Como una forma de prepararse para la probable entrada en vigor de la nueva Ley Federal de Cine y el Audiovisual y la Ley de Filmaciones del Estado de Morelos, la comunidad cinematográfica del estado comenzó a organizarse para anticipar los retos y oportunidades que se abren para el sector. 

La iniciativa federal en materia cinematográfica amplía el ecosistema audiovisual al entorno digital, garantizando el 10 por ciento de exhibición para el cine nacional en mejores condiciones, asegurando presupuesto público para el fomento de producciones mexicanas, reforzando su difusión y establece una política de archivo destinada a preservar el patrimonio audiovisual.  

Ante este panorama, se realizó la primera asamblea del sector en Morelos, con la participación de productoras, colectivos y promotores culturales, entre ellos la Huella Films, la Muestra Permanente de Cine Contemporáneo y representantes de la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica, encabezados por CANACINE Morelos. 

Uno de los ejes centrales fue la incorporación de Manuel Gómez, productor con casi una década de experiencia en la Comisión de Filmaciones de Jalisco, quien se suma al gobierno estatal a petición de la gobernadora Margarita González Saravia para administrar y transparentar los nuevos incentivos audiovisuales de Morelos. Durante su paso por Jalisco, Gómez gestionó programas como “Capital Semilla” y el “Cash Rebate”, esquemas que buscaron detonar la inversión en producciones nacionales e internacionales. 

En la asamblea el especialista subrayó que las reglas deberán adaptarse a las particularidades del estado, ya que las condiciones económicas y logísticas difieren de las de otros nodos del sector. Asimismo, aseguró que su oficina estará abierta para escuchar a toda la industria y que las reglas de operación serán socializadas mediante mesas de diálogo. 

Actualmente, el monto asignado al incentivo estatal asciende a 60 millones de pesos, con la meta de que el programa opere este mismo año. La intención es publicar las reglas antes del 30 de abril, señaló. A diferencia del estímulo federal, que funciona como crédito fiscal, el esquema morelense operará bajo el modelo de “cash rebate”, una devolución de un porcentaje del gasto realizado en el estado, y será complementario al incentivo nacional. 

En la asamblea también participó Diana Segoviano, coordinadora de la Comisión Mexicana de Filmaciones (COMEFILM), del Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE), quien explicó que el reciente decreto federal establece un incentivo equivalente al 30 por ciento del Impuesto Sobre la Renta (ISR) como crédito fiscal, con un tope de 40 millones de pesos por proyecto y un límite anual de 400 millones de pesos, orientado a producciones de gran escala. 

Organización del sector morelense  

La comunidad audiovisual manifestó su interés en participar activamente en el diseño de las reglas de operación estatales, con el objetivo de evitar decisiones unilaterales y prevenir prácticas como la simulación fiscal o la concentración de apoyos en grandes casas productoras externas. Se expresó la preocupación de que empresas de la Ciudad de México puedan acaparar los recursos, dejando en desventaja a la industria local. 

Ante ello, Manuel Gómez planteó la posibilidad de proteger al sector morelense durante los primeros años de implementación, dando prioridad a empresas y profesionales radicados en la entidad y estableciendo mínimos de inversión con gastos comprobables dentro del estado. 

Anunció que los incentivos abarcarán no sólo largometrajes, sino también comerciales, videoclips, cortometrajes, documentales y series, e incluso se analiza incluir apoyos para infraestructura. Se destacó además la necesidad de fortalecer la capacitación en todos los oficios del sector, que pueden superar los 150 puestos en una producción cinematográfica y no únicamente en dirección o producción. 

Entre las propuestas surgidas se encuentran alianzas con universidades y la posible creación de una “Academia Morelense de Cinematografía”, orientada a profesionalizar al gremio y consolidar la reputación de técnicos y creativos locales. Asimismo, el delegado presidente de CANACINE Morelos propuso integrar una Unión Audiovisual Cinematográfica o asociación civil que agrupe a profesionales del estado y se fortalezca un directorio oficial como el propuesto por la Comunidad Cineasta Morelense (CCM). 

El objetivo común, coincidieron los participantes, es que el crecimiento del sector audiovisual beneficie directamente a Morelos, evite la fuga de inversiones y consolide un modelo de desarrollo con arraigo territorial. En medio de reformas federales que reconfiguran el panorama nacional, la industria local busca sentar bases claras para que los nuevos incentivos no sólo atraigan producciones, sino que fortalezcan el talento y la economía del estado. 

A la asamblea también se sumaron organizaciones, estudios y casas productoras que forman parte activa del ecosistema audiovisual estatal, entre ellas la Asociación de Mujeres en el Cine y la Televisión (WAHU), la Muestra Permanente de Cine Contemporáneo, Comunidad Cineasta Morelense, Colectivo Cineclipse, Primogénito Films, TFG INC., Mitic Studio, La Visual Mafia Studio, Onirix Films, Rentas La Luciérnaga, Cinelos Producciones, Tribu del Trueno Casa Productora, Galaz Estudios, La Muchacha de Arte, AmatEstudio, La Jaula T.C Producciones, el Cineclub Sociedad de Artistas 10/24 y Quinto Elemento Comunicación, quienes coincidieron en la necesidad de mantener una organización permanente que permita incidir de manera directa en el diseño, seguimiento y evaluación de los nuevos incentivos audiovisuales en Morelos. 

Representantes de productoras, colectivos y CANACINE Morelos participaron en la primera asamblea para discutir las reglas del incentivo estatal a la industria cinematográfica. Foto: AG.  
Jazmin Aguilar