica sus obras de manera estructurada. “En realidad se imponen, casi que empiezo a escuchar la narración o, en el caso de la poesía, los versos… y es como un imperativo que me lleva a sentarme y a escribir. Nace muy desde lo profundo, desde el corazón, y tiene mucho que ver con años y años de lecturas”, afirmó. 

Añadió que escribir implica un estado emocional particular: “Cuando va a nacer una idea, un personaje, un verso, lo empiezo a sentir, es una emoción diferente, es un estar en el mundo de diferente manera”. Finalmente, invitó a los lectores a acercarse a su obra: “Será un gusto que literalmente se arriesguen a leerme, que se atrevan a hacerlo… tiene que haber una colaboración de quien escribe y de quien recibe la escritura, hacerlo de una manera pausada en el tiempo y disfrutar lo que se lee.” 

Posterior a la conversación literaria, Alejandra Atala firmó algunos ejemplares con mucho cariño a sus alumnos y a lectores que siguen su trayectoria. Foto: AG. 

Una edición de otro tipo 

En la presentación, Walter Jay destacó la apuesta editorial que significó publicar ambos títulos. “Cuando leí por primera vez La legendaria ciudad amurallada de Skándara tuve la sensación de estar ante un libro que no pedía permiso. No buscaba abordarse en un género reconocible ni responder a una expectativa del mercado. Era una experiencia de lectura directa con la sensibilidad actual”, comentó. Agregó que desde la edición decidieron respetar el ritmo y la densidad del texto. “Publicar estos libros es apostar por una literatura que no explica, que acompaña; que invita a entrar en una zona más profunda de contacto con la verdad interior”, sostuvo. 

El editor también compartió su experiencia de trabajo con la autora. “La conozco desde hace 15 años. Iniciamos nuestra relación laboral con Señor mío y Dios mío, una parte biográfica de Ricardo Garibay. Después publicamos Dos maneras de la luz, un poemario. Ha sido bellísimo conocer las diferentes etapas de Alejandra Atala como narradora”, expresó. 

Al término de la presentación y respecto a la recepción del público en Cuernavaca, señaló: “Fue una sesión larga y yo creo que no lo sentimos nadie. No es usual que duren tanto las presentaciones y ver el entusiasmo de los jóvenes, de sus estudiantes me regresan muy contento”. 

Feria del libro Cuernavaca  

Además de estas dos novelas, Atala adelantó la reciente publicación de su libro de ensayos Gineceo, una genealogía en lengua materna, que se presentará en la capital el 25 de marzo por invitación del Fondo FEDEM. “Es un panorama de mujeres poetas y escritoras a las que yo he nombrado amantes espirituales, desde la Sulamita del Cantar hasta Clara Janés en nuestro siglo”, explicó. 

Para los lectores que quieran disfrutar del ritmo y tono que se deja sentir en la escritura de Alejandra Atala, los libros se encuentran disponibles en las plataformas digitales de la editorial y serán parte de próximas actividades literarias en Cuernavaca. 

La espada Golondra o la travesía por el desierto continúa la correspondencia del libro La legendaria Ciudad de Skándara o la espada Golondra; una historia entre la protagonista, una mujer del siglo XX-XXI y un caballero de la Baja Edad Media. Foto: AG. 
Jazmin Aguilar